Es médico psiquiatra e invita a pensar qué podemos aprender de la cuarentena



Me pregunto si algo bueno sale de esta la pandemia. Y quiero contagiar de un poco de positividad ante tanto mensaje negativo. Hasta de las situaciones difíciles se puede sacar algo bueno. Pero pongamos foco en el vaso medio lleno, como hacemos en la psicología positiva. Ante el Covid-19, la sociedad vive con miedo. Pero como todo, tiene doble cara y deseo poner atención en algunos de los aspectos que nos pueden ayudar a hacer más llevadero el proceso. Diez cosas positivas que hemos aprendido del virus.

En su estudio. Guillermo Fernández, médico psiquiatra.

1) Efectos positivos sobre la salud. Los investigadores y los médicos han notado aspectos positivos en el comportamiento humano durante la pandemia. Los cielos son más azules, menos contaminación, menos accidentes de tránsito, la criminalidad desciende. La sociedad es más receptiva a aceptar los mensajes de salud pública y a actuar en consecuencia, está concientizada que nada importa cuando se pierde la salud, y esto puede constituir la fuerza motriz que conduzca a activar y reforzar tener hábitos más saludables. 2) Esfuerzos para la conciliación familiar y laboral. El “home office” puede ser efectivo y hasta placentero si creamos el ambiente propicio. Estos días harán que podamos pasar más tiempo con la familia. Esta situación ha dado como resultado un avance en las técnicas de teletrabajo para la progresión de nuevos sistemas de conciliación familiar y laboral que se experimentan ahora y que pueden servir para un futuro. 3) Aprovechar para restablecer vínculos familiares. En una época en la que la crianza de los hijos, por razones mayores, se delega a menudo a otras figuras, el coronavirus obliga a cerrar escuelas y nos fuerza a buscar soluciones alternativas, a volver a poner a papá y mamá junto a los propios hijos. Nos obliga a volver a ser familia. Entretener a los niños ha sido todo un reto para los padres, pero hay que ayudarles a desarrollar su creatividad y agilidad mental con el objetivo de evitar estrés o ansiedad. No hay que limitar su potencial, sino dejar que su mente se divierta. 4) Se recuerdan y consolidan los buenos hábitos de higiene. Un gesto tan obvio como lavarse las manos a menudo y de la forma correcta no sólo evita los contagios por Covid-19, sino de otro tipo de virus y bacterias.

Intentemos guardar la calma y ver las cosas desde un prisma más positivo”.

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5) Nuevas costumbres de alimentación más sana. Por si el mensaje de que una alimentación más natural y equilibrada es crucial no había resultado suficiente, llega este virus para decirnos lo importante de comer frutas y verduras para reforzar el sistema inmune. Hacer yoga y otros ejercicios físicos que equilibren nuestra mente y cuerpo. 6) Mayor conciencia social. En una fase social en la que pensar en uno mismo se ha vuelto la norma, la única manera de salir es hacer resurgir el sentimiento de ayuda al prójimo, de ser parte de algo mayor sobre lo que ser responsables y que ello a su vez se responsabilice para con nosotros. 7) Efectos solidarios La unión hace la fuerza.  Son muchos los actos de bondad que se han podido ver a través de las redes. De los médicos, que hacen horas de más con tal de frenar esta pandemia, hasta los vecinos donde jóvenes ayudan a los más mayores. Los pequeños gestos cuentan, es una de las cosas positivas que nos llevaremos de esta crisis, aunque este virus nos quita la verdadera cercanía. ¿Cuánto nos hemos dado cuenta de estos gestos, su añoranza y su significado?. 8) Poder hacer pausas para disfrutar de cosas sencillas. Aprovechar para disfrutar del tiempo de ocio, del descanso, con tan mala fama. En una sociedad que se basa en la productividad y el consumo, en la que todos corremos 14 horas al día persiguiendo no se sabe muy bien qué, de repente se nos impone un parate forzado. 9) Creatividad en su máximo esplendor. Afloran iniciativas artísticas y descubrir técnicas y afinidades. Han surgido todo tipo de iniciativas solidarias, desde conciertos hasta Webs para fomentar la lectura. 10) Invertir tiempo en tu casa. Acondicionarla para hacer de ella un lugar más organizado, confortable y bonito. Que sea un reflejo de tu interior, tu refugio, que transmita calma.

Intentemos guardar la calma y ver las cosas desde un prisma más positivo. Dejemos de buscar culpables y empecemos a pensar qué podemos aprender de todo ello. Todos tenemos mucho que reflexionar y esforzarnos. Con el universo y sus leyes la humanidad ya está en bastante deuda, ¿esta pandemia explica el caro precio que tenemos que pagar?

Guillermo Fernández

MÉDICO PSIQUIATRA. M.N° 41.331

drguillermofernandez@hotmail.com

EL COMENTARIO DEL EDITOR

Por César Dossi

El día que llegue “nuestra normalidad”

La cuarentena amenazó nuestros hábitos cotidianos y desequilibró así ese engranaje que veníamos repitiendo sin cesar. Le puso un parate al torbellino de responsabilidades y obligaciones que nos rodeaban cada día. Y esa redundancia, que era un pesar y que se cumplía a rajatabla, se esfumó en un suspiro. Quedó entumecida.

Hoy nada es igual y ya se habla de una “nueva normalidad”. Porque nunca imaginamos que esto nos podía ocurrir. No estábamos preparados y nos tocó hacer historia. Triste, pero historia al fin. Ante ello, uno se pregunta, para generalizar y distender un poco la situación, cuándo se podrá volver a compartir un mate, por ejemplo. Tal vez la respuesta no la tengamos a mano, pero sí podamos cuestionarnos sobre la lecciones que nos deja esta experiencia.

Hoy el lector, que es médico psiquiatra, nos invita a “mirar el vaso medio lleno” y nos guía entre diez ítems “positivos que aprendimos del Covid-19”. La pandemia nos trajo, también, los medios para explorar nuevas oportunidades, económicas y sociales.

Es por ello que no debemos dejar pasar este momento para replantearnos sinceramente qué vamos a hacer el día que, por fin, volvamos a “nuestra normalidad”.

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