El Masters y una despedida de Londres que estará muy lejos de lo deseado



El “Torneo de Maestros” -o ATP Finals, su nombre oficial- se despedirá este año de Londres, ciudad que fue su casa durante doce años, en una edición por demás especial. En el marco de su 50° aniversario, el certamen que en 2021 se mudará a Turín le dirá adiós al O2 Arena con una fiesta que estará lejos de la deseada. Las restricciones por el protocolo sanitario de prevención de coronavirus, las tribunas sin fanáticos y la ausencia del suizo Roger Federer, máximo ganador de la historia del evento, marcarán la última cita en la capital británica, que se pondrá en marcha el domingo con un argentino en el cuadro, Diego Schwartzman.

En abril del año pasado, la Asociación de Tenistas Profesionales anunció que a partir de 2021 el Masters, que reúne cada fin de año a los ocho mejores jugadores de la temporada, se mudaría al estadio Alpitour de Turín. Esa ciudad del Piamonte italiano será sede de la competencia hasta 2025. La decisión de la ATP marcó el final de una era en Londres, donde el torneo dio un salto de calidad y espectacularidad, con sus tribunas a oscuras y los jugadores ingresando como estrellas de rock, acompañados por juegos de luces y una cortina de humo.

El Masters llegó a suelo inglés en 2009, tras un paso de cuatro años por Shanghai. Desde entonces, las canchas del O2 Arena fueron escenario de la final que Juan Martín Del Potro perdió en 2009 ante Nikolay Davydenko; de los festejos de Federer en 2010 y 2011 para establecer su record de títulos; de las cuatro consagraciones al hilo de Novak Djokovic entre 2012 y 2015; del grito de campeón de Andy Murray en 2016, un año inolvidable para el escocés; y de las sorpresas de Grigor Dimitrov, Alexander Zverev y Stefanos Tsitsipas en las últimas tres temporadas.

El O2 Arena, con sus tribunas en penumbra, fue testigo del triunfo de Tsitsipas en 2019. Este año mostrará otra imagen. Foto AFP

Londres se transformó así en la segunda ciudad que más tiempo ininterrumpido albergó el certamen, después de Nueva York, sede por trece años entre 1977 y 1989. Por eso, esperaba despedirlo a lo grande. La pandemia obligó a alterar algunos planes, pero los organizadores lograron sacar el evento adelante.

“El mundo enfrentó este año desafíos sin precedentes e inesperados. Como muchos deportes, el tenis necesitó de mucho trabajo duro y colaboración de todos sus actores para reanudar la temporada de forma segura. Estar hoy en Londres para celebrar este torneo es un testimonio de ese esfuerzo conjunto y una razón para mirar con optimismo hacia el futuro”, comentó en una carta abierta el italiano Andrea Gaudenzi, presidente de la ATP.

El torneo extrañará este año a los fanáticos, ya que se jugará sin público. Aunque para que ellos también se sientan parte de esta fiesta de despedida, la ATP organizó “The Ultimate Prize Draw”, un sorteo virtual a beneficio de una organización británica de investigación y lucha contra el cáncer. La gente podrá comprar chances para ganarse desde souvenirs especiales y autografiados hasta la posibilidad de vivir una experiencia única en Turín 2021.

En Londres, Roger Federer conquistó en 2011 su último título de Maestro. Foto AP Photo/Kirsty Wigglesworth

El O2 Arena extrañará también a Federer, el jugador que más veces levantó la Copa de Maestros. El suizo, que finalizó su temporada prematuramente tras operarse la rodilla derecha y prepara su vuelta para enero, conquistó seis veces el certamen. Novak Djokovic, dueño de cinco títulos, intentará igualar este año esa marca y por eso será una de las principales atracciones en Londres.

El serbio encabezará la lista de participantes, que incluye además a Rafael Nadal, quien busca su primer título en el torneo, Dominic Thiem, Daniil Medvedev, Tsitsipas, Zverev, Andrey Rublev y Schwartzman, primer argentino en jugarlo desde la participación de Juan Martín Del Potro en 2013.

Los participantes vivirán también una experiencia diferente. Con menos libertades que en otros años para prevenir el contagio de coronavirus, no habrá en esta edición los clásicos paseos en barco por el río Támesis y los viajes en el subterráneo londinense, escenarios que siempre dejaban postales especiales y divertidas.

Djokovic, campeón en el O2 Arena en 2012, 2013, 2014 y 2015, quiere igualar el record de Federer en este 2020. Foto Reuters / Suzanne Plunkett

Pese a todas esas restricciones y a los cambios que tuvieron que introducirse por la situación sanitaria, el Masters quiere celebrar a lo grande su última cita en Londres y su 50° aniversario, con algunos detalles que guiñarán un ojo a ese medio siglo de historia.

En la cancha del O2 Arena, por ejemplo, se pintará la leyenda “1970-2020”. Y los grupos del round robin del singles -que se sortearán este jueves- tendrán nombres especiales. El encabezado por Djokovic, máximo favorito, se denominará “Tokyo 1970”, en honor a aquella primera edición, que se celebró en la capital japonesa y que ganó el estadounidense Stan Smith. Y el que liderará Nadal, segundo preclasificado, se llamará “London 2020”.

Los detalles del protocolo

Los organizadores del Masters tuvieron que elaborar un protocolo que se ajustara a las exigencias de la ATP y del gobierno británico y que los jugadores deberán respetar a rajatabla durante su participación en el certamen. Vale recordar que Londres entró hace seis días en una nueva etapa de confinamiento para combatir una segunda ola del virus. 

Uno de los cambios más significativos consistió en mudar el hotel oficial para poder armar una burbuja lo más acotada posible con el O2 Arena como centro. Así, Schwartzman y sus rivales se alojarán toda la semana en el hotel Intercontinental, pegado al complejo deportivo en North Greenwich.

Una pasarela cubierta separa al hotel del estadio y se puede recorrer caminando en pocos minutos. Sin embargo, los jugadores estarán obligados a moverse en auto para minimizar todo lo posible el contacto con personas ajenas a la burbuja y los riesgos de contagio.

Los tenistas -que pudieron elegir hasta tres acompañantes para acreditarlos para el evento- tienen prohibido abandonar la burbuja y si lo hacen serán descalificados. 

Todos debieron someterse a un test PCR a su llegada a Londres. Y a diferencia de lo que ocurrió en algunos torneos que se disputaron tras el parate, no habrá nuevos controles, salvo que alguno presente síntomas.

El protocolo también introducirá un cambio histórico en los partidos. Por primera vez desde que comenzó a jugarse el torneo, no habrá jueces de línea en cancha y para los fallos dudosos se utilizará el Ojo de Halcón en vivo.

La pandemia marcará la edición 2020 del Torneo de Maestros, pero todas esas restricciones no evitarán que el torneo celebre su 50° aniversario y se despida de Londres, la ciudad fue su casa durante doce temporadas y que lo transformó en un espectáculo único. Aunque el adiós no pueda ser el ideal.

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FK

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