Simeone, un llamado por Messi y el elogió al “ganador que nunca se rindió”

“¿Si me preguntás dónde tiene que jugar Messi? En un equipo que quiera ganar”. La obsesión y la voracidad por esas cinco letras (ganar) los acerca, los une, los identifica. Si podrán coincidir alguna vez el jugador argentino top con el DT argentino top en Europa, no se sabe. Pero esa ventana estuvo a punto de abrirse hace muy poco, cuando Leo dejó el Barcelona, y el Cholo movió su ficha para ver si el destino la clavaba en el ángulo. Pero el entrenador del Aleti, que siempre lo tuvo como rival, esta vez de alguna manera lo pudo disfrutar como hincha en la Copa América de Brasil.

-¿Sentís que por fin en la Selección, sus propios compañeros, pudieron bajar a Messi del póster?

-Yo creo sinceramente que es muy difícil opinar de afuera, opinamos de lo que vemos y muchas veces es lo que no es porque adentro conviven de otra manera. Y de verdad, lo saben ellos. Pero lo que se ve desde afuera, justamente, es que la personalidad de Leo, su presencia, fue más visible. Y en todos los factores. Siempre fue visible por lo que él representaba. Pero desde que empezó este ciclo con Scaloni, fue empezando a andar: hay un Leo que se ve como lo quisieron ver todos siempre. Él tuvo su tiempo para llegar a este momento que bajó de la manera que bajó. No sé cómo se manejan para adentro, pero es lo que se ve desde afuera, ¿se entiende?

-¿Esto lo puede liberar ahora?

​-Nunca me tocó entrenarlo a Messi, pero conociéndolo muy poco, con muy poca charla o diálogo con él, lo que digo es que él quiere ganar. Él quiere ganar… Todo lo que sea generarle la expectativa y la ilusión de ganar, a él le suma, porque es ganador. No es que él quiere jugar de otra manera. Mentira. Él es el primero que quiere ganar. Y se sumará a todo lo que vaya en representación de eso que busca, que es seguir ganando. Y eso se representó claramente en esta Copa América.

-Fue un punto de inflexión, entonces.

-No tengo dudas de que le saca esa situación que tenía, de que gané mil Champions, gané mil ligas, tengo 200 millones de goles, tengo el Balón de Oro y ¡no pude ganar con Argentina! Era increíble, pero la vida a veces te termina dando las cosas un poco más tarde y bueno, hay que aceptarla como es. Lo que siempre he valorado de él es que nunca se dio por vencido, que nunca intentó desde su lugar de protagonista enojarse con el mundo, decir no voy más, me alejo. El fue ahí, ahí, ahí, ahí, y es como la vida, al final machacando, machacando, machacando, algún día cae.

Mirá también

-Está claro que esa convicción también los une. ¿Te gustaría dirigirlo en algún momento de tu carrera como DT?

-Cuento un detalle, cuando pasó lo que pasó con él en Barcelona, lo llamamos a Luis (Suárez), con todo el respeto, para preguntarle cómo estaba Messi, si estaría con ganas, para ver si había una mínima posibilidad, imaginándonos de que podía venir al Atlético de Madrid. Es decir, no lo llamé a Leo, sino a Luis. Pero la situación duró tres horas porque ya el PSG, evidentemente, estaba obsesionado con esa incorporación. La verdad es que no se dieron las situaciones para poder coincidir. Él estuvo siempre en el Barcelona, nosotros en el Atlético, en la etapa de la Selección que él está, yo no estuve… Pero insisto, a mí él me transmite eso: quiere ganar. No tengo ninguna duda de que Messi tiene que jugar en un equipo que sepa lo que tiene que hacer para ganar. ¿De qué juega? No importa, mentira, él juega en un equipo que quiera ganar y que esté preparado para ganar. No pienses en él, pensá en el equipo.

-Pero en esa ilusión que duró tres horas, ¿llegaste a pensar en tenerlo?

-No, no, no. Es lo que te digo. Lo llamamos a Luis para ver si había una opción. Y fue… ¿viste el avión que pasa por arriba y decís: ahí vieneeeeeeee? (hace el gesto del avión pasando). Pero, bueno, era un momento difícil de él. Y enseguida apareció el Paris y no hubo espacio ni de hablar con el club.

Source link

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *