Ganaron la final de Madrid y cuatro años después van por el Mundial

El 9 de diciembre de 2018, River le ganaba a Boca quizás la final más importante de la historia del fútbol. Quince futbolistas del plantel que lideraba Marcelo Gallardo participaron de aquella definición en el Santiago Bernabéu. Sin saber, cuatro de ellos, que un poker de años después estarían recordando a la distancia aquella gesta desde Qatar, en la víspera de un cruce también decisivo pero para meter a la Selección en semifinales de un Mundial.

Sí: este 9 de diciembre de 2022 habrá futbolistas con experiencia en cruces difíciles, a todo o nada, de los que quedan en los libros. Franco Armani, Gonzalo Montiel y Exequiel Palacios firmaron planilla como titulares en el estadio del Real Madrid, mientras que Julián Álvarez ingresó a los seis minutos del primer tiempo suplementario reemplazando al Tucu. Todos ellos están en Doha y viajarán en micro a Lusail quizás transitando sensaciones que podrían emparentarse con la de aquel bus que los trasladó hacia Avenida Concha Espina y Paseo de la Castellana, en el corazón de la capital española.

¿Cómo les fue? Armani se mostró como siempre seguro, aguantó una pelota agónica al tapar un cabezazo de ¡Mayada! en contra de su arco y sacó el último centro, despeje previo al taco-no de Juanfer Quintero y a la corrida del Pity para el 3-1.

Armani, despejando en el área ante Benedetto (AP).Armani, despejando en el área ante Benedetto (AP).

Montiel, no obstante, no fue el incisivo de siempre: en las proyecciones anduvo impreciso pero sí mostró su garra para cubrir el lateral y su oportunismo para cubrir a Pablo Pérez luego de un tiro libre indirecto de Benedetto dentro del área. Palacios fue uno de los primeros en darle criterio al fútbol de un River que no había empezado sintonizando las necesidades del partido, demostrando su personalidad en el último tramo de la cancha (participó de la pared anterior al 1-1 de Pratto).

Montiel, durante el encuentro ante Boca en Madrid (AFP).Montiel, durante el encuentro ante Boca en Madrid (AFP).

¿Y Julián? Todavía con 18 años, tuvo un zurdazo alto que se fue desviado aunque no se escondió pese a su poca experiencia en Primera: había debutado en octubre y una semana antes ¡había tenido su fiesta de colación del secundario!

Posiblemente ninguno de ellos pueda disfrutar en plenitud de las repercusiones que generará en las redes el recuerdo del 9/12. Sin embargo, dentro suyo quedará aquella experiencia y cómo lo que consiguieron en River, y de qué manera el crecimiento que tuvieron con Gallardo -sobre todo los más jóvenes- les permitió transformarse en jugadores útiles ya no sólo para defender los colores de determinado club, sino a la vez para representar a la Selección.

Quintero festeja y detrás se le acerca... sí, ¡Julián Álvarez! (AFP).Quintero festeja y detrás se le acerca… sí, ¡Julián Álvarez! (AFP).

Lo vivió con el corazón

Enzo Fernández, de River desde la cuna.Enzo Fernández, de River desde la cuna.

Enzo Fernández también se perfila como titular en Lusail. Y aunque no fue parte de la delegación que viajó a Madrid puesto que todavía transitaba su período de formación en las Inferiores, sí celebró como un fanático más en el Obelisco aquella victoria histórica ante Boca.

Sin embargo, Enzo vivió una situación muy particular durante aquella final, la primera que veía junto a su novia Valentina Cervantes. “Hace poquito que salía con Enzo y estaba en la casa de él. Y en el primer tiempo cuando hizo el gol Boca me echó y me fui a mi casa, porque era la primera vez que miraba un partido con él y por ‘cábala’ terminé viendo el segundo tiempo en la casa de mi mamá”, contaría ella en una historia de Instagram en febrero de este año.

“Vimos el partido con la familia y, una vez que terminó, nos fuimos al Obelisco con mi papá, mi hermano, el suegro de mi hermano y mi sobrino: estuvimos tres o cuatro horas festejando ahí, cantando, saltando como locos. Fue inolvidable. Uno de los días más felices de toda mi vida”, recordaría Fernández hace un año en diálogo con TyC Sports.

Un Ángel neutral, la cargada de Pezzella y el sticker de Otamendi

Ángel Correa, quien se metió en el Mundial por la baja de Nico González, estuvo en el Santiago Bernabéu en aquella noche fría de Madrid. ¿Cómo? ¿No es hincha de Central? Sí, pero como argentino logró conseguir un ticket para presenciar una final única. Y estuvo acompañado por su todavía entrenador del Atlético Madrid, Diego Simeone.

Germán Pezzella, integrante de la Selección Argentina, en cambio sí tiene un cariño especial por River: allí se formó. E incluso se animó a cargar al Pity Martínez: embebiendo un posteo de la cuenta de Twitter de La Página Millonaria le tiró “con un USB de carga en la frente cualquiera juega bien”, refiriéndose en broma a la cicatriz de su ex cumpa.

Nico Otamendi, fanático confeso, también lo vivió a su manera. Y este año, en las vísperas de un partido de Eliminatorias, demostró que aquella final de Libertadores lo marcó: entre los 21 stickers que se pudieron observar en una de sus valijas estaba uno que decía “9/12 eterno”.

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