Mejorar la educación evita más inequidades



Durante 50 años o más Argentina vivió uno de los procesos de movilidad social ascendente más importantes de su época. La idea fuerza “Educar al Soberano” alentó un pacto entre la sociedad y la escuela que ayudó a emprender un camino de crecimiento sostenido durante medio siglo. No fue un pacto de palabra, se correspondió con decisiones y con hechos. Ese pacto hoy se ha roto.

Nos hemos quedado con la cáscara de las declaraciones y hemos olvidado que estas no son reales si no existen en los hechos. Esto es uno de los factores que han ayudado al crecimiento de la pobreza. Una buena educación es mágica porque rompe el círculo vicioso de la pobreza y lo transforma en un círculo virtuoso.

Tener buena educación permite conseguir mejor empleo (o habilita el emprendedorismo), lleva a mejorar los ingresos, y mejores ingresos dan acceso a mejores bienes culturales y materiales. Es la educación la que hace la diferencia, pero solo si implica buenos y profundos aprendizajes, que exigen esfuerzo.

El Covid-19 nos está poniendo a prueba. ¿En qué estado está el pacto entre sociedad y escuela? ¿Qué prioridad le damos como sociedad, qué reclamos hacemos en esta coyuntura? Algunas situaciones para encender la polémica.

Una: No hay clases, y no las habrá hasta que exista la vacuna (Baradel dixit): ¿quién decide el futuro de la educación? Otra: CABA ha relevado entre los alumnos estatales cuál es su situación, y han localizado alrededor de 6000 que necesitan (sí: necesitan) asistencia personalizada. Elevado el protocolo a la Nación, no lo autoriza por riesgo de contagio. Las escuelas estatales en CABA son alrededor de 900, lo cual da 7 alumnos por escuela. ¿Contagio? ¿Uso y abuso de la coyuntura educativa para la grieta? Ayudar a estos alumnos no los estigmatiza, los ayuda a romper el círculo vicioso para que en el futuro no sean estigmatizados.

Y una tercera situación, realmente preocupante. ¿Todos los alumnos pasan de grado/año sin evaluación? ¿Se van a compensar los contenidos no adquiridos el año que viene o el otro? ¿En serio creen que será así? Quiero recordar que no es esta la primera vez que muchos de nuestros alumnos pierden clase. Ya no nos llama la atención saber que la provincia tal no inició clases y que sus alumnos pasan semanas y meses sin ir a la escuela. En todos esos casos, sin excepción, cuando las cosas se arreglan las noticias reflejan sinceros compromisos de que se van a compensar los contenidos perdidos. Pero nunca se hace, o puede ser que nunca nos enteremos. Y así nos va en las pruebas nacionales e internacionales.

Vuelvo al inicio: creo sinceramente que la educación es la herramienta mágica frente a la desigualdad. Creo que la mayoría de nosotros lo cree. Pero una fe que no se practica no da testimonio. Si las situaciones anteriores no generan escándalo, estamos lejos de creerlo en serio. Y si la sociedad no lo demanda, la dirigencia no tomará partido por nosotros. Mejorar la educación es tan importante como complicado. Es, además, una apuesta a un bien intangible, costoso y de largo plazo. Pero lo que es seguro es que paga buenos dividendos. 

Mirá también Mirá también

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *