El arte de vivir en cuarentena


La pandemia continúa con más días de cuarentena en el horizonte. Además del número creciente de contagios y muertes que se acercan peligrosamente al pico, hasta ahora hay 27.000 comercios en situación de riesgo en Buenos Aires y una caída histórica de la producción y de los niveles de empleo, facturación, recaudación y ventas, a escala nacional.

El panorama es negro, pero aún así, con cifras en rojo, algunos sectores presentan un balance positivo y lograron crecer durante la crisis desatada por el coronavirus. Entre los rubros ganadores se encuentran el comercio electrónico, el mercado tecnológico, las comunicaciones y la salud, con el sector farmaceútico a la cabeza. Estos segmentos se ven fortalecidos por el aumento de las ventas y pagos online, cambios de hábitos y nuevas modalidades de consumo, que llegaron para quedarse.

Entre las “ventajas” que puede dejar la pandemia, los analistas en tendencias rescatan el home office, compartir más tiempo en familia, las horas de traslados invertidas en tareas recreativas, que ahora pueden concretarse y un mayor autoconocimiento o crecimiento personal, incentivado (o forzado) por el aislamiento.

La “actual normalidad” sorprende con un aumento de la venta de celulares, dispositivos tecnológicos y notebooks, por ejemplo, aulas virtuales en plena expansión, consultas médicas online, webinars por Zoom y YouTube, entre otras plataformas que facilitan los encuentros y difícilmente puedan volver areemplazarse.

En el área laboral se registra una avanzada del trabajo freelance, remoto, a demanda, independiente (y uberizado, a veces). También, un aumento de la demanda de los perfiles Tech, dado que este sector generará nuevos puestos de trabajo a partir del crecimiento del e-commerce y del llamado consumo contactless, una forma de compra que prioriza la compra segura, cómoda y rápida y utiliza la tecnología como principal aliado.

A estos cambios experimentados durante la cuarentena se suman los nuevos hábitos por supuesto, que inciden en nuestra manera de vivir, trabajar y consumir.

“Cambiamos nosotros y la manera en que trabajamos, compramos o nos relacionamos”, dice Anita Figueiredo, de Proteína MKT, al evaluar el impacto del Covid 19 durante la primera Experiencia Endeavor virtual. Para la directora de la consultora, atravesamos diferentes estadíos a lo largo de las semanas. “Luego de la parálisis inicial, pasamos a abastecernos de papel higiénico -bromea- y a equiparnos: compramos auriculares y toda clase de gadgets. Aprendimos tecnologías nuevas, a dar clases a nuestros hijos, limpiar y cocinar. Después, arrancamos con el entretenimiento: vivos de Instagram, series de Netflix o clases de gym”, repasa.

En su “ABC de la comunicación”, Figueiredo enumera la soledad, la salud (también la mental), las finanzas, la economía, la compra local y “aprovechar el tiempo” al tope de las prioridades de los consumidores. Por eso, a la hora de referirse a los que emprenden y buscan mantenerse a flote recomienda trabajar con un propósito y propuesta de valor. “¿Si todo cambió, por qué la firma no debería cambiar? -cuestiona-. Hay que escuchar, ajustar la comunicación, repensar lo que tengo para ofrecer. Empatizar es clave antes de lanzarse a actuar. No se puede aparecer de manera irrelevante. Lo que proyectamos antes de la pandemia puede estar fuera de tono, envejecido. Hay temas que ya no van con lo que nos atraviesa hoy”, plantea al analizar la comunicación con los clientes.

Reinventarse es el desafío, especialmente para el comercio minorista. En la próxima etapa, resultar accesible, atender al consumidor, hacerse cargo y privilegiar a quién se va a ofrecer un servicio diferenciado -esenciales o grupos de riesgo antes que a los mejores clientes, por caso- es una posibilidad tentadora. No es el momento para ser oportunista. De ahí el auge de las donaciones y las acciones solidarias, otro aspecto positivo a la hora de hacer balance. Ser generoso a pesar de no tener ganancia y ayudar a ayudar sirve para ganar audiencia y posicionarse como marca.

A título personal, otro speaker de Endeavor y director y fundador de las charlas TedxRíodelaPlata, Gerry Garbulsky, propone aprovechar esta etapa de encierro para aprender a innovar con restricciones. Para él, hay que dejar de lado el “sí, pero…” o pensar que ‘no se puede asumir tanto riesgo’y crear a partir de las dificultades. “La toma de riesgo nos puede iluminar. Mark Zuckerberg, creador de Facebook, dice que la única estrategia de negocio que garantiza el fracaso es no innovar”.

Como promotor de ideas, Garbulsky nos desafía a preguntarnos cómo vamos a usar este momento tan especial para aprovechar las restricciones que imperan y construir acciones y empresas que perduren para cuando todo pase. Apenas algunas lecciones que deja la mal llamada cuarentena.

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