El Pato Armani

Hay un tema recurrente con Armani. Se le pide con insistencia que sea extraordinario para salir a cortar centros como lo es para los demás ítems en los que el tipo sobresale como arquero. Ese reclamo, creo yo, termina siendo una presión por la que nuestro 1 a veces hace lo que no siente y se arriesga a lo que para él es una inseguridad. Y así ocurren cosas como la de esta noche en el Florencio Sola.

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El error es todo de él, claro, es no está en discusión. Si en vez de intentar atrapar la pelota como lo hizo hubiese rechazado con los puños, algo que hace muy bien, Banfield no nos hubiese encarajinado el partido como lo hizo. El mejor arquero de la historia argentina, el Pato Fillol, tenía el mismo problema: sufría en los centros. Por eso no salía tanto del área chica, donde era casi invencible. Prefería quedarse y confiar a sus reflejos. A Armani –sin entrar en comparaciones- le pasa algo parecido. Hay tipos a los que les encanta cortar el juego aéreo. El Dibu Martínez es un caso actual. Le tiran diez zapallazos al área y descuelga nueve sin drama. Franco no, aunque en las dos últimas salió con las manos firmes y lo hizo perfecto… Que use los puños y listo, se va a convencer de eso.

Luego, lo del penal, es discutible. No lo fue, para mi. Sin embargo para algo está el VAR, precisamente para ver esas cosas que el ojo del árbitro no ve. Lo que sí vieron los ojos de Echavarría fue el foul salvaje de roja directa de Tanco a Paradela, pero “siga siga”, lo arreglamos con una amarillita y así la vieja y horrorosa escuela de Lamolina sigue vigente. Pero bueno, los que vienen callando sobre el tema desde que se implementó hace tres fechas, ahora salen en coro a decir que el VAR los perjudicó. La historia de nunca acabar.

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Y lo que sí vimos todos fue el gol antológico de Matías Suárez -qué importante es su vuelta- luego de una jugada cinematográfica rematada en el escena final con ese pase inesperado de Juanfer. Más lindo que un asado un sábado a la noche con amigos en un quincho.

El abrazo de Suárez y Juanfer Quintero, los artífices de un golazo espectacular para River en el Sur. Foto: Marcelo Carroll

El abrazo de Suárez y Juanfer Quintero, los artífices de un golazo espectacular para River en el Sur. Foto: Marcelo Carroll

No jugamos bien, está claro. Terminamos atorados en nuestro campo revoleándola como pudimos. Bien por Banfield, pero bien por nosotros también, que joder!! ¿O acaso no podemos tener partidos flojos y ganar? ¿O acaso siempre tenemos que pasar por arriba a nuestros rivales? No nos impusimos y nos trajimos tres puntazos a Núñez. Claro que vale. Y mucho.

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