Boca-River: humores y realidades

Ya pasó el superclásico pero aún se siguen sacando conclusiones y se viene encima una nueva fecha, con los dos equipos en cancha y con presión este mismo miércoles. Claro que los humores de cada uno son bien distintos, porque Boca viene de ganar el segundo duelo del año y manteniendo el arco en cero y River se pegó otro golpe, más impensado por la forma que por el resultado en sí mismo..

Mirá también

El festejo de Boca por el gol de Benedetto.
foto Prensa Boca

El festejo de Boca por el gol de Benedetto.
foto Prensa Boca

Mirá también

Nadie puede borrarle por estas horas la sonrisa a un hincha de Boca. Ni a los jugadores, que post triunfo ironizaron sobre aquella frase de confianza de Gallardo, que con su historial ganador a cuesta había dicho que les gustaba jugar contra el público de la Bombonera. Tampoco a Riquelme, quien en ese juego verbal y habitual plantó bandera diciendo que no patearon al arco (más allá del casi gol de Mammana y un tiro de Palavecino en el ST).

Mirá también

Del otro lado, la mueca de decepción seguirá por unas horas si es que se ve despertar al equipo. Porque estos resultados, más allá de los tres puntos, pueden dejar huella en lo emotivo. Hubo silenzio stampa en cancha y en redes sociales y hasta el propio Gallardo minimizó al rival cuando en realidad lo más sano quizás era la autocrítica y nada más. Porque está claro, se sabe, se reconoce, que el fútbol muchas veces está en los detalles (como el gol de Benedetto, o el de Villa en el primer semestre). No es necesario, de un lado ni del otro, menospreciar al rival.

El lamento de Gallardo tras la derrota (Photo by ALEJANDRO PAGNI / AFP)

El lamento de Gallardo tras la derrota (Photo by ALEJANDRO PAGNI / AFP)

Boca sonríe por la paternidad riquelmeana: ganó con actitud y coraje, eso lo potencia, además de la imagen de Ibarra y de opciones como Payero, pero el camino es largo y le falta recorrido para ser un equipo. No es de tirabomba, más allá de cuatro victorias al hilo y de estar a dos puntos: debe aprovechar el envión. River está bajoneado por haber hecho agua donde Gallardo se había sentido cómodo tantas veces, pero tiene un DT que supo capear tormentas y jugadores de calidad. Nadie quita lo bailado. Hoy los humores son bien distintos pero el futuro (final del torneo) está bien abierto.

Source link

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *