Los genes podrían explicar por qué algunos sufren casos más graves de Covid-19



Por Carl Zimmer

​ ¿Por qué algunas personas infectadas con el coronavirus sólo sufren síntomas leves, mientras que otras se enferman de muerte?

Los genetistas han estado escudriñando nuestro ADN en busca de pistas. Ahora, un estudio realizado por científicos europeos es el primero en documentar un fuerte vínculo estadístico entre las variaciones genéticas y COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus.

Las variaciones en dos puntos del genoma humano se asocian con un mayor riesgo de fallo respiratorio en pacientes con COVID-19, según los investigadores. Uno de estos puntos incluye el gen que determina los tipos de sangre.

Mirá también

Tener sangre de tipo A se relacionó con un aumento del 50% en la probabilidad de que un paciente necesitara recibir oxígeno o usar un respirador, según el nuevo estudio.

El estudio fue igualmente sorprendente para los genes que no aparecieron. El coronavirus se adhiere a una proteína llamada ACE2 en la superficie de las células humanas para entrar en ellas, por ejemplo. Pero las variantes genéticas en la ACE2 no parecían marcar la diferencia en el riesgo de COVID-19 grave.

Los hallazgos sugieren que factores relativamente inexplorados pueden estar jugando un papel importante en el desarrollo de COVID-19 que amenaza la vida. “Ahora hay novedades en el vecindario”, dijo Andre Franke, genetista molecular de la Universidad de Kiel en Alemania y coautor del nuevo estudio, que actualmente está siendo revisado por pares.

Los científicos ya han determinado que factores como la edad y la enfermedad subyacente ponen a las personas en un riesgo extra de desarrollar un caso severo de COVID-19. Pero los genetistas esperan que una prueba de ADN pueda ayudar a identificar a los pacientes que necesitarán un tratamiento agresivo.

Mirá también

Averiguar la razón por la que ciertos genes pueden aumentar las probabilidades de una enfermedad grave también podría conducir a nuevos objetivos para los diseñadores de medicamentos.

A medida que la pandemia cobró impulso en febrero, Franke y sus colegas establecieron una colaboración con médicos de España e Italia que estaban luchando contra una creciente ola de COVID-19.

Los médicos tomaron muestras de sangre de 1.610 pacientes que necesitaban un suministro de oxígeno o tenían que recurrir a un respirador. Franke y sus colegas extrajeron el ADN de las muestras y lo escanearon usando una técnica rápida llamada genotipado.

Los investigadores no secuenciaron los 3 mil millones de letras genéticas del genoma de cada paciente. En su lugar, observaron 9 millones de letras. Luego los investigadores llevaron a cabo la misma encuesta genética en 2.205 donantes de sangre sin evidencia de COVID-19.

Los científicos buscaban puntos en el genoma, llamados loci, donde un número inusualmente alto de los pacientes gravemente enfermos compartían las mismas variantes, en comparación con los que no estaban enfermos.

Mirá también

Aparecieron dos loci. En uno de estos sitios está el gen que determina nuestro tipo de sangre. Ese gen dirige la producción de una proteína que coloca moléculas en la superficie de las células sanguíneas.

No es la primera vez que la sangre tipo A aparece como un posible riesgo. Los científicos chinos que examinaron los tipos de sangre de los pacientes también encontraron que aquellos con el Tipo A eran más propensos a desarrollar un caso grave de COVID-19.

Nadie sabe por qué. Aunque Franke se sintió reconfortado por el apoyo del estudio chino, sólo pudo especular sobre cómo los tipos de sangre podrían afectar a la enfermedad. “Eso me persigue, sinceramente”, dijo.

También señaló que el lugar donde se encuentra el gen del tipo de sangre también contiene un tramo de ADN que actúa como un interruptor de encendido y apagado para un gen que produce una proteína que desencadena fuertes respuestas inmunológicas.

El coronavirus desencadena una reacción exagerada del sistema inmunológico en algunas personas, lo que provoca una inflamación masiva y daños pulmonares, la llamada tormenta de citoquinas. Es teóricamente posible que las variaciones genéticas influyan en esa respuesta.

Mirá también

Un segundo locus, en el cromosoma 3, muestra un vínculo aún más fuerte con COVID-19, descubrieron Franke y sus colegas. Pero ese locus alberga seis genes, y aún no es posible decir cuál de ellos influye en el curso de COVID-19.

Uno de esos candidatos a genes codifica una proteína que se sabe interactúa con el ACE2, el receptor celular que necesita el coronavirus para entrar en las células huésped. Pero otro gen cercano codifica una potente molécula de señalización inmunológica. Es posible que este gen inmune también desencadene una reacción exagerada que lleve a una falla respiratoria.

Franke y sus colegas son parte de un esfuerzo internacional llamado la Iniciativa Genética del Huésped COVID-19.

Mil investigadores en 46 países están recogiendo muestras de ADN de personas con la enfermedad. Ahora están empezando a publicar datos en el sitio web de la iniciativa.

Andrea Ganna, epidemióloga genética de la Universidad de Helsinki, dijo que los datos recogidos por la iniciativa estaban empezando a apuntar a un único punto del cromosoma 3 como un actor potencialmente importante.

No es común que las variantes genéticas surjan de estudios de tan pocas personas, dijo Jonathan Sebat, un genetista de la Universidad de California en San Diego, que no participó en el nuevo estudio.

“Todos esperábamos con optimismo que esta fuera una de esas situaciones”, dijo Sebat.

Intentos anteriores de encontrar cualquier loci genético que variara significativamente entre las personas enfermas y las sanas han fallado. Sebat especuló que el nuevo estudio tuvo éxito porque los investigadores se centraron sólo en las personas que tenían insuficiencia respiratoria y eran claramente vulnerables a las formas graves de COVID-19.

“Tenían el común denominador ideal”, dijo.

Nuevos estudios, como el que Sebat está llevando a cabo en California, permitirán a los científicos ver si los dos loci realmente importan tanto como parecen ahora.

Los genetistas pueden ser capaces de determinar exactamente qué gen de cada locus afecta a la enfermedad, dijo. Y es muy probable que los investigadores encuentren muchos otros genes con influencias más sutiles en el curso de COVID-19.

c.2020 The New York Times Company

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

CLip art of Flip Day 2 CLip art of Flip Day 1 CLip art of Flip Day 1