Le negaron la prisión domiciliaria a Facundo Jones Huala por un “informe negativo” de la Gendarmería de Chile



El lonko Facundo Jones Huala ya cumplió más de la mitad de la condena que le impuso la Justicia chilena en diciembre de 2018, pero aun así la Comisión de Libertades Condicionales denegó su pedido de libertad condicional. El referente mapuche recibió un informe “negativo” por parte de Gendarmería de Chile de modo que vio frustradas sus intenciones de abandonar el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Temuco donde se encuentra recluido.

Cuando el 21 de diciembre de 2018 fue condenado a 9 años de prisión, el Tribunal Oral en lo Penal de Valdivia le computó 1.178 días de prisión preventiva y arresto domiciliario transcurridos tanto Chile como en la Argentina. Por lo que su confinamiento total supera el 50% de la pena original.

En los últimos 2 años Jones Huala ha sido uno de los principales actores del reclamo mapuche dentro de la prisión en la que habitan unos 400 detenidos, el gran porcentaje de ellos de origen mapuche. Su conducta merma las posibilidades de que pueda acceder al beneficio solicitado por su abogada Karina Riquelme la semana pasada. Para las autoridades del centro de reclusión Jones Huala es una figura política y también un problema en potencia, según explican a Clarín fuentes de la zona.

Facundo Jones Huala, en el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Valdivia, cuando fue condenado. Foto: Óscar Riquelme

Por lo demás, Jones Huala en este tiempo fue visitado por algunos de los principales referentes de la resistencia mapuche de ese país, como Héctor Llaitul de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM). El propio Llaitul ha sido acusado en reiteradas ocasiones de realizar atentados incendiarios en Chile.

Se estima que en abril de 2021 Riquelme volverá a la carga con el pedido. Frente a una posible liberación del lonko en Río Negro existe cierto temor. Aunque las autoridades provinciales estiman que Jones Huala “no va a acceder fácilmente a estos recursos”.

El líder de Resistencia Cushamen fue responsabilizado por el incendio de una propiedad en 2013 en un campo Pisu Pisue, ubicado en la comuna de Río Bueno, Región de los Ríos, y posesión ilegal de armas de fuego. El lonko había sido extraditado de manera sumarísima el 11 de septiembre de 2018 a Santiago de Chile y de allí a Temuco donde permanece hasta hoy.

Otros seis mapuches -Cristian García Quintul, Tito Caniulef, Félix Delgado, Nubia Huichalaf, Alex Bahamondes y la machi Millaray Huichalaf– fueron imputados por el mismo caso, pero a lo largo de 2013 y 2014 terminaron puestos en libertad por el mismo tribunal Oral ante la falta de evidencias. Solo la machi recibió un pena de 2 meses de prisión domiciliaria.

Una de las notas pidiendo la libertad de Jones Huala en Chile.

La Justicia trasandina concluyó que los relatos de testigos presenciales del ataque y el hecho de que carabineros encontró un arma cerca de donde dormía Jones Huala en la casa de Huichalaf eran elementos suficientes para establecer una condena. Los mapuches insisten en Chile que el polémico fallo -al menos uno de los testigos no lo reconoció entre el público de la audiencia y se utilizó en el proceso información obtenida por el Servicio de Inteligencia chileno sin fuentes “chequeables”- fue más un acto simbólico contra la comunidad aborigen. En Chile se han registrado en los últimos 10 años miles de ataques de todo tipo protagonizados por militantes mapuches.

En la región de la araucanía no es un secreto que Jones Huala es uno de los presos respetados y complejos de todo el sistema penitenciario del sur de Chile. La lista de reclamos del lonko es extensa y variada.

El 12 de septiembre de 2019, 24 horas después de pisar suelo chileno, inició una huelga de hambre debido a su extradición. En enero de 2019, a días de su condena, emprendió una huelga de hambre para que le permitieran realizar un Nguillatun, la tradicional ceremonia de rogativa mapuche. El derrotero de esta medida extrema, entre marchas y contramarchas, continuó hasta mediados de mes cuando las autoridades penitenciarias aprobaron su pedido.

El 29 de enero de 2019 inició otra huelga de hambre en compañía de 4 comuneros para exigir que mejoren las condiciones de reclusión. La huelga duró hasta el 11 de marzo. El 19 de julio de 2020 inició otra huelga de hambre junto a 6 prisioneros como una medida destinada a lograr la libertad de comuneros mapuches en las cárceles de Lebu, Angol y Temuco. Entre ellos la de Celestino Córdova, condenado por la muerte del matrimonio Luchsinger-Mackay en enero de 2013 en la comuna de Vilcún.

“La voz de Facundo Jones Huala, de longko representativo del pueblo mapuche, traspasa las fronteras y representa la lucha contra los intereses de las transnacionales tanto a nivel argentino como a nivel chileno. Por lo cual, su prestancia política es la que, en definitiva, hoy día lo tiene privado de libertad“, ha dicho su abogada.

Por su lado, Jones Huala no ha dejado de expresarse a través de entrevistas o comunicados donde reafirma su postura radical que lo llevaron a ocupar en abril de 2015 más de 1.000 hectáreas en Cushamen, propiedad de la familia Benetton. Es el campo donde falleció ahogado Santiago Maldonado el 1 de agosto de 2017 quien apoyaba la lucha del lonko.

“Repudio el ensañamiento, la represión y las tácticas de guerra sucia por parte de los Estados chileno y argentino, que no han dudado en coordinarse y operar en conjunto para combatirnos como el enemigo interno, imponiendo la represión, asesinato, judicialización y teatros de operaciones basados en las escuelas gringas de contrainsurgencia para guerras de baja intensidad”, señaló en un comunicado poco después de su condena. “(Llamo a) continuar el proceso de concientización y reconstrucción de la nación mapuche con todas sus expresiones en todo el territorio”, agregaba.

Lo último que se supo de él corrió por boca de su pareja Andrea Millañanco.

“El lonko se encuentra con mucho ánimo. Su decisión de lucha es inquebrantable. Sabe que su condena política es consecuencia de su postura firme y consecuente con la liberación nacional de nuestro pueblo. Desde el momento en que fue extraditado, ha sido acompañada por la gente de Gulumapu (territorio mapuche bajo el Estado de Chile), hermanándonos y volviendo a unificarnos como un solo pueblo en lucha. Actualmente con esta pandemia se han cerrado las fronteras y toda su familia hemos quedado de este lado de la Cordillera, imposibilitándonos poder llegar a Temuco para acompañarlo”, indicó Millañanco a “Página/12” en agosto pasado.

En abril de este año, Jones Huala permaneció aislado después de que su psicóloga, con la que había mantenido una sesión, fue diagnosticada con coronavirus. Desde entonces su defensa exige que se le permita transcurrir la pandemia en un domicilio particular o en un espacio de su cultura en la Argentina.

Bariloche. Especial.

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