Don Julio, uno de los mejores restaurantes argentinos, abre su exclusiva cava para vender sus vinos al público



Es una de las muchas iniciativas que generó la pandemia de coronavirus​, que obligó a muchos empresarios gastronómicos a reinventar sus negocios para adaptarse a la cuarentena.

El restaurante porteño Don Julio, el argentino mejor posicionado en el ranking internacional 50 Best Restaurants (ocupa el cuarto puesto en Latinoamérica y 34 en el mundo), ya había lanzado en abril su propuesta de carnicería con envío de cortes premium a domicilio, y ahora abre su exclusiva cava para vender sus vinos al público. 

El restaurante Don Julio tiene una cava con más de 1.500 etiquetas (Foto: Don Julio)

Reconocido por su parrilla de alto nivel, algunos de sus clientes más fieles saben que el establecimiento cuenta también con un stock de 1.500 etiquetas dignas del coleccionista más exquisito, con ejemplares únicos -algunos inconseguibles- guardados durante varias décadas.

Cuando estaba abierto, en el restaurante no sólo se enorgullecían de la carta de vinos con las que maridaban sus platos, sino que solían organizar experiencias de degustación en las que los clientes podían probar a ciegas etiquetas cuidadosamente seleccionadas. Ahora, ante la imposibilidad de seguir con estos eventos presenciales, lanzaron un nuevo emprendimiento, La cava de Don julio, con varias opciones de compra para un público conocedor pero no necesariamente de elite. 

En la cava del restaurante Don Julio hay vinos guardados de los años 60, 70, 80 y 90.

“Si bien no es lo mismo, nuestra idea es ofrecer, dentro de este contexto que nos toca vivir, una selección de etiquetas que es toda una declaración de nuestra filosofía y estilo”, afirma Pablo Rivero, dueño del restaurante y sommelier. “Nosotros no somos una vinoteca ni pretendemos serlo, lo que queremos es que quienes lo deseen puedan vivir la experiencia del restaurante a través de nuestros vinos, por eso armamos varias líneas de propuestas para educar o transmitir un conocimiento”, agrega.

Los vinos a la venta, que pueden adquirirse a través de la web https://lacava.parrilladonjulio.com.ar, están agrupados con diferentes criterios. Uno de ellos es el clima del lugar donde fueron elaborados, de acuerdo con la escala Winkler, un sistema que establece las características de las zonas vitivinícolas a partir de un registro de las temperaturas en el momento de crecimiento de las vides. Para Rivero, éste es un modo de transmitir un paisaje, un lugar en el mundo”.

En la cava del restaurante Don Julio hay vinos guardados de los años 60, 70, 80 y 90, además de otros recientes.

También tienen un segmento al que llaman “Vinos en relación humana”, donde de momento hay etiquetas de doce enólogos que, consideran, producen botellas con la singularidad de mostrar “el trazo de la persona que los hace”. En el listado aparecen winemakers como Alejandro Vigil, Sebastián Zuccardi, los hermanos Matías, Juan Pablo y Gerardo Michelini, David Bonomi y Edgardo del Pópolo, entre otros.

Pablo Rivero, dueño de Don Julio, presentó su nuevo proyecto de venta de vinos.

En breve planean implementar dos alternativas más. Una, el envío a domicilio de vinos a través de los cuales se puedan catar “texturas” de diferentes terroirs y otra, la subasta de muchas de las joyas de guarda.

Rivero anticipa que habrá “ejemplares únicos, vinos antiguos, difíciles de conseguir o hechos especialmente para nosotros, en coproducción o a pedido nuestro”. Para muestra, basta decir que, entre los incunables de Don Julio hay un Semillón de 1923 llamado “Merced del Tiempo”, otro de la misma cepa de 1942 de Bodega Lagarde y muchos otros de décadas posteriores.

“Son botellas que fuimos buscando y comprando a lo largo de veinte años con el deseo de reconstruir la historia del vino argentino”, cuenta Rivero, quien, aunque tiene también vinos importados, apuesta a que la cava venda sólo nacionales.

Con respecto a los precios, el equipo que armó este proyecto, integrado por cinco sommeliers, procuró que “no sean etiquetas prohibitivas ni inaccesibles, pese a que se trata de vinos especiales, únicos”. Por eso en la carta hay opciones a partir de $ 270 y las subastas tendrán un piso de $ 600.

El restaurante Don Julio ahora vende sus exclusivos vinos al público (Archivo Don Julio)

Con este emprendimiento, más la carnicería, Rivero busca sostener una empresa en la que trabajan 120 personas y donde, pese a haber tenido que cerrar las puertas por la cuarentena, todos siguen empleados y activos. “De este barco no se baja nadie. Este es un proyecto social y los clientes de siempre nos demuestran su apoyo y su cariño, algo que nos da fuerzas en estos momentos de tanta incertidumbre. Eso es emocionante y no alienta a seguir firmes mirando hacia adelante”, concluye.

Mirá también

 

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

CLip art of Flip Day 2 CLip art of Flip Day 1 CLip art of Flip Day 1