River y su clásico desafío

Nivelarse. Esa es la clave: la estabilización, de una vez por todas, en un semestre en el que River sólo ha sido regular en su propia irregularidad. Por los zigzagueos en los resultados: de los empates sin goles en el doblete de fechas inicial a meter siete en dos partidos. De perder tres de cuatro a ganar tres de cuatro y volver a caer. Y especialmente, de rendir a la altura de las circunstancias frente a Barracas Central o Gimnasia LP e ilusionar con sello de Colibrí ante Aldosivi, a la apatía mostrada ante Sarmiento que reflotó la preocupación pensando no sólo en la proyección a futuro (la ubicación en la general para entrar a la Libertadores, el anhelo de un sprint para ganar la Copa Argentina, el sueño más lejano del bi en la LPF) sino más por el presente.

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River necesita estar en tiempo presente. Jugar en tiempo presente. Ser él mismo: recuperar los rasgos distintivos que llevaron al ciclo Gallardo a lo más alto. Ante Independiente, pues, se observará si esta nueva semana larga que el cuerpo técnico tanto necesitaba finalmente les permitió a los refuerzos (Borja, Aliendro, Solari) alcanzar los estándares óptimos de vigor para acompañar a aquellos que ya están en la tonicidad adecuada (Palavecino, Casco, siempre Armani). Y que así, la búsqueda deje de ser tal cosa para convertirse en un equipo consolidado. En una base sustentable.

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Gallardo, de nuevo, quedó obligado a cambiar para retroceder en el almanaque a la tardecita de domingo marplatense. Desactivó en los ensayos el doble 9 para recuperar la verticalidad, ese mano a mano que tanto faltó frente a Sarmiento. Y entonces, se perfila para su debut Pablo Solari, con Esequiel Barco rompiendo por la banda opuesta en pos de tener una mayor amplitud y Beltrán como #9. Todo ante un equipo como el de Falcioni, que dirigirá a su ex 9 y que tendrá -por decisión estratégica- mucha experiencia en cancha para reducir los márgenes de error. Se prevé un fondo sin fisuras que cierre los espacios. Y es por eso que el Muñeco cambió. ¿Pero cambiará el equipo?

River buscará reponerse de la derrota ante Sarmiento. (MARCELO CARROLL)

River buscará reponerse de la derrota ante Sarmiento. (MARCELO CARROLL)

River hasta aquí no ha reaccionado incluso ante el recurso del golpe de timón. Aquella noche puntana ante Barracas había reconstruido la confianza de un entrenador que sintió en la intimidad que por primera vez en ocho años no hallaba las herramientas. La goleada de Copa Argentina olía a página pasada, pero eso sólo se sabrá con el tiempo cuando tiempo, en realidad, no es lo que sobra: el countdown del cierre de temporada marca que aun quedan veinte partidos -con la mirada más optimista, si se contempla una hipotética final de CA- y en la que Gallardo se esmera para que la temporada a fin de cuentas no quede larga por la sensación de inestabilidad.

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El clásico, quizás, funcione como plataforma de relanzamiento definitiva. Ya no de amague de avance si no de consolidación para que las aspiraciones retroalimenten las expectativas. Independiente, ideal para vaivén para que están.

Gallardo hará cambios con respecto al duelo con Sarmiento. (Rafael Mario Quinteros)

Gallardo hará cambios con respecto al duelo con Sarmiento. (Rafael Mario Quinteros)

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