La dura historia de Fred Kerley, el nuevo campeón del mundo de los 100 metros llanos

Es la historia detrás de la historia. Con su padre en la cárcel, adoptado por su tía y conviviendo con una docena de familiares, el estadounidense Fred Kerley superó muchos obstáculos de niño hasta coronar el sábado la cumbre de la velocidad ganando los 100 metros del primer Mundial de atletismo en su país, completando un podio estadounidense con Marvin Bracy y Trayvon Bromell.

De 27 años y una altura de 1,93 metros, Kerley, plata en los Juegos Olímpicos de Tokio-2020, logró la primera gran victoria en su carrera en los 100 metros con un tiempo de 9.86 segundos ante la felicidad de sus compatriotas en el Hayward Field de Eugene (Oregón).

El atleta texano, que hasta hace menos de dos años era una estrella de los 400 metros, se llevó el triunfo con una espectacular remontada final sobre Marvin Bracy, que se quedó con la plata con 9.88. Trayvon Bromell fue bronce con el mismo tiempo de Bracy.

“No supe que gané hasta que levanté la vista y vi el reloj con el nombre ‘Fred Kerley”, reconoció el flamante campeón. “Fue increíble lograrlo en casa, con el apoyo del público. Es una bendición maravillosa conseguir una barrida. Sé que ahora se me han abierto muchas puertas. El futuro es brillante para mí”, se felicitó. ¡Si hasta Usain Bolt celebro su victoria!

No sucedía algo así desde 1991

En un Hayward Field (12.000 asientos) a medio completar, el público celebró con cánticos de “U-S-A, U-S-A” un triplete estadounidense en los 100 metros mundialistas que solo se había vivido en 1983 y luego en 1991, cuando lo lograron Carl Lewis, Leroy Burrell y Dennis Mitchell.

“!Dijimos que lo haríamos y lo hicimos!”, clamó Kerley con el micrófono desde la pista. “Es increíble estar entre los grandes, ellos lo hicieron en 1991, nosotros en 2022”, declaró después.

Christian Coleman, el cuarto estadounidense en la final, no pudo defender el título logrado en el último Mundial de Doha-2019 y concluyó en la sexta posición con 10.01.

La jornada final de los 100 metros se vio sacudida con la retirada a última hora de las semifinales del italiano Marcell Jacobs, sorprendente campeón en Tokio 2020, alegando problemas físicos en un muslo. El canadiense Andre de Grasse, bronce en los últimos Juegos Olímpicos, no superó las semifinales.

El camino a los 100 metros y el objetivo de los 200

Kerley culminó este sábado frente a seguidores una extraordinaria transición desde los 400 a los 100 metros. En el pasado Mundial de Doha 2019 logró la medalla de bronce en los 400 metros y después, en lugar de buscar el oro en la disciplina, se propuso una insólita transición a los 100 metros, una disciplina sin monarca desde la retirada de Usain Bolt en 2017.

En los Juegos de Tokio ya rozó la cima con una medalla de plata, por detrás de Jacobs, y todo este año fue acumulando éxitos que lo pronosticaban como favorito al Mundial, incluido una fabulosa marca de 9.76 en junio.

El insaciable Kerley está también listo para pelear por el triunfo en los 200 metros de Eugene a partir del lunes. “Ya tengo una medalla en 400 y en 100 metros. Ahora solo queda una, los 200. Descansaré para terminar el trabajo el lunes”, advirtió.

“El tipo (Kerley) es especial, es un talento raro para poder hacer las tres pruebas, su rango es ilimitado”, le reconoció Bracy, que se hizo con su primera gran medalla a los 28 años. “Puede que el año que viene haga 800 metros, no lo sabemos. Es un tipo especial, dentro de un grupo de élite como Bolt (Usain)”.

La carrera desde atrás

Kerley, sin embargo, necesitó de una dramática remontada para imponerse en la final, en la que corrió 95 metros por detrás de Bracy. Bracy y Coleman tuvieron arranques explosivos pero Kerley, con su potencia y su implacable zancada, se recuperó a tiempo para asegurarse su tan deseada victoria.

Celebra con la bandera de Estados Unidos.

Celebra con la bandera de Estados Unidos.

El mejor de los sobrinos

Como muchos otros deportistas, el velocista texano tiene tatuajes por toda la piel. Pero uno de ellos, Meme, es probablemente más valioso que los demás. Es el apodo de su tía Virginia, quien ahora tiene 66 años, y que mandó grabar en su brazo “para que siempre estuviera conmigo”.

Kerley solo tenía dos años cuando se fue a vivir con ella y sus cuatro hermanos a San Antonio (Texas) después de que su padre fuera encarcelado. “Pienso en ella todos los días, porque si no fuera por ella probablemente no estaría hablando con ustedes ahora”, dijo Kerley a periodistas después de ganar la medalla de oro.

Apenas se lo vio pasar. (AFP)

Apenas se lo vio pasar. (AFP)

Habitualmente de pocas palabras, Kerley se tomó el tiempo para mirar atrás en pleno festejo en el Hayward Field, que vio a otros dos atletas estadounidenses, Marvin Bracy y Trayvon Bromell, completar el podio. “Ella sacrificó su vida por mí y por mis hermanos y primos. Todos fuimos adoptados”, recordó. “Éramos 13 en un solo dormitorio. Al final del día era como en cualquier otra casa, todos nos divertíamos, disfrutábamos, y estamos haciendo grandes cosas ahora. Es increíble lograr algo que no mucha gente en mi posición hizo y le agradezco a ella que me diera la oportunidad de ganar en la vida”, dijo sobre su tía.

La costumbre dorada de morder la medalla.

La costumbre dorada de morder la medalla.

“Probablemente esté haciendo estallar mi teléfono ahora mismo mientras hablamos”. “Hoy en día hablo con mis padres todos los días, sobre el pasado y el presente”, continuó. “Soy un adulto y ahora puedo tener una relación con ellos. No estaban aquí esta noche (sábado), pero puedo garantizar que lo han visto”.

Un accidente lo sacó del fútbol americano y el básquet 

En el instituto destacó en el football americano y el basquet, pero una fractura de clavícula lo empujó definitivamente al atletismo. En su etapa en la universidad Texas A&M demostró también su versatilidad. El nuevo hombre más rápido del mundo comenzó siendo un especialista en los 400 metros, disciplina que le reforzó la descomunal potencia con la que este sábado remontó en los últimos metros de la final para adelantar a Bracy.

En los 400 metros ganó sus primeras medallas en Mundiales: plata en 2017, oro dos años después con el relevo de 4×400 metros y bronce en la prueba individual de Doha 2019. En las distancias más cortas lleva una trayectoria ascendente con una plata olímpica en los 100 metros de Tokio 2020 y su primer gran oro este sábado.

Así fue la llegada.

Así fue la llegada.

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