Los hoteles porteños reabren el lunes: cómo es el protocolo que deberán cumplir



Los hoteles de la Ciudad de Buenos Aires reabrirán este lunes después de cinco meses cerrados, por ahora con fines no turísticos. Deberán cumplir un protocolo ya aprobado que incluye detalladas instrucciones para la desinfección y limpieza profunda de cada uno de sus espacios. Pero que, además, impone reglas nuevas para los huéspedes y el servicio que recibirán. También está listo el protocolo para cuando puedan volver a hospedar turistas. Se trata de un futuro no tan lejano, pero en el que ya nada será como antes del coronavirus.

Durante estos 155 días de cuarentena, los únicos hoteles que siguieron operativos son los que reciben a pacientes leves de Covid-19. Al mismo tiempo, las cámaras del sector y el Ente de Turismo de la Ciudad (Entur) fueron elaborando los protocolos para que vuelvan los huéspedes.

Desde el lunes, los establecimientos hoteleros y para-hoteleros (albergues, hospedajes y hosterías) que ofrecen alojamiento por más de 24 horas sólo recibirán a personas con permiso de circulación, que deban quedarse en la Ciudad por motivos no turísticos. Por ejemplo, por cuestiones laborales o médicas. Cuando se habilite la llegada de turistas, también permitirán la reapertura de los alojamientos por hora o albergues transitorios. Pero para eso, falta.

Hay medidas de prevención que llegaron para quedarse, aún cuando regresen los turistas: la limpieza y desinfección profundas de cada espacio y elemento; la distancia de 1,5 metro entre personas y el uso obligatorio de tapabocas son algunas de ellas.

Nadie con más de 37,5° de temperatura corporal podrá trasponer la entrada del hotel, ya sea empleado, proveedor, cliente o visitante. En un principio, llamarán a los pasajeros antes de su llegada para preguntarles si tienen síntomas respiratorios. Más adelante, la pregunta se hará en el check-in.

Las habitaciones

Los colchones y almohadas tienen que estar protegidos con fundas. No habrá nada en papel.ni frigobar.

Los colchones y las almohadas estarán protegidos con fundas. Cada frazada o almohada extra deberá estar dentro de una bolsa cerrada. Y ya no habrá anotadores, hojas, folleterías o cualquier otro papel. La información obligatoria, como el plan de evacuación o la lista de precios, tendrá que estar plastificada o en formato digital, con un código QR o enviada por mail. Lo mismo pasará con el menú de lo alguna vez conocido como frigobar: el servicio a la habitación reemplazará a la heladerita de antes.

El personal de servicio, que como todo el resto recibirá capacitación sobre Covid-19, deberá ventilar las habitaciones el mayor tiempo posible durante su limpieza y desinfección. Y tendrá que evitar los riesgos de contaminación cruzada entre distintas habitaciones, que se podría dar si se usan los mismos materiales sin desinfectar.

Picaportes, interruptores, mesas, sillas, teléfonos y cualquier otro elemento será desinfectado con alcohol al 70% o lavandina al 10%.

Sin espacios compartidos​

Las piscinas, gimnasios y spas permanecerán cerrados.

En cada hotel deberán diferenciar un área de ingreso y otra para el egreso al edificio y a los distintos sectores, para evitar el cruce de personas. El ascensor se deberá usar en forma individual o por un mismo grupo familiar. Cuando se habilite el turismo, la regla será que no se ocupe más del 30% del espacio de la cabina.

La piscina, spa y gimnasio permanecerán cerrados hasta que el Gobierno de la Ciudad autorice su funcionamiento. Es posible, de hecho, que los primeros turistas tampoco puedan disfrutar de los amenities.

Las comidas

El desayuno se entregará “para llevar” o se servirá en la habitación.

En esta primera etapa, el desayuno se ofrecerá con turnos y sólo podrá realizarse mediante las modalidades de servicio en la habitación (room service) o “take away”. En este último caso, los huéspedes podrán retirar una bandeja con su desayuno listo, o contar con cafeteras o pavas eléctricas en sus habitaciones.

Lo mismo ocurrirá con el servicio de comida, que preferiblemente ofrecerá platos a la carta, rigurosamente plastificada o en formato QR. Las bebidas se ofrecerán cerradas, en botellas o latas. Y el buffet estará prohibidísimo.

El check-in

Siempre que se pueda, el check-in será virtual Foto EFE/Enric Fontcuberta.

Siempre que se pueda, el check-in será virtual y anterior al ingreso del pasajero. Y se asignarán turnos antes de su llegada. La bienvenida al hotel será con el control de la fiebre y una pregunta: “¿Tiene síntomas compatibles con Covid-19?”.

Cuando no sea posible mantener el distanciamiento de 1,5 metro, el mostrador de recepción deberá contar con una barrera transparente de separación (acrílico, poliuretano, vidrio, etc.) que aísle a los pasajeros del personal. Por otra parte, siempre se preferirán los medios electrónicos de pago.

El hotel Siam Anantara de Bangkok reabrió con mamparas que separan al personal de los pasajeros. Foto EFE/EPA/DIEGO AZUBEL

Dos servicios que se eliminan son los del bell boy y el valet parking. Sólo se ofrecerán si el pasajero está imposibilitado a hacer las cosas por sí mismo. Pero la regla general es que cada uno llevará su propio equipaje a la habitación y estacionará su auto.

En la recepción habrá un recipiente con desinfectante para las tarjetas o llaves que abren las habitaciones.

La nueva normalidad

Un hotel de Acapulco, México, cuando empezó a recibir turistas por primera vez durante la crisis del coronavirus. EFE/David Guzmán.

Cuando el Gobierno porteño lo autorice, los hoteles de la Ciudad volverán a recibir turistas. También retornará la actividad a los alojamientos transitorios. El protocolo para ese momento ya está listo. Fue elaborado en conjunto por el ENTUR, la Nación, la Cámara de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires (CAT BAIRES), la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina (AHTRA) y la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC).

Muchas de las precauciones de la etapa anterior continuarán. Pero algunos servicios estarán más cercanos a la esperada nueva normalidad. Por ejemplo, los pasajeros podrán tomar sus desayunos, almuerzos o cenas en los comedores, aunque con algunas diferencias respecto al pasado. Por ejemplo, las mesas y sillas estarán acomodadas para garantizar la distancia social.

El restaurante de un hotel mendocino. Se accede al menú a través de un código QR.

La recomendación es que no haya manteles o que estos estén cubiertos con un protector de nylon cristal. Lo ideal, según el protocolo, es que haya individuales que se puedan quitar para desinfectar después de cada uso. Conviene que las servilletas sean descartables. Si son de tela, deberán lavarse y desinfectarse tras el uso. En cuanto a la valija, después del lavado habrá que usar una solución alcohólica al 70% para neutralizar los virus.

El desayuno deberá organizarse por turnos, con un horario más amplio. Y aunque se podrá tomar en el comedor, la sugerencia seguirá siendo pedirlo a la habitación o para llevar. 

El restaurante de un hotel en Mendoza. No hay más manteles ni servilletas de tela, Los cubiertos vienen en envases individuales y sellados.

De momento, no habrá buffet: sólo atención con personal del hotel. Y el huésped podrá permanecer en una mesa por tiempo limitado, para que se pueda atender a todos.

Cuando vaya al comedor, el pasajero encontrará las mesas vacías. Recién cuando se sienten colocarán las tazas, vasos, platos, cubiertos y todo lo que sea necesario para el servicio. Cuando el comensal termine, el personal sacará todos los utensilios.

Por otra parte, todavía no estarán disponibles los amenities, como piscina, spa o gimnasio. Y en una primera etapa, la recomendación es evitar los servicios de bell boy y valet parking.

La recuperación de la confianza de los turistas

Un hotel de Bangkok, Tailandia. En todo el mundo se busca recuperar la confianza de los turistas. Foto EFE/EPA/Diego Azubel

El Gobierno porteño anunció que los hoteles podrán contar con una “carta de cumplimiento internacional” que certifique la correcta implementación de todos los procesos y protocolos en prevención del Covid-19. Mientras tanto, los protocolos fueron presentados ante el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés) para obtener el sello de Safe Travel. Este paso busca reestablecer la confianza de los turistas.

“Los protocolos son la primera medida de un trabajo con el sector turístico que contempla un plan integral de reactivación. Estas dos instancias surgen luego de varios encuentros y de propuestas que elaboramos y aprobamos en conjunto”, indicó Fernando Straface, Secretario General y de Relaciones Internacionales y Presidente del ENTUR.

NS

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