Autos. Cómo es el plan que armaron sindicatos y empresas para potenciar el sector



“Dieron el puntapié inicial del nuevo contrato social argentino”, planteó Alberto Fernández, durante la presentación del Plan 2030 de la industria automotriz; terminales, concesionarias y sindicatos elaboraron un proyecto de ley para el sector buscan que en 10 años el país produzca 1,8 veh Fuente: LA NACION – Crédito: Mauro Alfieri

Unidos ante la caída de la actividad local y la transformación tecnológica global, sindicatos y empresas de la industria automotriz argentina presentaron su Plan 2030, una iniciativa que busca potenciar la producción local para que en 10 años se alcance una producción de 1,8 millones de unidades.

“Todos nos pusimos de acuerdo en trazar un plan estratégico. El mundo está pegando un giro en la industria que es pionera”, sostuvo Ricardo Pignanelli, titular del gremio Smata y anfitrión del acto de presentación, que se realizó en el auditorio del gremio y contó con la presencia del presidente Alberto Fernández.

“Sabemos y entendemos que este Gobierno recibió un país en una situación que no es buena. Eso lo tenemos que tener claro todos los trabajadores”, dijo en su presentación Pignanelli, quien instó a los funcionarios a “cumplir poniendo un plato de comida en la mesa de todos los que la están pasando mal”.

Alberto Fernández llegó al auditorio de la sede de Smata y saludó a Hugo Moyano; también estuvieron Antonio Caló (UOM), Daniel Scioli (embajador en Brasil), Felipe Solá (Canciller) y José Luis Gioja (diputado), entre otros Fuente: LA NACION – Crédito: Mauro Alfieri

Fernández, quien llegó con el acto ya comenzado y recibió una fuerte ovación por parte de los trabajadores presentes, elogió la iniciativa del sector, que nació por iniciativa del gremio y convocó a los fabricantes, las terminales y los concesionarios. “Dieron el puntapié inicial del nuevo contrato social argentino. Este acuerdo sintetiza lo que pensamos, que los que trabajan y los que producen encuentren miradas en común, el punto de equilibrio que permita que esto sea un negocio donde todos ganen”, sostuvo el Presidente.

“Vamos a sacar el país adelante y eso va a ser resultado de una sociedad que se moviliza, donde todos tenemos que hacer un aporte y ceder algo, para que todos ganen. Ese es el nuevo contrato social que propongo. Que sea una Argentina que se valora al que invierte, al que trabaja y al que consume, en desmedro de la Argentina que privilegia la especulación”, dijo Fernández.

El Plan 2030 es una iniciativa que nació impulsada por el gremio Smata, que conduce Ricardo Pignanelli, y contó con el asesoramiento del IAE, la escuela de negocios de la Universidad Austral. Pretende plantear reformas para incrementar la productividad del sector. Las terminales agrupadas en Adefa, las concesionarias y las empresas autopartistas también formaron parte de este programa.

“Cuando vi la tecnología y la robótica en las fábricas, me asusté. Pero no nos tenemos que asustar, nos tenemos que preparar”, dijo Ricardo Pignanelli, titular de Smata e impulsor del Plan 2030 para la industria automotriz Fuente: LA NACION – Crédito: Mauro Alfieri

La propuesta apunta a revertir la caída en el nivel de actividad. La producción de vehículos local registra este año una baja del 32,7%, según los datos de Adefa hasta noviembre. En tanto, las ventas de autos 0km acumulan una caída del 43,9% (438.230 unidades patentadas) en igual período, de acuerdo con los datos de Acara.

“Las empresas están invirtiendo. Cuando uno empieza a ver la tecnología y la robótica, me asusté. Pero no nos tenemos que asustar, nos tenemos que preparar y nosotros estamos preparados para los tiempos que vienen. En la Argentina lo que ayuda a saltar obstáculos es calidad de la mano de obra”, agregó Pignanelli, quien recordó que en 2002, luego de la crisis, Smata quedó con 23.000 afiliados.

Plan 2030: un enfoque conjunto para la industria

El Plan 2030 fue elaborado tras un trabajo de 11 meses y propone una ‘ley marco’ con el acuerdo de todos los representantes del sector, y apunta a ser presentada en el Congreso el año que viene. El objetivo, indicaron en Smata, es que la industria automotriz sea declarada de ‘interés estratégico’ para el país. Entre otros puntos, buscan diagramar nuevos esquemas laborales para “incrementar la competitividad” y “garantizar la supervivencia de la industria”.

Sindicalistas y empresarios coincidieron en su diagnóstico sobre la transformación que atraviesa la industria, entre la migración tecnológica hacia los vehículos eléctricos y los nuevos modelos de movilidad, y la robotización que amenaza con reemplazar puestos de trabajo. “Nuestra industria no corre peligro ni va a desaparecer. Lo que desaparecen son los trabajadores, y esa dinámica nos motiva a hacer este plan. Trabajo de calidad no es andar en patín con una bandeja, sino prepararse con educación para el mundo que viene”, afirmó Pignanelli.

De acuerdo con las estimaciones de los autores, este rubro genera más de 650.000 puestos de trabajo en el país, al involucrar 12 terminales, 300 autopartistas, 25.000 talleres una red de 1000 concesionarias. El informe elaborado por el IAE plantea además que la industria automotriz genera el 6,6% del PBI industrial y el 35% de las exportaciones industriales anuales (US$8800 millones en exportaciones anuales), con un impacto de $230.000 en la recaudación.

“Argentina es el 19° mercado más importante a nivel mundial en este sector. Eso es jugar en las grandes ligas”, precisó Roberto Luchi, del IAE, de la Universidad Austral, uno de los autores del informe. Según el informe, la escala, la eficiencia industrial, la competitividad en los costos de insumos y la infraestructura son cuestiones pendientes para incrementar la productividad sectorial.

El plan traza objetivos ambiciosos para la próxima década, y apunta a llegar a las 1,8 millones de unidades producidas en el país en 2030. Esa cifra implicaría incrementar la capacidad instalada actual (1,3 millones) y más que duplicar el máximo histórico de 2011 (845.580 vehículos). A su vez, la proyección es llegar a US$12.000 millones de inversión para el trienio 2028-2030 (fueron US$5000 entre 2017 y 2020).

En materia de empleo, la iniciativa apunta a duplicar la cantidad de puestos de trabajo directo y pasar de los actuales 200.000 puestos a 464.000 en 2030. En esa proyección, la meta es incrementar las exportaciones para llevarlas de las 225.000 unidades estimadas para este año a 1,4 millones en una década. La cifra casi triplica el récord histórico del sector, alcanzado en 2011, con 506.713 vehículos.

El programa acordado por el sector comprende un trabajo en siete ejes temáticos, entre los que se encuentran el fomento a nuevos mercados, la eficientización de la logística, el mercado laboral y el sistema impositivo. “En materia de competitividad tributaria tenemos que entender cómo nos vemos con Brasil y México, los dos grandes potencias de la región”, afirmó Gabriel López, presidente de Grupo Sur de Ford Sudamérica y presidente de Adefa, uno de los expositores en la presentación.

“Este es un negocio de inversiones grandes pero de largo plazo, que necesita reglas claras en ese período de inversión para permitir que se logren los resultados adecuados para que haya reinversión en la renovación”, insistió el ejecutivo, quien enfatizó que la industria automotriz representa el 10% de la inversión extranjera directa en el sector manufacturero local. Junto a él estaba Ricardo Salomé, presidente de Acara, quien pidió atender al mercado interno.

En ese contexto, uno de los planteos empresarios a los funcionarios fue el de abrir nuevos mercados y avanzar en acuerdos de libre comercio. “Hoy el 70% de nuestro mercado es el Mercosur, pero hay oportunidades por delante. Sería oportuno diversificar el riesgo ampliando destinos”, enfatizó López.

Luego de escucharlo, Fernández insistió en la necesidad de fortalecer el vínculo con Brasil y dijo que su gobierno priorizará el fortalecimiento del sector manufacturero. “Si la globalización mata a la industria, esa es una mala decisión. Nosotros vamos a abrir los mercados todo lo que sirva para que nuestra industria sea más fuerte. No tenemos un problema si junto al Mercosur nos unimos a la Unión Europea, eso en la medida en que la decisión no afecte a nuestra industria. Si eso ocurre, estaremos actuando en contra de la Argentina, y no esperen que haga nada contra el país”, dijo el Presidente.

“Esta idea de que abrimos las puertas, importamos y así somos parte del mundo es una enorme idiotez. De ese modo destruimos al que produce y no esperen que yo haga eso”, insistió.

El acto contó también con fuerte presencia gremial, en un auditorio donde se sintieron locales. Hugo Moyano, titular de Camioneros, y Antonio Caló (UOM) fueron algunos de los que acompañaron al titular del Smata. “Pignanelli hoy te vinimos a ver, te llevamos dentro del corazón”, le cantaban al anfitrión los miembros de su sindicato desde la platea, todos con infaltable pechera verde.

Otros funcionarios presentes en la reunión fueron los ministros Matías Kulfas (Desarrollo Productivo) y Ginés González García (Salud); el canciller Felipe Solá; la vicegobernadora de Buenos Aires, Verónica Magario; el ministro de Producción bonaerense Augusto Costa; el embajador en Brasil, Daniel Scioli; el diputado José Luis Gioja y el senador Oscar Parrilli.

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