Elecciones presidenciales en Estados Unidos: Trump “el campeón” que puede ganar en noviembre



Primero en las encuestas a nivel nacional. Primero en los sondeos (aunque más apretado) en los estados clave. “Mejor parado” en el debate del martes a la noche. Todo parecería apuntar a que Joe Biden tiene la Casa Blanca en el bolsillo. Pero esa es la mitad del vaso. La otra mitad, va por otro lado. Y Donald Trump puede gobernar cuatro años a partir de enero del año que viene.

Esto tiene que ver, por un lado, por el sistema de voto que existe en Estados Unidos y, por el otro, por la percepción que los votantes de Trump tienen sobre su presidente.

Mientras el “main stream” le caía encima por sus interrupciones y chicanas en el debate del martes, las filas más fieles del jefe de la Casa Blanca rompían en aplausos.

Seguidores de Trump en un acto este miércoles después del debate. Foto: Reuters

Derrota “rotunda” de Biden

“Para cualquier persona razonable que miró (el debate), estuvo claro que el presidente Trump llegó preparado y derrotó rotundamente al exvicepresidente Joe Biden en el primer debate presidencial del martes por la noche en Cleveland”, escribió en una columna de opinión, David N. Bossie, presidente de Citizens United, colaborador de Fox News y subdirector de campaña de Donald Trump en 2016.

Para Bossie, el duelo fue un cara a cara con “el campeón” y, “como era de esperar, el candidato presidencial demócrata Biden no pudo competir”.

Consideró también que los aliados de Biden en los medios liberales, “ignorarán esto” a pesar de que es tan cierto y real como que “el sol sale a la mañana”.

Remarcó además que mientras Trump “está al frente todos los días liderando audazmente a nuestro país como la punta de la lanza estadounidense, Biden se estuvo abasteciendo de combustible en su sótano de Delaware durante gran parte del tiempo”.

Lara Trump, asesora de la campaña republicana, casada con Eric Trump, también salió en defensa del presidente. 

“Todos sabemos que Donald Trump es un luchador y tuvo que salir y pelear porque desafortunadamente Joe Biden estaba diciendo algunas claras mentiras sobre él, sobre sus posiciones, sobre el trabajo que él y su administración han hecho”, dijo en el programa Fox and Friends.

Lara Trump. Foto: Reuters

Estas miradas resumen lo que las filas trumpistas opinan sobre el presidente, no importa qué.

Cuando Trump pidió a grupos supremacistas blancos que “estén atentos” ante cualquier “problema” con el desenlace de la elección en noviembre, la ultraderecha en las redes saltó entre vítores.

“Nos replegamos, y estamos en alerta, señor”, afirmó un miembro del grupo Proud Boys (civiles blancos armados) en el sitio oficial del movimiento.

Miembros del grupo Proud Boys seguidores del presidente. Foto: Reuters

La filial del grupo en Seattle envolvió la frase alrededor de su logo, como si fuera un slogan.

Trump apela a su base todo el tiempo.

​Cada anuncio, cada acuerdo, cada medida, cada tuit va dirigido a ellos. Desde el acuerdo firmado en la Casa Blanca entre Israel y países del Golfo. Las nuevas restricciones a Cuba. Las repetidas alusiones al virus “chino”. Las flamantes medidas para restringir el número de refugiados que EE.UU. debe aceptar por año. Hasta cada vez que habla de la Segunda Enmienda sobre el derecho a portar armas. O hasta cuando nomina a Amy Coney Barret, católica de 48 años y miembro de una controvertida organización cristiana, como candidata a la Corte Suprema. Siempre se dirige a ellos.

Trump apela a su base todo el tiempo. Foto: Reuters

El sistema electoral

Otro factor que es clave para una victoria de Trump es el sistema de votación en Estados Unidos, un país donde NO gana el presidente que más voto saque, sino dónde los saque.

Es un sistema electoral en el que gana quien más electores obtenga. Y ganar en ciertos estados puede asegurarle a un candidato la mayor cantidad de electores para hacerse con la presidencia.

Nadie previó en 2016 que, con casi tres millones más en el total de votos populares emitidos, Hillary Clinton iba a perder. Pero ocurrió porque 70.000 votos en tres estados muy disputados cayeron del lado del republicano.

Las encuestadoras no quieren sorpresas y ahora han puesto el ojo en todos los escenarios posibles con detalle quirúrgico. Y es una posibilidad que el 3 de noviembre el escenario se vuelva a repetir.

Encuestas en Estados Unidos

Diferencia entre Joe Biden y Donald Trump

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Fuente: THE ECONOMIST Infografía: CLARÍN

Pocos dudan que Joe Biden superará en el voto popular, acaso más que Hillary Clinton. Podría obtener cinco o seis millones de votos populares más que Trump. Sin embargo, al presidente podría alcanzarle con ganar en los mismos estados que hace cuatro años, con las excepciones de Pennsylvania –estado natal de Biden– y de Michigan, para obtener la reelección.

A Trump poco le quita el sueño perder en estados que le son hostiles como California o Nueva York, mientras las bases le respondan en estados más propicios como Florida.

Es cierto que a diferencia de 2016, hoy existen otros factores que pueden jugar en contra de Trump, como la pandemia de coronavirus, la debacle de la economía. O el hecho de que el presidente ya no es ese “outsider” de la política que el votante norteamericano tanto apetecía ver en la Casa Blanca en 2016. Después de cuatro años, Trump ahora es parte de ese establishment.

Será una pelea reñida que probablemente termine en la justicia, en la Corte Suprema, donde Trump ha puesto sus fichas.

​ap

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