El Gobierno respalda la estrategia de desarrollo nacional propuesta por la agroindustria



La política económica que se apresta a lanzar el presidente Alberto Fernández centrada en el sector agroalimentario, con especial énfasis en la “Vaca Viva” –término creado por Fernando Vilella para referirse a la bio economía, con eje en la agroindustria, liderada por la biotecnología más avanzada que encarna Bioceres, empresa high tech que cotiza en Wall Street y se encuentra entre las primeras del mundo–transforma a la Argentina en una de las cabezas de la 4ta. revolución industrial en su dimensión biológica en esta etapa del siglo XXI.

La esencia de la Bioeconomía es su condición industrial, capaz de transformar incesantemente la producción primaria en bienes de alto valor agregado y elevados precios.

Mirá también

Es crucial comprender la nueva política de Alberto Fernández de afuera hacia adentro, guiada por el criterio estricto de necesidad.

Lo primero. es advertir que la economía global se encuentra en un proceso acelerado de recuperación, tras salir indemne en términos orgánicos de la pandemia del coronavirus; y lo hace estimulada por las tasas de interés más bajas de la historia (los títulos del Tesoro a 10 años rindieron +0.56% anual la semana pasada).

Hay que agregar, en tercer lugar, que la Argentina sólo puede participar de esta fase de ascenso global a través y con el impulso del sector agroalimentario (Bioeconomía / Vaca Viva).

El segundo punto que ofrece el sistema global en la etapa post pandemia es que EE.UU surge como la expresión más acabada del poder mundial en este momento histórico (el poder combinado –político, económico, financiero, tecnológico, militar- de EE.UU hoy es el doble, quizás el triple, del resto del mundo sumado).

Mirá también

La potencia global norteamericana se presenta en América Latina en este momento con la candidatura de Mauricio Claver–Carone a la presidencia del BID (Banco Interamericano de Desarrollo).

Claver–Carone cuenta con el respaldo de 15 países latinoamericanos incluyendo México (Andrés López Obrador /AMLO), y otros 6 lo darán a conocer en las próximas 2 semanas; y lo apoyan en América del Sur Uruguay, Brasil, Paraguay y Colombia, entre otros lo que parece asegurar el resultado de la elección del nuevo titular del Banco que tendrá lugar en septiembre.

Mirá también

Andrés López Obrador acaba de sellar en Washington con Donald Trump un acuerdo estratégico integral con EE.UU, y se ha transformado en el principal aliado del presidente norteamericano en México.

El objetivo no es atraer inversiones de bajo costo laboral, centradas en los recursos naturales, sino, siguiendo lo establecido en el nuevo NAFTA, unificar en términos reales el nivel salarial de EE.UU y América Latina.

La clave de la “Vaca Viva” hoy son las exportaciones de carne, que se han duplicado este último año, y en más de 70% se dirigen a la República Popular, donde lo esencial es la producción y el consumo de carne de cerdo.

Mirá también

China es el eje del consumo mundial de carnes (más del 50% del total mundial) en una tendencia creciente vinculada al aumento del ingreso per cápita de su población (U$S 10.000 anuales), liderado por su nueva clase media de 440 millones de integrantes con ingresos comparables a los norteamericanos (U$S 35.000 / U$S 45.000 por año).

En 2 semanas, se firma un acuerdo con China para invertir U$S 3.500 millones en 2 / 3 años (como parte de un total de U$S 28.000 millones a desplegar en 8 años), con el objetivo de construir 20 unidades productivas y plantas frigoríficas de carne porcina destinada a ser exportada a la República Popular por más de U$S 20.000 millones anuales. Este extraordinario proyecto, absolutamente transformador, se origina en Biogénesis Bagó / Hugo Sigman.

China le compra a EE.UU este año más de U$S 50.000 millones de productos agroalimentarios, el triple de lo que adquirió en 2018.

En breve, la competencia estratégica entre EE.UU y China está centrada en el dominio de la tecnología de avanzada de la 4ta. Revolución industrial (Huawei), no en el mercado de los productos agroalimentarios.

Mirá también

Esto significa que la Argentina no está obligada a optar entre China y EE.UU en el negocio global del intercambio de alimentos. Todo lo contrario. Nada de esto afecta las exportaciones de carne a la República Popular. Y – menos aún- las inversiones chinas a la producción de carne porcina a la Argentina, que es una señal extraordinariamente positiva para la recuperación de la economía del país.

El lenguaje de los hombres de Estado es el de la necesidad y el interés nacional, no el de la ideología.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

web web web web web web web web web web