US Open 2020: Novak Djokovic, el “villano” de la cuarentena ante la chance de dar un paso grande en su carrera



Sin Rafael Nadal, que se bajó por la amenaza del coronavirus, ni Roger Federer, que cerró su temporada prematuramente tras operarse la rodilla derecha, el camino de Novak Djokovic para conquistar en la burbuja de Flushing Meadows un nuevo título de Grand Slam pinta más fácil de lo esperado.

Es que el serbio, número uno del mundo, es el gran candidato a levantar el trofeo del US Open, que se pondrá en marcha el lunes, y no solo por las ausencias de sus dos clásicos rivales. Después de todo, hay otros grandes jugadores en el circuito que podrían sorprenderlo. Pero Nole volvió del parate por la crisis sanitaria en un altísimo nivel y en los partidos que disputó en Cincinnati justificó esa condición de favorito de cara al “grande” estadounidense.

Djokovic buscará sumar su 18° trofeo en esta mega categoría para quedar un poquito más cerca del record de 20 que ostenta Federer, y de paso, afianzar su condición del líder del ranking y aumentar la ventaja que tiene sobre Nadal, su escolta.

Sin embargo, parece tener también un objetivo paralelo, que poco tiene que ver con el deporte. El serbio quiere despegarse definitivamente de la imagen de “chico malo” que lo acompaña desde que organizó, en plena pandemia, el controversial Adria Tour y lograr que el mundo vuelva a hablar de él por su talento con la raqueta. Y para lograrlo, qué mejor que volver a gritar campeón sobre el cemento de Nueva York.

El serbio había arrancado el 2020 con todo. Ganó con sus compatriotas la ATP Cup; se coronó en Australia, al vencer en la final a Dominic Thiem en cinco sets; y sumó un título más en Dubai. La suspensión del circuito lo encontró invicto, con un record de 18 triunfos en el mismo número de partido. El descanso obligado no lo afectó demasiado: en el regreso en Cincinnati, ganó sus tres primeros partidos y se metió en semifinales. Más allá de alguna pequeña molesta en el cuello, se mostró intacto física y tenísticamente.

El serbio volvió del parate por la pandemia en un altísimo nivel, como demostró en el Masters de Cincinnati. Foto Al Bello/Getty Images/AFP

El sorteo del cuadro del US Open no hizo más que agrandar su favoritismo. El serbio, tres veces campeón en Flushing Meadows, en 2011, 2015 y 2018, debutará ante el bosnio Damir Dzumhur, 107° del ranking, y recién se encontraría con un rival de cuidado en las semifinales. Si se da la lógica, en esa instancia se cruzaría con el griego Stefanos Tsitsipas (6°) o el alemán Alexander Zverev (7°), los primeros top 10 que podrían atravesarse en su camino.

Él, sin embargo, afirmó que no se siente como el gran candidato. “Cada Grand Slam que juego es una oportunidad de conseguir el título. Lo sé. Pero no soy el único”, afirmó hace unos días. Y agregó: “Si tengo una mayor oportunidad de ganar porque Roger y Rafa no están aquí, realmente no lo sé. Dominic Thiem, Zverev, Tsitsipas o Medvedev son tan buenos como Roger, Rafa y yo. Cualquiera puede ganarlo, para ser honesto”.

Djokovic jugará en Nueva York su primer Grand Slam sin Nadal ni Federer en el cuadro. Y aunque en una entrevista con The New York Times afirmó que será extraño que ninguno juegue el torneo, “porque son leyendas de nuestro deporte y los extrañaremos”; no puede negar que las ausencias del español y el suizo lo benefician.

Djokovic buscará acercarse al record de 20 Grand Slams de Roger Federer, que no estará en Nueva York. Foto REUTER

Después de todo, él mismo contó en la nota con ese diario estadounidense que la posibilidad de sumar su 18 “grande” y acercarse al record de Roger fue un factor importante a la hora de decidirse a viajar a Estados Unidos, cuando la amenaza del Covid-19 está muy presente aún en ese país.

“No es la principal, pero fue una de las razones por las que estoy en Nueva York. Quiero alcanzar nuevos logros en el mundo del tenis”, afirmó quien es el tercer jugador con más Grand Slams de la historia, detrás del suizo (20) y Nadal (19).

La baja de Rafa -que eligió quedarse en Europa y prepararse para la gira de polvo de ladrillo, que cambió este año de fechas por la crisis sanitaria- también le brindará al serbio la chance de alejarse aún más en la cima de ranking. Hoy, aventaja por 370 puntos al español, que aunque no esté presente para defender el título no perderá ninguno de los 9.850 que acumula, gracias a las modificaciones que se implementaron en el sistema del ranking por la pandemia.

Nadal eligió enfocarse en Roland Garros y Djokovic podrá aumentar su ventaja en el ranking sobre el español. Foto Williams West/AFP

Pero el serbio sí podría aumentar su cosecha, ya que el año pasado se despidió en los octavos de final al perder con Stan Wawrinka. Así, con llegar a cuartos ya aumentará su ventaja. Y si se consagra campeón llegará a 12.040 unidades y sumará 2.190 más que su escolta. Una diferencia nada despreciable para encarar la temporada de canchas lentas, que culminará en Roland Garros y en la que el español es claro dominador.

“No tomé mi decisión por la baja de Rafa; si eso es lo que la gente quiere escuchar. Sino porque quería jugar aquí. Realmente quería reiniciar en una pista dura donde me siento más cómodo. Me encanta competir. Creo que al final del día, todos somos tenistas profesionales y todos queremos estar aquí y reiniciar nuestra temporada. Extraño el tenis. Echo de menos la competición”, aseguró el serbio en la previa del comienzo de Cincinnati, el torneo que reanudó el circuito masculino tras cinco meses de inactividad. 

En sus primeros días en la burbuja de Flushing Meadows -a la que se mudó ese Masters 1.000 solo por este año-, Djokovic todavía tuvo que responder algunas críticas sobre su decisión de organizar y disputar a fines de junio, en plena pandemia, el Adria Tour. Esa serie de exhibiciones -en las que ni jugadores ni público respetaron el distanciamiento social y el uso del barbijo- dejó una lista de diez casos positivos, entre ellos el propio número uno.

Djokovic junto a Thiem, Dimitrov, Zverev y otras figuras del circuito durante el controversial Adria Tour. Foto REUTERS/Marko Djurica

Desde distintos rincones del planeta y hasta de boca de sus propios colegas llovieron duras palabras para el serbio, que fue tratado de irresponsable y egoísta y de dar un mal ejemplo por haber llevado adelante el evento sin muchos cuidados.

Recién llegado a Nueva York, Nole volvió a defender su accionar. “Podríamos haber hecho algunas cosas diferentes, ¿pero voy a ser culpado eternamente por haber cometido un error? Ok, si así van a ser las cosas, lo aceptaré. Pero, ¿es justo? Sé que nuestras intenciones fueron las mejores y si tuviera que decidir si hacer de nuevo el Adria Tour, lo haría”, se defendió en la entrevista con The New York Times.

Pero cansado de ser el centro de la polémica, Djokovic decidió enfocarse luego en su tenis y en la vuelta a la competencia. Después de todo, aunque le gustaría dejar atrás ese controversial episodio y sacudirse su nueva mala fama, el principal objetivo de su viaje a Nueva York es agrandar su leyenda deportiva. Y el US Open se presenta como el escenario perfecto para hacerlo.  

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MFV

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