“Es difícil mantener los pies sobre la tierra”

Uno piensa que Amsterdam es el Barrio Rojo y fiesta… Pero es una ciudad espectacular, con una alta calidad de vida, gente muy abierta y muy liberal. Es increíble. No es solo para un turismo de uno o dos días; están siempre esos que vienen de fiesta, pero también hay zonas muy lindas… Sacando el clima, que es bastante malo, es todo muy positivo. Hasta me veo en el futuro viviendo acá”. Con esa descripción de la capital de los Países Bajos, donde vive hace más de cuatro años, Nicolás Tagliafico expresa parte de su mentalidad: de perfil bajo, tranquilo, suele analizar todo y no dejarse llevar por los brillos ni la moda. Disfruta las vacaciones porque “son fundamentales” y no duda en asegurar que “si tengo que gastar mi dinero en algo, que sea en viajar. Me apasiona conocer gente, culturas, gastronomía”. Sin embargo, usó ese puente de poco más de un día entre las paradisíacas playas de Grecia y el glamour de Ibiza, para sumarse a un stream con el canal de Twitch de Olé y charlar de todo…

-Cómo los quieren los neerlandeses a los argentinos, ¿eh? Vos y Lisandro (Martínez) en Ajax, Senesi en Feyenoord…

-Creo que es por esa agresividad y pasión con la que jugamos, que es algo diferente a lo que tienen ellos. Acá siempre fueron de la escuela de Cruyff, del juego ofensivo, colectivo y táctico; pero esa agresividad no la tienen. Para ellos, jugamos como si fuéramos un hincha, entonces les genera cariño y amor por los argentinos o los sudamericanos.

El lateral integra la Selección desde 2017 y festejó la Copa América en el MAracaná. (EFE/Andre Coelho)

El lateral integra la Selección desde 2017 y festejó la Copa América en el MAracaná. (EFE/Andre Coelho)

-Igual, más allá de lo pasional, tus características ofensivas van de la mano con esa escuela del fútbol. ¿O no?

-La verdad es que siempre soy de cabeza abierta y todo el tiempo trato de aprender. A Europa llegué grande, con 25 años, pero con mucha experiencia, y cuando vi esta clase de fútbol me pareció algo totalmente diferente a lo que veía en Argentina. Acá aprendí muchísimo, yo no solía ser tan ofensivo como lo fui en estos años en Ajax. Sí sabía cómo llegar al ataque, pero como un lateral normal, con ida y vuelta por la banda. Y acá aprendí otro montón de cosas, a meterme por adentro y llegar como nueve, cosas que me hicieron un jugador más completo. Después, claro, está esa controversia de que no hacés lo mismo en el club que en la Selección, pero tenés diferentes compañeros y sistemas que te hacen jugar de otra forma. En Ajax los laterales son casi atacantes, se piensa más en atacar que en defender…

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-¿Y en la Selección?

-Atacamos todo el tiempo también, pero no son tan necesarios los laterales para hacerlo. Con la clase de jugadores que tenemos arriba, lo fundamental es estar bien parados y generar equilibrio. Más bien que cuando tenés la oportunidad de pasar y generar un dos-uno lo vas a hacer, pero es muy importante que haya un equilibrio. Con las individualidades que tenemos, no es necesario llenar el área de gente porque con cuatro jugadores podemos armar un buen ataque.

-Tenés alma de entrenador…

-(Sonríe). Me gusta mucho y tuve la suerte de tener a grandes entrenadores como Matías (Almeyda), Ricardo La Volpe…. Me gusta la cabeza que tiene Guardiola, cómo siempre trata de revolucionarse, que va modificando e innovando, porque esa es la única manera de seguir cosechando éxitos. Me fascina la táctica, cuando deje de jugar me gustaría se entrenador, pero también sé que no es solo fútbol, tenés que saber de relaciones humanas, manejo de grupos…

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-Si hay un grupo que vas a poder tomar como ejemplo es el de la Scaloneta, ¿no?

-El grupo está muy bien, pero los resultados mandan, porque si no se dan, se empieza a generar en la atmósfera algo negativo. Con los resultados se genera más confianza, más compañerismo y más fortaleza individual, y todo eso es fundamental. Lo bueno que tiene el grupo de la Selección es que tiene las cosas claras, y eso ayuda a pensar en que se pueden lograr los objetivos. Pero hay que trabajar todos los días, porque hoy los partidos se definen por detalles, y mantener los pies sobre la tierra.

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-¿Qué tan pesada fue la mochila que se sacaron al ganar la Copa América?

-Y, eso lamentablemente va a existir siempre. Más en Argentina, que somos exitistas, resultadistas y pasionales… Hoy somos héroes y mañana podemos ser unos diablos, pero tenemos que jugar con eso. Hoy estamos pasando por un gran momento pero en el fútbol son etapas, y en algún momento se puede terminar, entonces tenemos que sentirnos fuertes pero al mundo demostrarle que somos débiles y que todavía nos falta un montón. El convencimiento tiene que estar internamente para sentirnos los mejores, pero para el resto, ser uno más.

-En este escenario, ¿cómo te cae que muchos europeos marcan a Argentina como el gran candidato en el Mundial?

-Es que la mejor estrategia para ellos es darle la obligación a otro. Eso es lo que no me gusta mucho de lo que está pasando en este momento: estamos muy eufóricos y todavía quedan cinco meses, falta un montón y no somos nada… Ganamos la final con Italia, pero ya está. Ahora hay que seguir. No hay que ni pensar en el Mundial, faltan cinco meses… Hubo una pandemia de un día para el otro y se cayó el mundo, no tenemos que pensar en lo que viene.

-¿Son candidatos?

-¿Qué significa ser candidatos? Ser candidatos es ser aspirantes a algo, a un premio. Los 32 equipos son candidatos a salir campeones, por algo están en el Mundial. Nosotros tenemos que estar tranquilos, estamos haciendo las cosas bien, vamos por el buen camino… Pero nada más.

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-Qué difícil no marearse, ¿no?

-Sí, es difícil mantener los pies sobre la tierra, pero hay que encontrar el equilibrio porque si no, después el golpe es muy fuerte. Hay que tratar de no sentirse superior a nadie y seguir enfocado. Lo malo es que por ahí nunca terminás de satisfacerte porque todo el tiempo estás buscando algo nuevo. Pasa en el fútbol y también en la vida: lográs un objetivo y vas por otro, por otro y por otro…. Y nunca terminás de sentirte plenamente feliz. Por eso hay que relajarse, vivir el momento y hacer lo mejor posible todos los días; pensar en el futuro te genera ansiedad, y no podés saber qué va a pasar…

-Ya jugaste el Mundial 2018, hace rato tenés a Messi de compañero. Pero, ¿cómo es tenerlo al lado?

-Lo que Leo logra como futbolista te genera un respeto total hacia su presencia. Genera que lo idolatremos como lo estamos haciendo. Hoy, al tenerlo más cerca todo el tiempo, es como uno más. Pero en el primer impacto… A mí me pasó en 2017, en uno de los primeros entrenamientos con la Selección, que me lo crucé en un ascensor y me quedé helado, je.

-Ahora, ya con el tiempo, ¿lograste naturalizarlo al 100%?

-No. Obviamente ya es cotidiano, pero sigue siendo Leo. Es palabra mayor en el fútbol, es un símbolo, pero no solo por cómo juega sino que también es un líder del grupo. Comparado a cuatro años antes, cuando empecé, lo veo que está en su totalidad en la Selección, como jugador, en lo personal, como líder…. Lo veo muy completo y eso genera que sea el abanderado.

-¿Y en la cancha?

-Y, con Leo en cancha ningún partido está terminado. Te puede sacar cosas de la galera que no las hace ninguno, entonces eso te da la motivación de seguir y seguir… Pasa muchas veces que los partidos los ves liquidados o, al revés, notás que no lo vas a poder dar vuelta. Son cosas que sentís, porque el fútbol es emocional. Pero con Leo esa esperanza la tenés siempre porque en cualquier momento saca algo y te cambia el partido. Además, no sale nunca. Aunque esté lesionado, no sale. A Leo lo atrae la pelota, para él es un imán… Por suerte lo tenemos de nuestro lado.

-La última: son una Selección que se muestra mucho en la intimidad y la gente, por eso, se siente un poco parte del grupo de alguna manera.

-Es genial que el jugador no sea tan lejano, y creo que esa es un poco la idea, que todos seamos un poco parte: los jugadores, el cuerpo técnico, la gente, los dirigentes… Y que tiremos todos para el mismo lado. Me gusta ese ida y vuelta con la gente, por eso empecé con el Twitch (su cuenta es nt_3), porque me puedo mostrar un poco más. Es una forma de estar más en contacto con el fan y que te conozcan más personalmente.

El otro Taglia: los libros y la identificación con la cultura oriental

Uno de los pasatiempos que tiene Nico Tagliafico en sus ratos libres es la lectura.Lógicamente, el fútbol y el deporte son algunos de los tópicos que captan su atención.Pero no los únicos…

Con esa idea de ser entrenador en el futuro, textos vinculados al coaching y las relaciones interpersonales están en sus bibliotecas, pero también hay novelas que nada tienen que ver con la pelota y se reconoce un fiel seguidor de la cultura oriental.

Me gusta mucho la filosofía japonesa, todo lo que tiene que ver con los samuráis, en mi canal de Twitch tengo todo personalizado con eso”, contó el lateral delAjax y la Selección en la charla con Olé. Incluso, mientras mostraba la biblioteca de su casa en Amsterdam, se animó a destacar dos títulos: “El Arte de la Guerra es uno de los que más me gustó y ElMonje que vendió su Ferrari es buenísimo”, afirmó.

¿Cuándo se despertó ese interés en Taglia?“Cuando estaba en Independiente, Juan Sánchez Miño me recomendó un libro y me gustó mucho. Entonces me empecé a meter más en lo oriental, me empecé a identificar mucho con el Samurái, el guerrero japonés, su mentalidad y los valores que tenían. Y hasta pienso en ir a Japón, a vivir y conocer eso, me siento muy identificado con su cultura”, explicó.

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