Los que le hacen daño a Vélez

Maravilloso. Formidable. Conmovedor el espectáculo de acompañamiento, fervor, cariño y gratitud que protagonizaron este domingo hinchas de Vélez, en el camino y en la llegada de sus jugadores al Amalfitani. La vuelta al top 4 de América, con saudades de sus antepasados del Virrey que llegaron a conquistarla en 1994, repone al club en un escenario de grandeza deportiva que mucho costó recuperar.

La fiesta, eso sí, no pudo ser completa: los héroes de la Libertadores pudieron ser acompañados hasta la puerta con caravana, bocinas, banderas, bengalas de humo, papelitos. Pero los hinchas no pudieron entrar.

No supondremos que los 50 o 100 estúpidos que le están haciendo pagar esto al club no hayan estado mezclados con los que escenificaron ayer este hermoso tributo (sí organizado por hinchas verdaderos).

Mirá también

Lamentable: el Amalfitani vacío por culpa de los barras  (foto Juan Manuel Foglia).

Lamentable: el Amalfitani vacío por culpa de los barras (foto Juan Manuel Foglia).

Pero los que ayer se quedaron sin poder entrar, y no imaginamos cuánto más deberán sufrir estas consecuencias, bien sabrán que pagan la culpa de los barras que agredieron a gente de Talleres en los cuartos de ida de Copa. Ellos los dejaron sin partido.

Ellos perjudicaron al club, económicamente (se perdieron ya lo que hubiera sido la recaudación de este partido, con una multitud entusiasmada en las tribunas; pagarán seguramente una multa en Conmebol, que quizá también les clausure tribunas para jugar la semifinal de la Copa) y deportivamente.

Mirá también

A los hinchas de bien no podemos pedirles que sean lo dirigentes que no son los dirigentes, lo policías que no son los policías, lo funcionarios que no son los políticos para terminar con los barras en vez de protegerlos.

En lo que, en todo caso, podrán contribuir, es en diferenciarse de esos siniestros delincuentes. No creer que quieren al club como ustedes; no alentarlos, no aplaudirlos, no identificarse con ellos: son los que le hacen daño a Vélez.

Source link

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *