sus viajes en tren, Messi, Maradona, su edad y las miradas

Como cada día, el ruido del ferrocarril se oía cada vez más nítido a medida que la formación se acercaba. Pero para Gonzalo Bergessio el paso de ese tren resultó significativo. Porque en ese andar se le aproximó el pasado por esas vías ubicadas detrás de una de las tribunas del estadio de Platense. Fueron instantes de nostalgia, de valoración al sacrificio, de satisfacción por los sueños cumplidos. Ahí, en plena práctica del Calamar, a los 37 años, la mente del veterano delantero viajó en el tiempo unos segundos.

¡Todo OK, Lavandina!

¡Todo OK, Lavandina!

“El otro día, cuando nos entrenábamos en la cancha, escuché el tren de fondo. El que pasa cerca. Me acordé de la época en que me lo tomaba todas las mañanas para venir a la práctica. El ramal Belgrano Norte, cuando iba desde Boulogne a Aristóbulo del Valle. M fueron pasando todas esas cosas, todo el camino que hice. Soy un agradecido al fútbol, la verdad”, rememora Lavandina, en charla con Olé.

Tenía 17 años aquel pibe entusiasta que empezaba a dar sus primeros pasos en Tense, cuando el destino le preparaba una larga trayectoria. La rueda dio vueltas como la pelota y se detuvo en su cuna futbolística luego de cuatro años a puro gol en Nacional de Montevideo: 91 en 174 partidos. Gonzalo demostró en Uruguay su vigencia. Con esa vara alta retornó a Tense. Conocedor de las reglas del juego, sabe que por su veteranía será observado.   

-¿En qué momento te llegó el regreso a Platense?

-Creo que el momento es justo y bueno. Porque vengo de un año en el que pude hacer muchos goles y estuve a la altura a nivel internacional. Estoy a una edad en la que ya soy grande y bueno… Ahora tengo que empezar de cero. Y demostrar en Platense que puedo hacer las cosas bien en el fútbol argentino. Sobre todo, en el club que uno tanto quiere.

Bergessio viene de romperla en Nacional de Montevideo, donde hizo 91 goles en 174 partidos y ganó cuatro títulos. EFE/ Federico Anfitti

Bergessio viene de romperla en Nacional de Montevideo, donde hizo 91 goles en 174 partidos y ganó cuatro títulos. EFE/ Federico Anfitti

-Cuando te referís a demostrar, ¿te referías a ratificar tu vigencia?

-Yo pienso que jugar en el club más grande de Uruguay, con la presión de ganar siempre, no es fácil. Cuando ya tenés una edad avanzada, siempre estará la evaluación de tener que rendir semestre a semestre. Porque si a esta edad no rendís, te quieren retirar o piensan que no estás bien. Pero a los más grandes muchas veces pueden pasarnos cosas como a los más jóvenes.

-¿En qué sentido?

-En esto hay que ser claros. Hay que trabajar y trabajar. No hay otra fórmula que el trabajo. Así después las cosas te empiezan a salir bien. Y a la larga te va bien. Para que los chicos tengan una guía, lo que digo es que te puede ir mal un año, pero si le metés duro, te sacrificas… Si pensás las 24 horas en el fútbol, no le errás y se pueden conseguir cosas lindas en el fútbol. Hay que cuidar al físico porque eso es lo que te da un sueldo. Hay que estar preparado de la cabeza, no es fácil. Hoy los chicos son diferentes de antes: suben más preparados, concientizados, inteligentes. Así se pueden conseguir cosas lindas en el fútbol. Es mi cultura, mi forma de pensar. Y no va a cambiar en este club, más allá de los resultados.

-Tras tu gran paso por Nacional, ¿sentís que te pusiste la vara muy alta? Los hinchas de Platense te pedirán lo mismo…

-La gente siempre va a exigir. Eso está claro. Mucho más en el fútbol argentino, con hinchadas que piden mucho. Conozco a la gente de Platense y sé de su exigencia. No prometo nada, pero trataré de estar preparado y bien. Ojalá pueda convertir muchos goles.

-¿Siempre imaginaste que volverías a Platense?

-No me lo imaginaba Porque capaz que no se me daba esa posibilidad. Depende de la gente que esté en el club en ese momento y de cómo está uno como jugador. Lo importante es que se me dio la chance. Yo siempre dije que tenía ganas de volver en algún momento, de ponerme de nuevo esta camiseta. Para mí era un sueño volver a Platense. Ojalá lo haga con alegría y con triunfos. A veces hay poco tiempo para divertirte, je. Siempre te exigen ganar y ganar.

-¿Cómo te llevás con esa presión a tu edad? ¿Te permitís disfrutar más?

​-Se disfruta todo. En Nacional disfruté de algunos partidos y otros los sufrí un poco más porque estábamos más apretados y teníamos que ganar sí o sí. En los últimos cuatro años en ese club lo pasé muy bien.

-¿Es un reto para vos regresar a un fútbol argentino tan físico como el actual?

​-Es un lindo desafío muy lindo. Porque cuando tuve la posibilidad de volver, hace unos cinco años, no tuve chances de jugar cinco o seis partidos seguidos. En San Lorenzo no pude (en 2016-2017, su segundo ciclo) y en Vélez tampoco porque sufrí una lesión. Fue un año y medio en el que no pude mostrar si estaba bien o no. Jugaba de a 20 minutos. Y así es más difícil para un jugador grande. Ojalá que pueda tener continuidad y agarre el ritmo justo.

-¿Hoy jugás más con la cabeza que con el físico?

​-En el fútbol hay un 100% de cabeza y un 100% de físico. Obvio que cuando somos más grandes, nos ponemos un poco más pensantes que físicos, es normal. Pero hoy soy un jugador más completo que cuando arranqué. Eso seguro. De chico no tomaba las decisiones correctas, me equivocaba más seguido. En lo físico, en la semana que llevamos de pretemporada, pude hacer todos los trabajos. Necesito una buena preparación que me vendrá bárbara para todo el año. Físicamente me siento entero, bien.

-¿Con qué sabor te fuiste de Nacional?

-La gente me trató increíble. Quieren hacerme un partido para que me pueda despedir de manera correcta. Nunca imaginé que me iba a ir así y que la gente se iba a encariñar tanto conmigo. Fueron cuatro años de mantener varios goles por temporada. Le metí duro para adelante, en momentos difíciles. Y la gente lo valoró eso. Los cambios son difíciles, pero siempre hay tiempo para una revancha y volver…

-¿Pensás en regresar desde otro rol?

-Puede ser como jugador o en otro rol, también.

-Entonces, en contra de lo que muchos creen. Platense no sería tu último club. ¿Cuál es tu límite de edad?

​-Estaría bueno jugar hasta los 40 años, pero tengo que ir evaluando cómo me voy sintiendo cada año. Si tengo molestias o no. No haber tenido lesiones graves también me ayudó mucho. La verdad, me siento bien.

-En Nacional cumpliste contrato, ¿pero por qué no te lo renovaron siendo tan querido por los hinchas?

-No sé… Me comunicaron que el nuevo técnico (Martín Repetto) Martín no me iba a tener en cuenta. Pienso que fue un poco de todo: dirigencial y del técnico. Entonces, es preferible estar en un lugar donde sí te quieren y valoran…

-¿Qué equipos te gustaron más del campeonato argentino?

-River marca la diferencia. Junto a Boca, son los que sacaron la ventaja en este último año. Pero hay otros equipos importantes que también son muy duros. Estudiantes es un equipo armado, difícil; Platense terminó muy bien el campeonato; Vélez tiene jugadores juveniles interesantes y Colón salió campeón hace poco. Es un fútbol muy competitivo.

-¿Platense para qué está?

-Hay que sumar puntos y después ver si estamos para algo más.

-Antes dijiste que no prometés nada, ¿pero qué creés que podés aportarle?

-Goles y mucho sacrificio.

-¿Te fijaste algún objetivo de mínima en cantidad de goles?

-No, no, para nada. Veremos cómo se da.

-En una síntesis de tu larga carrera, ¿cuál fue tu mejor momento?

-Donde mejor me sentí fue en San Lorenzo, en el primer ciclo (2008-2009), y después en Catania. Creo que ahí dejé una muy buena imagen, con muchos goles y muy buenos campeonatos. En Nacional también. En Racing, en lo físico, loso primeros seis meses fueron los más importantes de mi carrera. Y eso me permitió irme a Europa.

-¿Cómo viste la última versión de Messi en la Selección?

-Messi nunca jugó mal en la selección. Ahora se dice que fue su mejor versión porque ganó. Lío demostró en toda su carrera que La Selección es su debilidad, su vida. Siempre dejó todo por al celeste y blanca. Hay que agradecer que lo tenemos a él y ojalá que nos dé el Mundial que viene.

-¿Te quedó alguna cuenta pendiente con la Selección?

-Yo estuve un par de partidos, pero había muchos jugadores de equipos importantes de Europa. Primero me llamó el Coco Basile, a una Eliminatoria, y después el Diego (Maradona) me llamó para un par de amistosos. Y me llevó a un partido de Eliminatorias también.

Bergessio, junto a Carlos Tevez y Javier Mascherano en la Selección de Maradona. REUTERS/Enrique Marcarian (ARGENTINA SPORT SOCCER)

Bergessio, junto a Carlos Tevez y Javier Mascherano en la Selección de Maradona. REUTERS/Enrique Marcarian (ARGENTINA SPORT SOCCER)

-¿Cómo era tener a Maradona de técnico?

-Nosotros estábamos deslumbrados con él. Lo escuchábamos, lo mirábamos, aprendíamos… Un crack Diego. Venía a la habitación a tomar mates con todos. Hablábamos de todo, nos trataba a todos por igual. Y eso éramos pibes en ese momento, lo mirábamos como si fuera un extraterrestre.

Entre sus comienzos en el Calamar y su retorno, Lavandina pasó por Instituto, Racing, Benfica (Portugal), San Lorenzo, Saint Etienne (Francia), Catania, Sampdoria (Italia), Atlas de México, Vélez y Nacional de Montevideo. Hoy Platense se ilusiona con sacarle el jugo a toda su experiencia y capacidad goleadora.

Source link

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *