su invicto, debut en Nuñez y la mirada de Scaloni

Fue en el último choque contra River, justo en La Plata, su ciudad, que Marcos Rojo demostró que estaba hecho para Boca. Por la forma en lo que lo jugó, por los elogios que se llevó, porque fue al límite, porque marcó el camino de los penales (pateó el primero de la definición), porque mostró ahí toda su jerarquía. Y en definitiva, este domingo, en el Monumental, tendrá nuevos desafíos: defender su racha invicta desde que llegó, ir por su primera victoria en su primer superclásico de visitante y, de alguna forma, seguir mostrándose ante Lionel Scaloni, quien ya avisó que lo sigue de cerca.

Rojo, en efecto, debutó en Boca nada menos que en un Súper. Es decir, pase lo que pase con él, de por sí ya es un partido que marcará su estadía en el club. Fue en el 1-1 del 14 de marzo de este año: entró a falta de 17 minutos, en lugar de Gonzalo Maroni, tras la expulsión de Carlos Zambrano. Y ahí, en sus primeros minutos de alto riesgo, empezó a dar señales de que estos partidos no le pesan. Por el contrario, son los que más le gustan jugar.

Mirá también

Lo que siguió para él fueron las dos eliminaciones de Boca a River. La primera por la Copa de Liga y la última, por Copa Argentina. En ambas, fue titular y jugó tiempo completo. Pero fue en el último Súper, ya con la pretemporada que lo puso en estado de forma, que alejó el fantasma de las lesiones y que lo acercó más a su verdadero nivel, que el ex Manchester United demostró todo lo que puede ofrecer en estos partidos: contagio, entrega, liderazgo desde el fondo y alguna piernita de más como para marcar la cancha, algo que, es cierto, en La Plata bien le pudo costar la roja (fue el tremendo planchazo en la espalda a Julián Álvarez).

Mirá también

Bajo la mirada de Scaloni

Como fuera, el de este domingo lo encuentra todavía más referente de este equipo y en un nivel que hasta despertó el interés de Scaloni, quien este domingo no irá al Monumental debido a que está en la burbuja con la Selección. El DT de la Selección, en la semana, reconoció que no sólo sigue a Rojo, sino también al Cali Izquierdoz. Aunque con el ex Estudiantes puso un especial énfasis: “Con Marcos tengo una gran relación, lo aprecio mucho. Es un jugador que a la Selección le ha dado mucho y está en carrera, siempre lo miramos”, aseguró el DT, que fue ayudante de Sampaoli en uno de los dos Mundiales que disputó el central (Rusia 2018).

Mirá también

Por lo tanto, si se tiene en cuenta que los superclásicos son partidos que actúan como la mejor medida, es una buena oportunidad para que Rojo se siga acercando a uno de los dos objetivos que se propuso cuando llegó a Boca: uno, ganar la Copa Libertadores vestido de azul y oro, la que veía por TV con su papá fana xeneize; el otro, volver a ponerse la camiseta celeste y blanca.

Su ventaja, está claro, es que el equipo de Scaloni casi no tiene centrales zurdos. El único en la Selección (incluso en esta última lista para la triple fecha de Eliminatorias que comienza este jueves contra Paraguay) es Lisandro Martínez, quien encima no fue usado mucho en esa posición. Por lo cual, Rojo bien podría tener alguna posibilidad más en el futuro por esa razón, por su experiencia internacional y porque tiene una gran relación con los referentes del plantel.

Mirá también

Por ahora, sólo lo siguen de cerca… Deberá mantener este nivel, aunque este domingo, en el Monumental, y a la vista de todo el fútbol argentino, tendrá una gran oportunidad de dar un paso adelante…

Mirá también

Marcos Rojo tiene más de 60 partidos en la Selección, tres Copa Américas y dos Mundiales. Ahora Scaloni lo sigue de cerca nuevamente...

Marcos Rojo tiene más de 60 partidos en la Selección, tres Copa Américas y dos Mundiales. Ahora Scaloni lo sigue de cerca nuevamente…

Mirá también

Source link

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *