El año 1 DMG: qué, cómo y cuánto cambió en River desde el adiós de Gallardo

“Es una de las decisiones más difíciles y sentidas de mi vida. Todo tiene un final y es el momento de cerrar un ciclo hermosísimo. Ya no seguiré en River…”. Hace un año, Marcelo Gallardo producía uno de los impactos más fuertes, sorpresivos y dolorosos que recibieron los hinchas de la Banda en las últimas décadas.

Un momento que quedará marcado en la historia del club y que amenazó con ser el comienzo de una pesadilla, de un trauma imposible de superar. Un antes y un después que se presumía como un duelo interminable: el Muñeco se despedía de su cargo de entrenador de River tras ocho años y medio repletos de gloria, de logros legendarios y de récords que lo llevaron a superar a todos los próceres anteriores de Núñez.

Pasaron 365 días de ese instante que todavía los fanáticos continúan digiriendo. Sin embargo, la herida tuvo una cicatrización más rápida de lo pensado. Porque el Muñeco se convirtió en estatua y porque Demichelis cumplió con el mandato de continuar con la identidad, el sentido de pertenencia y la ambición de grandeza que Gallardo había dejado como legado.

El dolor de la despedida del entrenador más ganador de todos los tiempos se procesó con el fútbol vistoso y contundente que desarrolló el equipo de Demichelis en el primer semestre del año y que recordó las mejores versiones de los campeones de la Libertadores 2015 y 2018 con la supremacía absoluta lograda en el nuevo Monumental (idea impulsada por MG) y con la vuelta olímpica en la LPF.

Su aura y su sombra nunca se fueron del Monumental a pesar de que él haya vuelto al club solamente en dos ocasiones (la inauguración de su escultura de bronce y el homenaje a los campeones del mundo) y de que el clásico y conmovedor “Muñeeeco, Muñeeeco” haya sido reemplazado en un determinado momento por el “que de la mano, de Demichelis, todos la vuelta vamos a dar…”.

Ya sentado en la mesa de los más grande ídolos de la historia millonaria (Bernabé, Angelito, Amadeo, el Beto), su alejamiento de la vida diaria del club fue tan sabio como cada uno de sus movimientos durante su ciclo, más allá de que ocasionalmente se transformó en el embajador que le entregó una camiseta a Messi como agradecimiento por la Copa del Mundo y de su políticamente correcto encuentro al pasar con Micho el día que quedó eternizado en el bronce al lado de Labruna.

Marcelo Gallardo, el director técnico más ganador de la historia de River Plate, anunció este mediodía el final de su exitoso ciclo de ocho años y medio en el club al término de la participación en la Liga Profesional de Fútbol TELAMMarcelo Gallardo, el director técnico más ganador de la historia de River Plate, anunció este mediodía el final de su exitoso ciclo de ocho años y medio en el club al término de la participación en la Liga Profesional de Fútbol TELAM

La huella que dejó Napoleón también colaboró en ese camino de regreso que transitaron los Kranevitter, los Funes Mori, Lanzini y el Pity Martínez después de su adiós, así como también en la venta de Beltrán, a quién él repescó desde Colón.

La dimensión que significó la pérdida de Gallardo, curiosamente, se sintió en forma abrupta en la eliminación de la Libertadores. También en ciertas decisiones futbolísticas de Demichelis que escaparon a los lineamientos gallardianos. Aunque nada hizo extrañar más el férreo liderazgo y la manera de gestionar egos del Muñeco que el hecho de que trascendieran el conflicto interno originado por las filtraciones de una reunión privada que el actual DT tuvo con periodistas y que derivaron en el despido de su asesor de prensa.

Antes y después de ese desacostumbrado temblor, Gallardo volvió a la memoria colectiva riverplatense cuando apareció el posteo de Borja para marcar su descontento por no ser titular con un emoji, cuando un manager osó declarar que su representado (Robert Rojas) había cumplido un ciclo cuando la esposa de un jugador ( Matías Suárez) publicó en redes un sugestivo mensaje, reposteado por su pareja, que pareció tener como destinatario a Demichelis.

Pasaron cosas en River durante el año 1DMG. De diferentes matices y complejidades. Y si bien el duelo fue menos doloroso de lo imaginado, que Boca gane la final de la Copa Libertadores el 4 de noviembre puede provocar una cambio de época.

Eso, sin dudas, ratificaría aún más que los días más felices en los 122 años de River fueron gallardistas. Y que se archivaron cuando el que el autor del guión se despidió de su casa con la sentencia de que la época dorada ya era parte del pasado: “Ha sido una historia hermosísima”.

El impactante discurso de despedida de Gallardo

Marcelo Gallardo 13-10-2023

Gallardo anunció que se va de River

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