su amor por River, la admiración por Gallardo y la influencia del paso por la B

Como actor, la rompe toda. Diego Peretti es, sin dudas, uno de los principales referentes artísticos del país. Y como hincha de River vive un momento de felicidad después del triunfazo con baile en el superclásico. Mientras graba su nueva película “La Ira de Dios” y trabaja en el estreno de “Inmaduros”, la obra que protagoniza junto a Adrián Suar , se tomó unos minutos para charlar mano a mano con Olé . Íntimo, revela cómo comenzó su fanatismo por el Millo, destaca la influencia que tiene el ascenso de 2012 en este presente y marca la admiración de todo el fútbol argentino por Gallardo .

Mirá también

Mirá también

-¿Cómo viviste el partido con Boca?

-Lo vi por TV, muy emocionante. Fue un partido que me hizo acordar a los del Mundial 86 en donde lo veía con tranquilidad porque notaba que no había peligro de que nos metan un gol y sí para que nosotros metamos uno. En ningún momento sufrí y eso está buenísimo, hacía mucho tiempo que no veía un clásico así.

-¿Sorprendió la diferencia?

-El partido se dio así, primero se pegaron mucho y después, cuando lo echan a Rojo, River se hizo cargo de aprovechar ese hombre de más. Boca no pudo responder a eso. Hay veces, como dice el Muñeco, que sucede eso y el partido se complica porque se cierra el rival y juega al contragolpe. Me parece que Boca se paralizó emocionalmente primero y futbolísticamente después.

Mirá también

Mirá también

-¿Te pareció para roja la de Rojo?

-La primera falta me pareció muy grosera y roja. Después, en cámara lenta veo que es imprudente y Romero deja la pierna para ser volteado. Me pareció que una amarilla estaba bien. La segunda podría no haberla sacado y, como el partido estaba caliente y había prevenido a los capitanes un minuto antes, el árbitro estaba con la tarjeta liviana. Rojo tuvo una forma de jugar poco inteligente y se ligó la roja. No es un ningún afano, son comprensibles las dos amarillas. El partido estaba picado y el árbitro necesitó sacar tarjetas para calmarlo.

-¿Te quedaste con ganas de más?

-Sí, me dio bronca. River tiene una dinámica que muchas veces no se refleja en la concreción de gol. Me daba bronca, era para un 4 a 1. Sufrimos de falta de gol, ya desde Borré. Driussi y Alario fueron los últimos que vos sabías que si llegaba al área terminaba en gol, después Pratto no logró ser el goleador que la mete sí o sí y Borré tampoco es un súper goleador. No tenemos eficacia en las situaciones peligrosas, es un síntoma que tiene el equipo.

Mirá también

Mirá también

-¿Qué significa Gallardo?

-Culturalmente, por todo el proceso de Gallardo uno tiene ganas de que le vaya bien, porque ve que es honesto, que trabaja, que quiere al club. Es un proceso futbolístico muy interesante. Salvo Boca, hay hinchas de muchos equipos, que, además de su equipo, cuando juegan los de Gallardo les parece agradable que ganen, les gusta, porque hay trabajo, talento y un proceso que se sostiene y en el fútbol argentino es único. No sólo los gallinas estamos contentos, hay una hinchada del fútbol argentino que alienta al proceso. No le quiero poner un bronce porque está en plena dinámica y crecimiento. Esto no terminó. Cuando dicen que el ciclo está cumplido, acá no. Eso sería falta de energía, de ambición, que los jugadores no respondan, que la hinchada esté en contra, acá no. Sigue en una meseta alta el equipo en todo sentido, entonces, no noto la necesidad de un oxígeno nuevo para Gallardo. El proceso está en un pico y puede seguir subiendo.

-¿Qué preferís? ¿Ganar el campeonato o que siga Gallardo?

-Que no se vaya. Pero, ¿por qué esa dicotomía tan tremendista? (risas) ¡Festejemos el presente por Dios! Tengo 58 años, esto es único. Desde el 75 que estoy hinchando por River, por favor, festejemos.

Mirá también

-¿Cómo es tu relación con River?

-Me hice hincha por mi tío que vivía en Núñez, yo jugaba al vóley en GEBA y Obras Sanitarias, y me dijo de ir a jugar a River. Jugué cinco años y me hice hincha. A la cancha voy cuando me invitan, la última vez fue un partido del torneo que nos gana Boca sobre el final, que estábamos medio knockout de la final con Flamengo (2019). El que más me acuerdo es el de la semifinal de la Sudamericana contra Boca en 2014, fui con D’Onofrio al palco y fue una fiesta tremenda. Desde que Barovero le ataja el penal a Gigliotti ese estadio fue un hervidero y una fiesta, era imposible que River perdiera. Ahí el equipo dio vuelta el timón.

-¿Alguna anécdota?

-Lo que hacía en la época en que peleábamos el ascenso. Yo hacía teatro y los sábados tengo doble función, entonces me acuerdo de pedir que me pusieran un televisor en el camarín y pude ver la mayoría de los partidos de ese año en el que a River ¡no le regalaron nada! Salió campeón de la B fruto de su huevo y el envión de todo este éxito creo que está ahí, en ese vestuario, de esa tragedia deportiva que vivió River salió una institución deportiva más… no sé si los jugadores lo transmiten pero benefició muchísimo a la formación del equipo copero actual. Aquel pasado traumático ayudó.

LOS GOLES DE RIVER ANTE BOCA

Source link

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *