Battaglia y sus ocho meses a lo Boca

Pasaron poquito más de ocho meses de aquel 17 de agosto en el que Sebastián Battaglia fue confirmado como técnico de Boca hasta este 22 de abril en el que, luego de una jornada llena de rumores, el Consejo de Fútbol le dio dos partidos más de plazo. Ocho meses: un lapso corto de tiempo pero no por ello poco turbulento.

Al futbolista más laureado de la historia del club lo condena nunca haber instalado una idea de juego, un sinfín de problemas para encontrar el equipo y los constantes cambios, incluso dentro de cada partido. Y cuando la Bombonera grita “matar o morir por la camiseta” poco le importa que el Xeneize esté en carrera en todos los torneos porque advierte que, compitiendo como el contra Godoy Cruz, no va a llegar muy lejos si no hay un cambio profundo.

Mirá también

Mirá también

Mirá también

En el club desde 2020, cuando llegó para hacerse cargo de la Reserva, el ex volante central dio el inesperado salto a Primera debido a una circunstancia excepcional vinculada al Covid-19 y las restricciones sanitarias de entonces: con el plantel profesional y Miguel Ángel Russo en cuarentena tras el escandaloso episodio que tuvo lugar en Belo Horizonte, en el marco de la revancha de octavos de final de la pasada Libertadores vs. Atlético Mineiro, debió ponerse el traje de bombero y jugar con juveniles frente a Banfield y San Lorenzo. Luego el CDF correría a Miguel y él asumiría de manera definitiva.

La Copa Argentina que conquistó a fin de 2021 fue la llave para la renovación Ya para ese entonces el Consejo de Fútbol se preguntaba si no era momento de dar un golpe de timón. Lo aguantaron porque el equipo terminó consiguiendo la estrella y la clasificación a la Libertadores y porque, como ahora, no había candidatos firmes para reemplazarlo.

Mirá también

Mirá también

Pero desde los números, y por la calidad de los futbolistas, su paso por el banco debería ser mejor. Battaglia rotó y rotó y jamás le encontró la vuelta (son 34 formaciones distintas en 36 partidos) a un Boca al que le cuesta muchísimo encadenar triunfos (la efectividad ronda el 58%). Y en estos partidos de 2022, donde el técnico se vio obligado a cambiar por suspensiones y lesiones, los problemas, lógico, se profundizaron.

Fuera de la cancha​

En el combo, el DT debió surfear un montón de conflictos, ya sea por la intervención del Consejo o por la indisciplina de algunos de sus dirigidos. Un cortocircuito con JR el día que el 10 bajó del micro a los jugadores luego de que perdieran con Gimnasia en el Templo; generó malestar en buena parte del plantel por haber incluido a Villa y Cardona vs. Newell’s luego de haber acordado no hacerlo por las malas condiciones en las que los colombianos y Zambrano habían llegado al último entrenamiento; la ‘desaparición’ de Villa, en conflicto con la dirigencia; los actos de indisciplina de Almendra y Varela y las diferencias “irreconciliables” con el primero; y para cerrar, la denuncia contra Salvio por lesiones en contexto de violencia de género.

Mirá también

Mirá también

Source link

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *