Sevilla campeón de la Europa League: Lopetegui, el DT más “odiado” de España tuvo revancha



El festejo de Julen Lopetegui, con lágrimas que le resultaron imposible de contener, tienen una explicación. Atrás quedaron dos años de frustraciones. De ahí toda la emoción que dejó correr el DT en el Rhein Energie Stadion de Colonia mientras sus jugadores, con los argentinos Ever Banega, Lucas Ocampos y el Mudo Vázquez a la cabeza, festejaban la conquista de la siempre apreciable Europa League.

Es que el entrenador pudo volver a mostrar todo su potencial de conductor luego de la seguidilla de malas decisiones que lo convirtieron durante un buen tiempo en el malo de la película. Es que Lopetegui pasó de ser el entrenador que haría de España nuevo campeón del mundo a ser considerado una persona sin escrúpulos, odiada por (casi) todo un país.

¿Qué pasó? En 2018, cuando solo faltaba un día para el inicio del Mundial de Rusia, Real Madrid lo confirmó como el nuevo DT del equipo y el debut mundialista nunca llegó para él: la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) lo despidió por haber llegado a un acuerdo a espaldas de los dirigentes.

En la Casa Blanca tampoco le fue bien: duró apenas diez partidos antes de ser echado por malos resultados. Tuvo que ir a cuarteles de invierno para reencontrarse. Y después de una pausa, en junio de 2019, fue presentado en Sevilla. Firmó un contrato por tres años y ahora, en su primera temporada, festejó un título internacional. La revancha llegó este viernes: el equipo andaluz le ganó 3-2 a Inter en una final súper cambiante y se coronó como el rey post pandemia de la Europa League.

El llanto de Lopetegui tras la final ganada en Colonia. Foto: AFP

Su historia

Lopetegui empezó su carrera como entrenador hace 17 años, en Rayo Vallecano. Y poco después tuvo su oportunidad en Real Madrid Castilla, el equipo filial del club merengue, donde dirigió en la temporada 2008-2009 y antes fue director de scouting. Con esa experiencia, España lo buscó para que se encargara de las selecciones juveniles y el oriundo de Asteasu respondió con los títulos del Campeonato de Europa Sub 19 en 2012 y del seleccionado Sub 21 que se coronó en 2013.

Volvió a la vida de clubes con el Porto de Portugal, donde trabajó desde julio de 2014 hasta enero de 2016, cuando lo echaron. Tras dos años a la deriva y cuando pocos confiaban en el él, porque no parecía tener credenciales suficientes para agarrar a uno de los mejores seleccionados del mundo, la RFEF lo contrató. Algo le daba crédito: su experiencia en las juveniles de España, donde conoció a los jóvenes con los que encaró la refundación de la Roja.

De ese ciclo de cuatro años en juveniles, Julen Lopetegui había formado a nueve jóvenes que serían la base de aquel plantel del Mundial 2018: David de Gea, Kepa Arrizabalaga, Nacho, Daniel Carvajal, Koke, Thiago Alcántara, Isco, Rodrigo y Saúl Ñíguez. Además, otros dos jugadores habían nacido bajo su ala: descubrió a Iago Aspas, a quien hizo debutar en noviembre de 2016 (lleva 8 partidos jugados), y a Álvaro Odriozola, quien apareció en 2017 con 21 años.

Lopetegui ya estaba en Rusia cuando fue despedido de la selección de España. Foto EFE

Los nombres de cara a Rusia hablaban por sí solos: de la lista de 23, solo seis jugadores habían llegado a la selección de la mano de Vicente del Bosque (Cesar Azpilicueta, Nacho Monreal, Jordi Alba, Diego Costa, Marco Asensio y Lucas Vázquez) y otros seis sobrevivían de aquel título en Sudáfrica 2010 (Reina, Piqué, Ramos, Busquets, Iniesta y David Silva).

Así, con muchos jugadores conocidos por él, Lopetegui formó un equipo que parecía invencible. Desde su debut con triunfo ante Bélgica como visitante, había encadenado 20 partidos sin perder; entre ellos, 14 triunfos. Su clasificación al Mundial también había sido impecable: nueve victorias, un empate, 36 goles a favor y apenas tres en contra, cifras que con los amistosos ascendía a 61 tantos convertidos (seis de ellos a Argentina en marzo de 2018) y trece recibidos.

Sin embargo, la desprolija decisión de arreglar su llegada al Real Madrid tres semanas después de firmar su continuidad con España hasta 2020 lo dejó sin su debut mundialista. El 13 de junio, un día antes del partido inaugural en el que Rusia goleó 5-0 a Arabia Saudita, Luis Rubiales, presidente de la RFEF, anunció el despido inmediato del entrenador.

“Nos hemos visto obligados a prescindir del seleccionador nacional. Le deseamos la mayor de las suertes. La negociación con el Real Madrid ha ocurrido sin ninguna información a la RFEF. Lo supimos apenas cinco minutos antes de la nota de prensa. Hay una forma de actuar que hay que cumplir”, explicó el dirigente.

La situación tuvo un costo evidente para España, que en el Mundial apenas le pudo ganar a Irán y quedó eliminada en octavos de final sorpresivamente contra Rusia. Todo mientras el golpeado Lopetegui trataba de enderezar su rumbo en un Madrid tricampeón del mundo que de golpe se había quedado sin su máxima estrella, Cristiano Ronaldo.

Lopetegui solo duró 10 partidos en Real Madrid. Foto AP

Como marcado por ese inicio traumático, el DT nunca terminó de hacer pie en la Casa Blanca. Con poco poder ofensivo (llegó a 481 minutos sin convertir, récord negativo en la historia del club), malos resultados y un funcionamiento muy distante del que se espera de un equipo de estrellas, Lopetegui se fue hundiendo cada vez más en el pantano. En el Camp Nou (contra el mismo equipo en el que tuvo un olvidable paso cuando era arquero profesional) recibió un golpe del que no se recuperó: el 5-1 del Barcelona fue demasiado para él.

Lo que empezó mal, acabó peor y apenas diez partidos después del debut, Lopetegui fue despedido por Florentino Pérez y sustituido por Santiago Solari, quien tampoco pudo asentarse en el cargo hasta que volvió Zinedine Zidane.

En junio de 2019, Lopetegui volvió a un club de la Liga para tomarse revancha: y en su primera temporada en el Sevilla, marcada por el coronavirus, tuvo la posibilidad de redimirse. Ya logró un boleto a la próxima edición de la Champions League al terminar cuarto el torneo doméstico.

Y este viernes se adueñó del título de la Europa League, ese torneo que le sienta tan bien al club andaluz -jugó seis finales y ganó las seis, dejando de rodillas al Inter de Lautaro Martínez en Colonia.

Una dulce revancha para el más odiado que vuelve a ser el más querido. Al menos en Sevilla.

Mirá también Mirá también

FK

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

IMAGESLOVER Photo Flip Day 1 CLip art of Flip Day 2