“No lo veo como una traición”


Giovanni, mexicano, nació hace cuatro meses. Ni remotamente sabe, claro, la importancia que el domingo tendrá su presencia en la platea del Cilindro. Pero alguna vez sus padres le contarán lo significativo de esa asistencia especial en un estadio de fútbol. “Va a ir a verme por primera vez a una cancha con mi mujer. Será un sueño para mí tener a los dos ahí, viéndome”, cuenta Leonel Miranda, flamante refuerzo de Racing. Como si no le hubiera alcanzado con el entusiasmo natural a cinco días de su debut oficial con la camiseta de la Academia, Lolo le adosó a su espera el ingrediente entrañable de saber que en la tribuna tendrá a un pequeño gran testigo. Un niño que ni estaba en sus planes cuando le metió un gol a la Acadé con la casaca de Independiente el 24 de febrero de 2013, por la tercera fecha del torneo. Los tiempos, evidentemente, cambiaron…

“Vine a disfrutar, a ser feliz. No tengo redes sociales como para andar preocupándome por lo que opinen. A algunos les gustará más y a otros menos mi forma de jugar. Yo trataré de gustarles más a los que ya les gusto y de gustarles a los que no para que no piensen mal. Porque yo quiero dar lo mejor. Lo único que me interesa hoy es Racing”, respondió en el mano a mano con Olé, consultado sobre su sensación por haber pasado al eterno rival del club donde se inició y debutó en Primera.

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-Hay jugadores que dicen que en tal o cual club nunca jugarían. Vos no tuviste reparos en eso…

-Se habló mucho… Y también se dijo que soy hincha de Independiente. Sí lo respeto porque me ha tocado salir de ahí, pero no soy hincha de Independiente. A veces se dicen muchas cosas que no son. Y cuando las escucho, a veces me río. Mi mujer me comentaba que en Instagram alguien puso que era vecino mío de Wilde y que yo era hincha de Independiente. Son dos mentiras: nunca viví en Wilde ni dije que era hincha de Independiente. Racing me dio la oportunidad de mostrarme en un club grande y la quiero aprovechar.

-No podés negar que el clásico será muy especial para vos…

-Me gustan estos desafíos. Lo viví así cuando me tocó jugar contra Racing, en Independiente. Sé que es cuando más te mira la gente y más te la podés ganar haciendo un gran partido. Me preparo para eso.

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-En el Rojo le hiciste un gol a Racing. ¿Ahora le debés uno a la Academia?

-Ja… Si el equipo gana, lo mío pasará inadvertido. Pero sería lindo hacer un buen partido y demostrarle a la gente que uno hace las cosas bien por el club donde está.

-¿Te cruzaste algún hincha del Rojo por Avellaneda?

-Sí… Sobre todo hablé con amigos. Me dicen que soy un traidor y esas cosas, ja, ja. Pero yo tampoco le doy mucha vuelta al tema. Ya está. Elegí y elijo estar en Racing. Es lo que me hace feliz. No soy un traidor. Hay muchos jugadores que pasaron de un club a otro. No entiendo por qué la gente de Independiente se lo toma así. Ahí no conseguí cosas importantes: nunca fui ídolo, no hubo una identificación fuerte de ellos conmigo y sí respeto mío hacia el club. Yo no lo veo como una traición y tampoco que se haga un problema de todo esto. Uno tiene familia y se dicen muchas cosas.

-Te tocó descender con el Rojo…

-La pasé muy mal en ese tiempo. La gente trató mal al equipo, aunque en la última fecha nos fuimos aplaudidos. En el torneo de la B la hemos pasado mal. El peor momento de mi carrera fue eso, sobre todo porque mi familia lo sufrió mucho.

-¿Cómo te vas acomodando a Racing?

-Lo hablé con Sebastián (Beccacece), enseguida me sentí identificado porque es un plantel muy parecido al que teníamos en Defensa: con una alegría enorme que está todo el tiempo en el vestuario. Eso es lo que nos hizo pelear un campeonato. Y creo que acá podemos lograrlo.Lo que más me gusta es la unión del grupo. El mismo objetivo que tienen todos de querer seguir consiguiendo cosas. Encontré un grupo con hambre. 

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-¿Cómo es sumarse a un equipo que viene de ganar dos títulos en un año?

-Con tantas cosas por delante por jugar, el equipo quiere más. Hay jugadores con pasado en Europa y otros chicos como yo (NdeR: tiene 26 años), que tenemos hambre de poder crecer. Vamos por ese camino, buscando cosas. Lo principal es que el grupo está fuerte.

-Ser campeón con Racing para vos sería…

-Mi primer título, una felicidad enorme. Lo disfrutaría mucho con mi hijo. Ellos son los que siempre están poniendo todo para que uno se sienta bien.

-Al momento de decidir pasar a Racing, ¿qué pusiste en la balanza?

-Apenas me enteré de la chance, nunca dudé porque es el último campeón y me gustó mucho su identidad de juego en el último tiempo. Con Defensa, en el campeonato pasado, me tocó venir a jugar al Cilindro y fue un partido muy lindo. Me quedó una sensación muy buena.

-¿Qué fue lo primero que te dijo Beccacece al recibirte?

-Lo vi contento. Con Sebas tenemos una buena relación y hablamos mucho de fútbol fuera de lo que es el campo. Seguimos en contacto mientras estuvimos separados, teníamos ganas de volver a juntarnos. Veníamos de hacer un buen torneo con Defensa.

-¿Te quedó la espina de no ser campeones y esta posibilidad en Racing la tomás como una revancha?

-No sé si una revancha. Es un paso adelante. Llegué a Racing para dar un salto de jerarquía, para tener la experiencia por de estar con compañeros que jugaron en Europa, como te dije, y en sus selecciones. El día a día te potencia mucho. Ahí es cuando uno más aprende.

-Vos que lo conocés muy bien, ¿qué le va a aportar Beccacece a Racing?

-Un juego muy dinámico y ser molestos para los rivales, como lo éramos en Defensa. Y jugar, jugar y jugar. Estar tranquilos. Sebas es un técnico que no se cierra en un solo plan, sino que dentro de un mismo partido te puede cambiar dos o tres veces el esquema para buscarle la vuelta.

-Y en eso es clave la disposición del jugador para cambiar frecuentemente de posiciones…

-Es algo que también está trabajando para que el jugador se adapte a cualquier posición. Siempre inculca que lo colectivo es más importante que lo individual.

-Recién hablabas de la intención de ser un equipo molesto para cualquiera. ¿Cómo se llega a eso?

-El otro día se vio un poco de eso contra Paranaense: presionamos bien arriba a un equipo brasileño que siempre intenta jugar. Muchas veces tiraban la pelota porque nosotros, pese al poco tiempo de trabajo que llevamos juntos, apretábamos y recuperábamos. El gol de Fértoli fue así: presionamos y forzamos el error del arquero. Robamos y nos fuimos al arco. Hay que estar cerca de la jugada para quitar la pelota y atacar.

-¿Cómo tienen organizadas las fases de presión?

-Contra Paranaense fue Licha el que inició la presión. Es el que dirige para qué lado ir y, entonces, el equipo se mueve hacia allí. Cuando el rival impide que alguno de nosotros salga y no podamos tener coordinación, hay que volver para atrás.

-¿Cómo te llevás con los videos? Beccacece es un fana de eso…

-Le gusta mirar. Él sabe que todo eso nos queda en lo visual, como así también en lo auditivo por lo que dice en cada práctica. No nos pone videos todos los días, pero sí bastante cerca de los partidos.

-¿Les pide lo mismo que en Defensa?

-Sí, pero por ahí sabe que acá tenemos jugadores de mucha calidad y, a veces, no tiene que pedirles nada porque el mismo jugador ya lo entiende. Lo que quiere es que haya mucha conexión con el compañero, que tratemos de lograrlo con apenas un movimiento para que todo salga más fácil en el día a día y en los partidos.

-A vos te está utilizando de volante interno. ¿Cómo te sienta esa función?

-El otro día me quedó un sabor agridulce porque sentí que podía dar más. Al jugar de interno, a veces no agarro tanto la pelota y eso me dejó algo disconforme. Corrí mucho, presioné todo el tiempo. Cuando me tocó jugar de 5 fue cuando más la agarré. Pero en el balance, dentro de todo, me sentí bien. Estoy trabajando para agarrar mejor esa posición hasta que vuelva Mati (Zaracho), y ahí veremos qué pasa”.

-¿Qué equipo te gusta más de la Argentina?

-Me gusta mucho River: es el que mejor juega a la pelota. Vélez también, pero River está un paso arriba de todos por cómo nos representa a nivel internacional por su juego y dinámica. Pero racing se va a acomodar muy bien con Sebastián. Puede alcanzar y superar la vara alta que quedó.

-¿Qué recordás de tu infancia antes de empezar a jugar?

-Nací en Avellaneda, en el sanatorio Mitre. Vivía en Villa Tranquila. Mis padres siempre trataron de darme lo mejor. Mi viejo trabajaba en una fábrica de inodoros y mi vieja en limpieza, como lo hace hasta el día de hoy. Yo soy el mayor de cuatro hermanos. Las cosas no sobraban, pero siempre tuvimos nuestro plato de comida. Nunca me faltó mi par de botines para ir a entrenarme. Me apoyaron mucho. Es lo principal. Uno se fue haciendo duro, fuerte. Hasta que uno ya aprende a empujarse solo.

-¿De qué trabajaste antes de ser futbolista?

-No, no, no. Nunca, je. Estaba con mis amigos viendo cómo hacían changas, pero yo sólo miraba. Mis viejos sólo querían que fuera a la escuela y me entrenara.

-¿Y la terminaste?

-No, me faltó un año de secundaria, dejé de ir cuando empecé a ser profesional. Seguramente la termine alguna vez porque me gustaría darle a mi hijo el ejemplo de que la secundaria se termina.

-¿Te llevabas materias o eras un alumno aplicado?

-Sí, me llevaba. casi siempre, gimnasia.

-¿¡Cómo!?

-Porque los entrenamientos en Inferiores hacían que no me dieran los tiempos.

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