empate y expulsión por la reacción posterior al gol

Bronca. Malestar. Impotencia. Todo eso expuso el Kily González tras el agónico empate de Estudiantes, a 15” de que se acabaran los seis minutos que había adicionado Baliño. Rosario Central sostenía la victoria a los tumbos, a puro sentimiento, hasta que Ayoví cabeceó esa pelota a la red y acabó con lo que pudo haber sido una noche memorable para el técnico.

Mirá también

En segundos el Kily pasó de saborear el triunfo en La Plata a tener que irse prematuramente al vestuario por haberse agarrado con uno de los ayudantes de Zielisnki y consecuentemente haber visto la roja de Baliño. Estaba desencajado, el entrenador canalla. Un poco por el festejo pincharrata, otro poco por los seis minutos de descuento, pero principalmente por no haber cerrado el encuentro. Ayoví cabeceó, sí, pero fue Central el que le permitió hacerlo.

Eso es justamente lo que le reclaman al técnico en las redes: no haber cerrado antes el partido. El Estudiantes del segundo tiempo no era el del primero y si se le vino encima fue porque el Canalla eligió jugar al revoleo en lugar de tocar corto y defenderse con la pelota.

En definitiva, fue empate y expulsión para el Kily. Que se llevó doble castigo del estadio pincharrata…

Source link

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *