El legado del ciclo Batista en las Juveniles

Fernando Batista deja las Selecciones Juveniles de Argentina y se marcha a trabajar con José Pekerman a Venezuela. Con el Bocha, se va un especialista en la materia, un técnico que asumió en un momento complejo y que puso de pie a las Juveniles, en un momento de mucha confusión para el fútbol argentino.

Habrá que retrotraerse hasta después del Mundial de 2018, cuando la estructura de la Selección quedó patas para arriba, luego del fracaso de Rusia. En un primer momento fue Lionel Scaloni quien se hizo cargo de la Sub 20 para el torneo de L’Alcudia, pero luego el Lio DT fue promovido como interino de la Mayor. Fueron tiempos donde los Juveniles estaban a la deriva, donde las prioridades de una AFA en bancarrota eran otras. El almanaque, el fin del 2018, puso a Chiqui Tapia en el momento de decidir quién sería el técnico de la Sub 20. Fue una determinación que tuvo dos nombres propios Fernando Batista y Lucas Bernardi. Ganó la lógica, ganó el especialista y ahí comenzó a refundarse las Juveniles, un trabajo que lleva más de tres años en la gestión de Chiqui, y que es de los aspectos más positivos.

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Batista fue designado 37 días antes del Sudamericano de Chile de 2019. Agarró un fierro caliente, un grupo que llevaba más de cuatro meses sin entrenar, que había tenido a Sebastián Beccacece y a Nicolás Diez como conductores en la gestión Sampaoli, que luego fue el turno de Scaloni hasta que arribó Batista. Y un torneo siempre picante, desgastante y complejo, con un contrato a corto plazo para el DT, el equipo del Bocha cumplió los objetivos: salió segundo, se clasificó al Mundial y empezó a mostrarle al gran público nombres propios que hoy son jugadores reconocidos: Julián Alvarez, Adolfo Gaich, Nehuen Pérez, Facundo Medina, Leonardo Balerdi, Thiago Almada (todos ya estuvieron en la Mayor), más Pedro De la Vega, Santiago Sosa y muchos más…

El Bocha, en 2019, pusando con Almada, De la Vega, Balerdi, Sosa y Julián Álvarez (Foto: GUILLERMO RODRÍGUEZ ADAMI).

El Bocha, en 2019, pusando con Almada, De la Vega, Balerdi, Sosa y Julián Álvarez (Foto: GUILLERMO RODRÍGUEZ ADAMI).

El Mundial de Polonia 2019 no fue lo esperado. La Selección terminó primera en su zona, pero en octavos se cruzó con Malí y en un partido muy raro, terminó perdiendo por penales. Ahí estuvo la mano de Tapia de darle continuidad a un ciclo que recién llevaba seis meses y redoblar la apuesta, dándole al Bocha la responsabilidad de armar la Sub 23, el equipo que iría a jugar los Panamericanos de Lima.

Y el Bocha fue con un equipo con muchas bajas a Perú, con lo que le dejaron llevar, y ahí mostró su ojo clínico. Con un equipo con algunos de los chicos del Sub 20, con muchos futbolistas de Reserva, con algunos del ascenso y la incorporación de Nicolás González, hasta el momento un extraño en la vida de la Selección. Y fue ese grupo, el que quedó en primer lugar, le ganó la final a Honduras 4-1, tras un categórico 3-0 a Uruguay en la semi. Ese torneo, le valió Batista la ratificación en el puesto, para ir al Preolimpico de Colombia.

La celebración tras ganar la medalla dorada en los Panamericanos de Lima (REUTERS).

La celebración tras ganar la medalla dorada en los Panamericanos de Lima (REUTERS).

El proyecto parecía ambicioso. Se utilizaron fechas FIFA del segundo semestre del 2019 para jugar amistosos (triunfos a Bolivia y Colombia y dos empates vs. México), para darle rodaje a los Sub 23 y en ese tramo el Bocha le dio pista a Nico González, Cuti Romero, Lisandro Martínez, Marcos Senesi, Julián Álvarez… 

Batista armó una buena base para ir a jugar a Colombia, en enero del 2020, más allá de que los clubes del exterior y algunos del fútbol. Apostó por el grupo de la Sub 20 y le sumó más intérpretes de calidad. Y en un torneo apretado, con grandes futbolistas, la Selección logró el título, se consagró campeón y obtuvo uno de los dos boletos rumbo a Tokio. Se destacaron Alexis Mac Allister, Matías Zaracho, Julián Alvarez, Adolfo Gaich, Fausto Vera, entre otros.

En los Juegos Olímpicos muchos equipos negaron jugadores y no se pasó de ronda (EFE).

En los Juegos Olímpicos muchos equipos negaron jugadores y no se pasó de ronda (EFE).

La AFA decidió apostar fuerte por ese proyecto Sub 23 y Batista lo lideró de gran forma. La idea era llegar bien rodado y con muchas pruebas a los Juegos Olímpicos, hasta que la pandemia azotó y se canceló toda la acción de selecciones menores hasta 2021. En marzo y junio de este año se disputaron los últimos amistosos y en julio llegaron los JJ.OO en donde el objetivo no se cumplió: eliminados en primera ronda en el grupo de España. Ahí no pudo armar su mejor equipo porque varios equipos (de allá y de acá) no le cedieron jugadores al no estar obligados y, en cambio, las demás selecciones llevaron lo mejor… Un llamado de atención más para la dirigencia que para el cuerpo técnico y los jugadores.

ESTABA COMENZANDO OTRA ETAPA CON LA SUB 20

La página se pasó pensando nuevamente en la Sub 20. En octubre hubo una lista de 30 citados para que se entrenaran en Ezeiza, para aprovechar a la nueva camada de futbolistas del fútbol local a pesar de que el Sudamericano recién será en 2023.

La lista de la Sub 20 que había elegido el Bocha para practicar en Ezeiza en octubre.

La lista de la Sub 20 que había elegido el Bocha para practicar en Ezeiza en octubre.

Así, y con la oferta de la selección de Venezuela y de una referencia como José Pekerman, Batista decidió ponerle fin a un ciclo exitoso y positivo desde la gestión de los jugadores, con el buen entendimiento entre todos los ámbitos de la celeste y blanca: desde la Mayor de Scaloni, pasando por la Sub 17 de Pablo Aimar o la Sub 15 de Diego Placente. Una etapa que llega a su fin y que la AFA deberá reemplazar para no desperdiciar…

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