Francia, a llorar a Notre-Dame

Ni en aquella final contra Alemania de 2014, en la que el árbitro tano no cobró penal de Neuer a Higuaín con el partido 0-0, hubo tanto llanto. Y eso que los argentinos somos de polemizar, reclamar, rebelarnos… Perdimos la Copa y marche preso, a pesar de que pudo haber cambiado la vida de Pipita, de Sabella y de aquella generación.

Algo similar sucedió en el 90, con el Codesalazo (falta supuesta de Sensini a Brehme), y chau bicampeonato. Incomparable con lo que reclaman los franceses. ¿Tan dolidos están que no aceptan la derrota por penales, que por justicia deportiva debió haber sido en los 90’?

Dicen que este gol no vale y piden que se juegue de nuevo (Reuters / Hannah Mckay).Dicen que este gol no vale y piden que se juegue de nuevo (Reuters / Hannah Mckay).

A llorar a Notre-Dame… Los medios franceses derramaron lágrimas pidiendo anular el 3-2 de Messi porque hubo invasión de los suplentes antes de que entrara la pelota, pero el juez polaco de la final lo desestimó, diciendo que había siete franceses pisando adentro de la cancha en el 2-2 de Mbappé. ¿Y la posible mano el corner antes del penal de Montiel? De eso nadie comentó nada…

Lo peor es lo que sucede más allá de los medios (y redes, donde hinchas viralizan un petitorio para ¡repetir la final!). El presidente de la Federación, Noël Le Graet, reclamó por faltas de respeto de los jugadores argentinos, por el minuto de silencio de Dibu para Mbappé en el vestuario o el propio arquero mostrando una muñeca con la cara del francés que le habían tirado en los festejos.

Piden sanciones por los gestos picarescos de Dibu (EFE / Juan Ignacio Roncoroni).Piden sanciones por los gestos picarescos de Dibu (EFE / Juan Ignacio Roncoroni).

Exagerado totalmente enviar una carta oficial de reclamo, aunque el histórico arquero argentino puede empezar a medir algo más algunas de sus reacciones; incluso su DT en el Aston Villa contó que hablaría con él. Lo que no vio, parece, el dirigente francés, es cómo los jugadores argentinos saludaron a los de Francia post partido, el abrazo largo y sentido De Paul-Griezmann (compañeros en el Atlético). O el de Licha Martínez con Varane. O Di María, Paredes, Papu Gómez saludando a todos.

Argentina fue un limpio campeón. Corajudo, fuerte, con carácter para no dejarse avasallar. Nadie le regaló nada y fue un gran ganador, con un símbolo como Messi. Más allá de que los franceses quieren ensuciar la cancha y la Copa que perdieron.

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