Del alcohol en aerosol al “teatro” por delivery, los productos que trajo la cuarentena y podrían quedar



A las empresas más poderosas de la Tierra podía llevarles décadas y un dineral en publicidad lograr que millones de personas prueben algo nuevo, y que se acostumbren a usarlo. Al coronavirus, en cambio, le llevó un par de meses instalar en nuestra vida cotidiana consumos antes inimaginables. El tapaboca y las máscaras “de soldador” son los ejemplos más claros, pero hay muchos más.

Ante las limitaciones y nuevas necesidades que trajo la vida en cuarentena, las empresas -a veces por supervivencia- se lanzaron a ofrecer productos y servicios altamente innovadores. Desde soluciones prácticas para desinfectar las manos y el celular, hasta barreras “antivirus” para autos y comercios. Desde nuevas formas de entretenerse en casa hasta la organización de fiestas y shows en vivo con el público disperso.

Se trata de propuestas que en muchos casos tuvieron una adopción inmediata y masiva. A tal punto que ahora tienen serias chances de quedar en la “nueva normalidad”.

A continuación, un recorrido por algunas de las opciones que surgieron:

Alcohol para manos en aerosol

Alcohol en aerosol para manos, entre de los productos que surgieron durante la pandemia

El alcohol, eje de polémicas durante la pandemia por sus precios y faltantes, vio surgir un formato antes desconocido en el país. A las típicas presentaciones líquidas y en gel, se sumó una en aerosol y pensada para las manos, capaz de absorberse en segundos, sin perfume y con glicerina para cuidar la piel. 

Por obra de dos fabricantes rápidos de reflejos, el producto ya se ve con gran despliegue en los supermercados, farmacias y perfumerías. El de marca Aktiol fue el primero: con 143 ml, se vende a entre $ 157 y $ 169. Luego llegó el Rexona, con dos envases: uno de bolsillo (75 ml) que se consigue a $ 120 y otro más grande (125 ml) a $ 150. 

Alcohol en aerosol para manos y para llevar en el bolsillo, ahora en venta en los supermercados.

“En el país no existía la categoría. Decidimos rápidamente desarrollarla al inicio del confinamiento, ocupando líneas de producción de otros productos. Asumimos el riesgo sin saber cómo podría funcionar y la respuesta superó todas las expectativas. Fue muy requerido”, contaron a Clarín en Grupo Queruclor, el fabricante de Aktiol.

Fundas para aislar el celular

En contacto con nuestros dedos de manera constante, la pantalla del celular es un potencial transmisor del coronavirus y otros gérmenes. Y en plena pandemia, desinfectar el aparato a cada rato puede ser tedioso, además de dañino para el dispositivo. Ante esto, otra firma argentina lanzó unos estuches descartables con cierre hermético.

La idea es que el usuario meta allí su teléfono antes de salir de la casa. La funda, de polietileno transparente, permite usarlo normalmente dado que no bloquea la cámara, el micrófono, la pantalla táctil ni el lector de huellas. Así, al volver al hogar, el producto -que es reciclable- puede desecharse. Y el celular, volver a tocarse sin previa desinfección. Eso sí, lavado de manos mediante.

Plásticas y descartables, están pensadas para

“Es cómodo, accesible y fácil de usar”, destaca a Clarin Diego Licenblat, creador del producto y CEO de BiolabFX. La empresa empezó a ofrecer las fundas hace menos de un mes con la marca Bio-Glove, en packs de 50 unidades que ya se ven en farmacias, supermercados y otras tiendas, por $ 450. Se trata de un producto que podría permanecer, y no sólo por su ventaja sanitaria: cuidar el celular cuando llueve es otra de sus aplicaciones.

Pedales abrepuertas

Otro producto que vio la luz en cuarentena ofrece un modo práctico de abrir las puertas, evitando manipular picaportes y manijas: usar el pie. La creación de Giselle Shebar y Nicolás Hansen, dos emprendedores argentinos, es un pedal que se fija con tornillos a la parte baja de las puertas, diseñado para abrirlas fácilmente tirando o empujando con la punta del calzado.

Una solución para evitar manipular los picaportes.

Los productores de esta solución, bautizada Pie-Dal, aseguran que es fácil de instalar, resistente e ideal para lugares de alto tránsito como restaurantes, bancos, clubes, hospitales y universidades. “Aleja el pánico al contagio, es algo que llegó para quedarse”, se esperanzan.

Ofrecen online a $ 900 el pedal simple y a $ 1.650 el kit de dos unidades vinculadas, con los tornillos incluidos. Los productos salieron a la venta a inicios de mayo y ya entregaron más de 1.200. 

Barreras protectoras transparentes

Clientes y comerciantes, a distancia y separados con mamparas

La cuarentena volvió indispensable un producto que antes apenas se veía: las mamparas transparentes que actúan como barrera física entre el público y el personal que lo atiende.

Hoy se las ve en las cajas de cada vez más supermercados, autoservicios, ferreterías, farmacias y otros comercios de barrio. También en clínicas y consultorios médicos, y hasta en taxis, remises y otros vehículos con chofer. Algo posible gracias a que muchas empresas se volcaron a producirlas, en muchos casos, ante la paralización de su principal actividad.

Mamparas transparentes para autos, entre de los productos que surgieron durante la pandemia

La Pyme nacional Letreros Publicitarios, por ejemplo, sacó a la venta barreras de acrílico en nueve formatos y medidas, personalizables con el nombre o logo de la empresa. Tienen desde modelos para mostradores de comercios (que arrancan en $ 2.590) hasta otros específicos para autos con chofer (por $ 2.150), servicios de manicura ($ 9.990) y odontología ($ 15.000). “Tuvimos miles de consultas y ya vendimos más de 200 barreras anticontagio. Las más pedidas son las estándar de 60×60 cm y de 80×60 cm con ventana”, comentó a este medio Facundo García, gerente comercial de la empresa.

Shows por delivery y por streaming

El rubro de los espectáculos presenciales en vivo también se vio obligado a innovar para sobrevivir. Y eso hizo surgir propuestas que, recurriendo al delivery o a Internet, buscan llevar al hogar de cada espectador al menos parte de las experiencias que antes podían vivir frente a los artistas.

El Teatro Ciego, por ejemplo, halló una manera de seguir contando historias y estimulando los sentidos a oscuras, pero sin reunir a la gente en sus salas de Palermo. Para eso, venden el envío a domicilio de una caja llamada Box Gourmet con todo lo necesario para vivir una experiencia conmovedora con los ojos cerrados.

El producto incluye la venda para los ojos y otros accesorios, un menú de siete pasos tipo finger food (para comer con los dedos), una bebida y una “obra sonora en 360°” que se envía por WhatsApp, para escuchar con auriculares. Para la mayor parte de Capital, vale entre $ 1.650 y $ 1.980 por persona. Se compra online y se envía por PedidosYa.

En cuarentena, el Teatro Ciego envía a domicilio cajas con comida gourmet, una bebida e historias para escuchar con auriculares con sinido en 360°.

Arrancaron el 2 de mayo con la modalidad, sólo una noche por semana (la del sábado). Y, como la gente respondió (ya tuvieron más de 450 pedidos), ahora lo hacen de viernes a domingo, y evalúan seguir ofreciendo los “box” cuando la pandemia pase. “Son experiencias muy distintas que se pueden desarrollar en paralelo”, explicaron a Clarín.

En cuanto al teatro tradicional y los recitales, centros culturales y empresas de entradas -como Ticketek y Plateanet- empezaron a ofrecer “plateas digitales” para shows en vivo que se transmiten online. ¿Cómo funciona? El ticket, en vez de dar acceso a una sala o estadio, permite ver en casa y por streaming una función ejecutada por los artistas desde sus hogares o -según habilitó recién la Ciudad- en los escenarios habituales.

Plateanet, en su web, sugiere que esto podría permanecer porque los espectadores virtuales -comprando accesos desde cualquier parte del país o el mundo- permitirían a cada show recaudar más, al sumar espectadores interesados que usualmente no asistirían. “Permite maximizar las posibilidades de los espectáculos presenciales, como una herramienta complementaria y a la vez sinérgica”, consideran.

Las empresas especializados de regalos de experiencias también empezaron a subirse a esta tendencia. Bigbox, por caso, lanzó uno llamado “Teatro In-House”. Vale $ 1.590 y el agasajado puede, además de ver un show online a elección, pedir una cena por delivery. Obsequios de catas gourmet virtuales y de clases de gimnasia online son otras innovaciones en este campo.

Fiestas, eventos y juegos grupales a distancia

Los organizadores de fiestas, eventos y juegos presenciales, de a poco, también buscan reinventar sus servicios para que puedan prestarse en el nuevo contexto.

Wonder Lab, por ejemplo, creó Fiestón En Casa, un servicio que propone armar un gran festejo distribuido y por teleconferencia. Eso abarca desde el envío de invitaciones digitales con código QR y la generación de expectativa a través de una app especial, hasta la presencia remota de un animador y el envío del catering al domicilio de cada invitado, porción de torta incluida. De esta manera, como informó Clarín, se están haciendo hasta fiestas de 15. 

La imagen de una festa de 15 virtual: Lucía, la agasajada, junto a sus papás María Elena y Roberto.

Por su parte, en el rubro de los juegos de escape, el recurso para seguir adelante fue la venta de pases a “salas virtuales”. Eureka y Juegos Mentales avanzaron de ese modo. También Escape Buenos Aires, que en cuarentena ya creó seis de esos desafíos. Allí, pagando desde $ 250, se puede descargar en cada caso el libro interactivo que plantea los enigmas a resolver para superar la prueba. 

Con ese formato, según contaron a Clarín, consiguieron ya más de 15 mil jugadores online. Lo último que empezaron a ofrecer, por $ 5 mil, fue crear salas virtuales personalizadas para celebrar cumpleaños a distancia, con invitaciones digitales y asistencia online de un empleado durante todo el juego. En las primeras dos semanas, cuentan, tuvieron 15 pedidos.

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