¿Por qué Solari festeja los goles con la venia?

En su debut como titular en el Monumental, Pablo Solari lo pasó bien: abrió el River-Newell’s a los 30 minutos con un bombazo que se desvió ligeramente y amplió el marcador enseguida con un disparo cruzado. Para festejar sus primeros goles con la banda roja, el puntano eligió una venia. Lejos de ser un festejo más, el gesto tiene un significado importante para él. Descubrilo con Olé.

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Solari fue la figura del elenco riverplatense. (Juano Tesone)

Solari fue la figura del elenco riverplatense. (Juano Tesone)

Como hizo en más de una ocasión en Colo-Colo (convirtió 10 tantos), Solari le dedicó los gritos de gol a su abuelo materno, Feliciano, de extensa carrera militar. El jugador de 21 años lo llegó a conocer por poco, ya que falleció cuando él era muy chico, pero nunca dejaron de contarle cosas. De grande, y ante un Monumental repleto, lo sigue homenajeando.

La mano a la sien por duplicado no fue todo. Además, el Pibe lanzó una “E” al aire correspondida a su abuela materna, Elva, quien atraviesa un problema de salud. Después del partido, el jugador dio más detalles: “Mi abuela está internada, me encantaría estar abrazándola”.

La "E" fue por su abuela Elva, quien está internada. (Juano Tesone)

La “E” fue por su abuela Elva, quien está internada. (Juano Tesone)

El último jugador de River que festejó con la venia le dio muchas alegrías al equipo: Rafael Santos Borré, el Comandante. El Pibe, último refuerzo del equipo del Muñeco Gallardo, comenzó con el pie derecho. Después de un debut en la titularidad promisorio ante Independiente, encarando cada vez que pudo, abrió un juego que no se le estaba presentando fácil al CARP.

Eso no es todo, sino que en ambos goles hubo mucha jerarquía individual (sin quitarle mérito a las asistencias de Agustín Palavecino, claro). Para marcar su primer tanto en River, encima en el día del estreno de la camiseta, le importó poco tener una marca enfrente y sacó un disparo cruzado que por el roce en Vangioni cambió de palo. En su segunda conversión, tres minutos después, le salió lo que quiso hacer antes: metió un tiro al segundo palo, éste sin obstáculos, que se clavó bien en la esquina.

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