La Ciudad pasa de ASPO a DISPO: que significa la diferencia y qué impacto tiene en la cuarentena



El Área Metropolitana de Buenos Aires o AMBA podría pasar este viernes del aislamiento al distanciamiento social, preventivo y obligatorio. O, para usar siglas incorporadas al vocabulario local a partir de la cuarentena por el coronavirus, de ASPO a DISPO. ¿Cuál es la diferencia? En la normativa, mucha: significa pasar del encierro a poder circular, con cuidados sanitarios. En la práctica, poca, porque con la habilitación de más actividades el movimiento de personas en la Ciudad y el conurbano hace rato dejó de estar restringido a lo esencial.

Según la información que difunde el Ministerio de Salud de la Nación en su sitio oficial, el aislamiento social, preventivo y obligatorio es una medida excepcional que el Gobierno nacional dispone para las jurisdicciones con mayor circulación de Covid-19. Los habitantes de esos lugares deben permanecer en su domicilio habitual y sólo pueden salir para comprar artículos de limpieza, medicamentos y alimentos. Algo que en la Ciudad sólo se cumplió en las primeras semanas de la cuarentena.

Según pudo saber Clarín, salir del ASPO y pasar al DISPO implica que la Ciudad, como cualquier jurisdicción, va a poder definir las restricciones para circular dentro de la jurisdicción y puede disponer aislamientos en caso de propagación por un máximo de 14 días con el aval del Ministerio de Salud.

Además, los protocolos de actividades económicas, deportivas y artísticas los aprueba la autoridad sanitaria de la Ciudad, aunque debe contemplar la totalidad de las recomendaciones e instrucciones de la autoridad sanitaria nacional. 

“A los fines prácticos no va a representar grandes cambios para la ciudadanía”, dijo este viernes por la mañana el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós. Por eso, las actividades ya autorizadas con los protocolos vigentes en la Ciudad hasta la fecha, pueden seguir igual.

Aunque dentro del ASPO hay fases, en las que Nación va permitiendo en forma paulatina una mayor circulación de personas en determinadas jurisdicciones, en función de nuevas actividades y servicios autorizados. Las autoridades provinciales y locales deben solicitar las excepciones al aislamiento para el personal que se desempeña en esas actividades que se van habilitando, que deben ser aprobadas por el Gobierno nacional.

Esto fue ocurriendo en la Ciudad, donde paulatinamente se fue avanzando con la apertura de bares y restaurantes, desde estos días también con sus salones, comercios no esenciales, peluquerías y gimnasios, entre otros rubros. Con más actividades, también creció la circulación de gente.

En teoría, el transporte público sigue estando reservado para los trabajadores esenciales. Pero su uso va aumentando semana a semana, si bien el subte lleva a un 10% de los pasajeros que solían viajar antes de la cuarentena; los colectivos, a un 39%, y los trenes, a un 26%, según los últimos informes del Gobierno porteño. No se descarta que en las próximas semanas se habilite mayor ocupación en colectivos. 

A pesar de que, según las fuentes oficiales, los trenes transportan un 74% menos pasajeros que antes de la pandemia, volvieron a verse formaciones repletas. Foto Marcelo Carroll

Pasar de aislamiento a distanciamiento, entonces, es blanquear algo que ya viene sucediendo.

El “distanciamiento social, preventivo y obligatorio” o DISPO es una normativa que el Gobierno nacional creó para jurisdicciones donde el riesgo de contagio es más bajo. Y los cambios más significativos es que ya no hay restricciones de circulación para los residentes ni para las actividades con protocolo, siempre y cuando se respete una distancia de dos metros entre las personas.

Hay tres condiciones que se deben dar en una jurisdicción para que pase a DISPO. Una es que el sistema de salud tenga capacidad para dar respuesta a la demanda sanitaria. La segunda, que no haya transmisión comunitaria del coronavirus. Y en tercer lugar, que el tiempo de duplicación de casos no sea inferior a 15 días.

Según el Ministerio de Salud porteño, en la Ciudad de Buenos Aires los casos se duplican cada 250 días. Es decir que, prácticamente, no hay duplicación. Pero, como consigna el último Boletín Epidemiológico Semanal, sigue habiendo transmisión comunitaria. Esto significa que son contagios de los que no se puede determinar cómo se produjeron.

Si los parámetros no se cumplen, hay otra posibilidad: que después de un análisis de riesgo epidemiológico y sanitario, las autoridades sanitarias de la Nación y de la provincia en cuestión decidan aplicar las normas de la DISPO.

El objetivo de la DISPO es “la recuperación del mayor grado de normalidad posible en cuanto al funcionamiento económico y social”, pero sosteniendo los cuidados y monitoreando la evolución epidemiológica.

¿Cuáles son las reglas de conducta en la DISPO? Es obligatorio que las personas mantengan una distancia mínima de dos metros entre sí, que usen tapabocas en espacios compartidos y que se higienicen las manos con frecuencia. En caso de toser, deben usar el pliegue del codo. También hay que desinfectar las superficies, ventilar los ambientes y cumplir los protocolos que rigen para las distintas actividades. Es decir, se trata de las mismas reglas vigentes en el aislamiento.

Tampoco se pueden hacer reuniones sociales en espacios cerrados o en los domicilios, a menos que la jurisdicción pida la excepción y esta sea autorizada por Nación.

Las áreas peatonales transitorias son una inciativa para que la gente se encuentre en el espacio público. Foto Juano Tesone

Las diferencias aparecen en cuanto a las actividades económicas, industriales, comerciales o de servicios: se pueden desarrollar todas, siempre y cuando cuenten con un protocolo aprobado por la autoridad sanitaria provincial y alineado con las recomendaciones de la Nación. Además, el uso de las superficies cerradas está restringido hasta un máximo del 50% de su capacidad.

Las autoridades provinciales pueden reglamentar días y horas para la realización de determinadas actividades. Para evitar la propagación el virus, también pueden disponer el aislamiento preventivo por hasta 14 días de personas que llegan desde otras jurisdicciones.

El DISPO es la famosa nueva normalidad, que no es la misma que antes de la pandemia y que, con otro nombre, ya se vive en la Ciudad. Pero es una normalidad a la que hay que ganársela día a día, con cuidados sanitarios. Un paso en falso puede ocasionar un rebrote y el regreso al aislamiento estricto.

NS

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