Jesica Levingston: “Rebatir las fake news es sanador”



El mundo está suspendido por la acción de un parásito. El protagonista de esta historia que convirtió la vida social en un mapa de seres distanciados “es un virus y los virus son parásitos porque necesitan infectar a otra célula para poder reproducirse”, señala la viróloga Jesica Levingston para referirse al Covid-19. Las teorías sobre su origen acuerdan que es similar a los virus encontrados en los murciélagos “Los coronavirus son endémicos de Wuhan”, continúa Levingston, “pero el eslabón entre el murciélago y el ser humano es todavía un signo de pregunta”.

Si la evolución de SARS- Cov 2 es la línea discontinua que se debe leer para poder imaginar un futuro, la viróloga argentina tiene una experiencia profesional que podría funcionar como una suerte de guía en un contexto donde la palabra científica es imprescindible para planificar cualquier política de estado. Levingston trabajó durante cinco años en el Hospital Mount Sinai de Nueva York, en el desarrollo de vacunas antivirales, un espacio donde siguen investigando para crear una vacuna universal contra el virus de Influenza, conocido como gripe A ( H1N1) que regresa cada año en sus múltiples mutaciones.

Laura Bruno (c), técnica de la Universidad Nacional de San Martín, trabaja sobre proteínas para determinar grados de impureza en el laboratorio de la Universidad, en la localidad de San Martín. Foto: Xinhua/Martín Zabala

Pero la categoría de los coronavirus tiene una entidad diferente. “Se sabe de su existencia desde el siglo IX antes de Cristo”, explica la doctora en bioquímica que comenzó su formación en la Universidad de Quilmes y actualmente se desempeña en consultaría y comunicación médica en la agencia internacional Prime Medical en el Reino Unido. “Los científicos los están investigando desde los años 70. Se trata de coronavirus que atacan a animales y humanos. Sabíamos de SARS en el 2003 y de MERS en el 2012 que empezaron con pequeñas epidemias en Europa y en el Oriente Medio pero el Covid -19 es otra cosa”. Y aquí surge la intriga que inagotables científicos están intentando develar. Desde su casa en Londres, Levingston participa de esta entrevista por video llamada para brindar una explicación didáctica ante la inminencia, porque considera que rebatir las fake news sobre ciencia con la difusión de información sustentada en conocimientos precisos es una responsabilidad sanadora.

–¿Cómo actúa el Covid-19 en nuestro cuerpo?

–Cuando el virus entra a la célula y la infecta genera un cambio en su estructura y utiliza la maquinaria celular para reproducirse. Cuando la célula se llena de virus, expone partes de este virus en su propia membrana celular y en algunos casos, revienta. El sistema inmune, que está tratando de ubicar qué organismo lo está atacando, reconoce que hay algo extraño dentro de esa célula y manda más células a atacar el área. Lo que pasa con Covid-19 es que nosotros tenemos una inmunidad innata que está todo el tiempo trabajando en nuestro cuerpo y puede encontrar esos virus rápido. Pero parece que esta inmunidad, a veces, no funciona con Covid, entonces nuestra primera línea de defensa está destruida. La segunda línea, que genera anticuerpos, produce una sobre reacción en cadena en la que llegan más anticuerpos y más células del sistema inmune a las mucosas de los pulmones y esto genera inflamación y más líquido. En lugar de tener los alvéolos de los pulmones funcionando, tenés agua o mucosidad cubriendo la superficie, entonces no hay interacción entre el oxígeno que están captando las células para que entre a nuestro sistema circulatorio. Estas cavidades se llenan de líquido, no pueden funcionar más y el paciente no puede respirar. Aunque lo intente, no tiene la capacidad de pasar este oxígeno a su sistema circulatorio. Esta es una de las razones por la que Covid-19 es tan peligroso. Lo que están descubriendo es que causa coágulos en la sangre. Al principio se creía que sólo atacaba el tracto inferior de los pulmones pero ahora se lo ha encontrado en casi todo el cuerpo cuando se han hecho autopsias.

–¿La diferencia entre el Covid-19 y los anteriores coronavirus tiene que ver con la proteína que está en la superficie?

El doctor Diego Rey (c), investigador médico de la Universidad Nacional de San Martín, reacciona junto a sus colegas en el laboratorio de la Universidad, en la localidad de San Martín. Foto: Xinhua/Martín Zabala

–Hubo una mutación en relación a los virus SARS y MERS en una de las proteínas de la superficie y esta proteína, que se llama S, puede reconocer a otra proteína que está en la superficie de las células humanas que se llama ACE 2. Cuando interactúa con la proteína que está en la membrana celular humana, genera un cambio en otra proteína celular que produce un corte en la proteína S para que el virus pueda ingresar.

Mirá también

–¿Por qué si este virus muta mucho menos que Influenza, el virus de la gripe es más fácil de controlar?

–Influenza tiene siete cadenas de ARN y codifica para muchas más proteínas, entonces tiene más posibilidades de variar. Coronavirus tiene solamente una cadena larga que codifica para todas las proteínas. Los virus, a veces, controlan su propia replicación porque lo que quieren es mantener la célula viva hasta que tenga la suficiente cantidad de virus para salir.

–Pero Influenza parece un virus de menor intensidad ¿Puede pasar esto con el Covid-19?

Mirá también

–Creo que lo mejor que puede pasar es que el año que viene tengamos una vacuna que sea efectiva en un rango de edad entre 12 hasta 90 años que nos pueda proteger contra el coronavirus. En algunos ensayos con animales y ahora también con humanos, se ha probado que si uno fue infectado y tiene anticuerpos, esos anticuerpos pueden neutralizar una nueva infección. Puede darse una segunda infección pero te recuperás más rápido.

–¿El cuerpo puede responder mejor o el virus es más débil?

–El cuerpo puede responder mejor pero solo con anticuerpos que reconocen al virus. Este es el problema con Influenza, como muta muy rápido, en un invierno generaste anticuerpos y al invierno que viene es una partícula un poco parecida pero tus anticuerpos no la reconocen y tu sistema inmune tiene que empezar desde cero. Pareciera que con Coronavirus este no va a ser el caso porque es bastante estable pero, dado que ya viajó por todo el mundo, han identificado que en India hay pequeñas modificaciones en la secuencia én relación con el virus que empezó en China. Si las modificaciones no son en las partículas que están en la superficie –que son las que los anticuerpos reconocen– podríamos decir que las va a reconocer. Pero si se da la mala suerte de que hay una mutación en otra proteína de la superficie, entonces nuestro cuerpo no reconocería este virus y sería como empezar con un virus completamente nuevo.

Mirá también

–Por lo que decís lograr la inmunidad del rebaño parece bastante difícil…

–Creo que es difícil porque, aunque mute poco y probablemente estemos en contacto con el mismo tipo de virus por un año, aún no tenemos la suficiente información de la historia de su evolución. Aquí, en el Reino Unido la usaron al principio. Pensaron que esto iba a ser una gripe donde sólo los muy ancianos o las personas muy debilitadas en su salud podían morir o estar graves y resulta que las personas con sobrepeso, con diabetes, con problemas de corazón, están en riesgo ¿Afecta a gente de más de 65 años? Por supuesto, pero también afecta a un espectro mucho más grande. La inmunidad del rebaño no funciona para este virus. Es buena idea para otros virus pero, en este caso, es tratar de buscar una solución simple para un problema complicado.

–¿Cómo evalúas las diferentes vacunas que se están desarrollando en el mundo?

–Aquí de la vacuna que más se habla es la que están haciendo la Universidad de Oxford y AstraZeneca (empresa farmacéutica global son sede en Londres). Tuvo muy buenos resultados preclínicos (en animales) y ahora está teniendo buenos resultados en humanos. Deben esperar al menos seis meses para ver si los anticuerpos que genera neutralizan el virus pero ya están listos para hacer millones de dosis. Creo que es la que está ganando la carrera. Después hay una del laboratorio Moderna de Estados Unidos que ni siquiera la probaron en animales porque están tan apurados para ser los primeros, que la pasaron a humanos directamente. CoronaVac, del laboratorio Sinovac Biotech de China pasó la fase que es segura y se tolera y ahora están viendo la dosis y el régimen para usarla. Probablemente en septiembre tendrán resultados preliminares.

Mirá también

–Tengo entendido que van a probarlas en Brasil.

–Aunque los humanos somos parecidos hay un poco de variación genética según nuestro pasado étnico, entonces es muy importante fijarse cómo Covid-19 afecta en distintas comunidades.

–Se están desarrollando en varios países, no sólo por la competencia, sino por los temores que surgen en relación a la distribución de la vacuna. ¿Cómo ves esta situación?

–Los mayores distribuidores y productores de vacunas están en la India y el tema es que si no podés tener trabajadores en una fábrica o tenés que cumplir reglas de un metro de distancia, la producción va a ser más complicada. Las empresas farmacéuticas están listas para empezar la producción en masa pero se hace en estos países donde todavía el virus no está bajo control. Hay algunos consejos de científicos que están tratando de generar una guía para ver quién va a tener acceso primero porque, quizás, la cantidad de producción no va a alcanzar para todo el mundo y la idea es que la prioridad se determine en relación a quién la necesita más y no a cuánto dinero tiene .

–¿Creés que los tests están siendo eficaces en su aplicación?

–En un mundo ideal, cada persona tendría que tener acceso a diferentes tipos de test porque ningún test es perfecto. Si te da negativo quizás no tenes la cantidad suficiente de anticuerpos o de virus para que lo detecte. Si te da positivo puede ser que tengas otra proteína que el kit detecta pero no es un virus. Al menos aplicar tres test, sería lo mejor.

Mirá también

–¿Con la vacuna va a ocurrir algo similar, se van a necesitar distintas versiones?

–Podemos tener una variedad de vacunas que funcionen diferente en distintos tipos de personas. Por ejemplo, una vacuna funciona bien para adultos de 14 a 60 y otra para adultos de más de 60. Lo ideal sería tener esta medicina personalizada donde te puedan decir, esta es la mejor vacuna para vos y si el virus cambia, la vacuna también lo reconozca.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *