Llegó a su casa en Salta el “caminante” que había partido de Santa Cruz: contó su odisea y el reencuentro con su familia



Gustavo Gallardo no olvidará jamás este 2020. Un año que había comenzado como los tres anteriores en la ciudad santacruceña de Caleta Oliva, donde trabajaba como pintor y albañil. Sin embargo, llegó el coronavirus y el freno de las actividades cambió su panorama. Sin plata, optó por volver caminando a su Salta natal. Su historia se viralizó, una mujer lo ayudó y se hizo cargo de los gastos del viaje. Finalmente, este miércoles pudo volver a pisar suelo norteño.

“Se había paralizado todo cuando empezó la pandemia. Los propietarios de las obras ya no querían que fuéramos. Cuando se reabrió, volvimos a trabajar. Pero los materiales habían subido, cerraron obras y no querían que volvamos a trabajar. Ya no se podía conseguir trabajo”, relató Gustavo (39) sobre la crisis que lo dejó sin dinero para poder comer y mantener un alquiler.

“Allá pagaba 8 mil pesos de alquiler. Cuando conseguíamos changas pagábamos el alquiler y no me alcanzaba para comer porque compartía la habitación con un chico que después se fue y quedé sólo”, explicó en diálogo con el medio local Qué pasa Salta.

Cuenta que sólo “tomaba té” y que la situación lo llevó a deber dos meses de alquiler por lo que tuvo que pensar cómo volver a Salta. Sin dinero, la única vía era hacerlo a pie. 

“Cuando salí de Caleta Olivia, nadie me alzó en la ruta. Caminé entre las 9 de la mañana y las 7 de la tarde. Hasta que un camionero me acercó pero un poco porque estaba la policía. Me bajaron y seguí caminando”, relató sobre sus primeros kilómetros de travesía.

Gustavo se quedó sin trabajo y decidió volver caminando a Salta desde Caleta Olivia, Santa Cruz. Foto Facebook El Caletense

Antes de llegar a Comodoro Rivadavia, un joven frenó con su auto y Gustavo le contó que estaba yendo a Salta. “No puede ser”, le respondió sorprendido. Acto seguido, le dio alojamiento para descansar en la ciudad chubutense. 

Mientras tanto, la familia del albañil viralizó la historia y allí fue cuando apareció Laura, la salvadora de Río Negro. “Mi sobrina la contactó el viernes a la noche y me llamó el sábado a la mañana. Me dijo ‘no quiero que te vayas caminando porque hay mucho peligro entre Comodoro y Trelew en la ruta’. Y contactó un remisero. Ella pagó todo. El hisopado, los pasajes hasta Córdoba y de Córdoba a acá”, detalló.

Gustavo no dudó y la mujer procedió a depositarle el dinero a un remisero que conocía en Córdoba. Fue alrededor de 25 mil pesos el gasto que no solo implicó ir a buscarlo y trasladarlo, sino también el hisopado en una clínica privada para poder pasar los controles del camino.

Una mujer solidaria le paga el viaje al salteño Gustavo Gallardo que volvía caminando a su provincia desde Santa Cruz. Foto El Calatense

Mientras esperaba los resultados de su PCR, el chofer le abrió las puertas de su casa para pasar la noche del martes y realizar el último tramo del viaje este miércoles. 

Así, Gustavo pudo reencontrarse con su familia: “Me estaban esperando, los extrañaba mucho, estoy muy contento”, dijo el padre de cinco hijos. Ahora comienza un nuevo desafío: conseguir trabajo. “Estoy muy agradecido. Ahora hay que conseguir trabajo acá. Hago todo pintura, revestimiento, piso alisado y 3D y algo de albañilería”, concluyó.

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