De Europa a EE.UU., las economías centrales rebotan en el tercer trimestre



Algunos economistas lo llaman “el rebote del gato muerto” pero el símil de la pelota es menos violento. Si dejas caer una pelota desde el quinto piso de un edificio, cuando llegue al suelo rebotará, pero no llegará de nuevo al lugar del que partió. Ese efecto lo han vivido en el tercer trimestre del año las economías europea y estadounidense.

El PBI de la Eurozona creció en el tercer trimestre, según los datos publicados este viernes por Eurostat, la Oficina de Estadísticas de la Comisión Europea, un 12,7%. En el conjunto de la Unión Europea a 27 ese crecimiento fue del 12,1%.

Ese fuerte rebote de la Eurozona no diluye toda la caída del final del primer trimestre y del segundo trimestre que provocaron los confinamientos para detener la propagación del coronavirus durante la primera oleada. Así, el producto de la Eurozona es ahora mismo un 4,3% inferior al del mismo período del año pasado. En el segundo trimestre la Eurozona había caído un 11,8%.

Europa está lejos de salir de la crisis. Las primeras previsiones que se van conociendo, como la de la aseguradora alemana ‘Allianz’, muestran que en el cuarto trimestre la Eurozona caerá un 1%, principalmente por la incertidumbre ante la segunda oleada del virus en Europa, que está a días de colapsar los hospitales y que, a diferencia de la primera, parece afectar a los 27 países del bloque aunque especialmente a Bélgica, Chequia, Luxemburgo, Países Bajos, Eslovenia, Francia, España y Eslovaquia. Italia y Polonia llevan camino de unirse a ese grupo en los próximos días.

La nueva ronda de confinamientos, que empezó en Irlanda la semana pasada, sigue por Francia y este viernes podría llegar a Bélgica, podría hundir de nuevo el PBI europeo, por lo que la caída final de este 2020 se iría muy cerca del 10%.

El Banco Central Europeo anunció el jueves que en diciembre, según la evolución de la economía, podría tomar nuevas medidas después de haber gastado en lo que va de año 1,5 billones de euros en compras de deuda pública y privada. Consigue así mantener en tasas históricamente baja el riesgo país y ayuda a la financiación de la deuda de los Estados que comparten el euro.

El rebote de algunos países es superior al que esperaban los analistas. Francia saltó un 18,2%, España un 16,7%, Italia un 16,1% y Alemania, que había caído menos en el segundo trimestre, lo hizo un 8,2%. Quienes más se hundieron de marzo a junio son quienes con más fuerza crecieron a partir de julio.

El miedo a la segunda ola

El temor europeo ahora es a la segunda oleada y a las medidas que van tomando los gobiernos ante el aumento exponencial del número de nuevos contagios y su correlato en forma de saturación de los sistemas sanitarios. Un país como Bélgica, que tiene, en proporción a su población el mayor sistema sanitario de Europa tras el alemán y el austríaco, calcula que tiene 10 días hasta que las unidades de cuidados intensivos desborden y los pacientes en estado crítico se amontonen en los pasillos de los hospitales.

La Comisión Europea pidió este viernes a los gobiernos que endurezcan las restricciones sin tener en cuenta el impacto económico porque el bloque va de cabeza a un desastre sanitario. Bruselas espera publicar la próxima semana sus previsiones económicas de invierno, las que darán una imagen general de qué pueden esperar las economías europeas de 2021 y 2022.

El temor europeo ahora es a la segunda oleada y a las medidas que van tomando los gobiernos frente al coronavirus. Foto: AFP

Esas previsiones serán, más que nunca, un ejercicio prácticamente de ciencia ficción porque hoy nadie sabe cómo serán los nuevos confinamientos, cuánto tiempo durarán y si habrá una tercera oleada más adelante en 2021.

Bruselas no aprieta a las capitales. El comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, envió a principios de octubre una carta a los gobiernos para anunciarles que las normas de control de déficit y deuda seguirán suspendidas en 2021. Dentro de un año, según la situación económica, se verá si se vuelven a aplicar o si, como pide el gobierno francés, se reforman.

AFP

La economía estadounidense también rebotó. Empujado por un fuerte aumento del consumo interno, el PBI de Estados Unidos creció un 7,4% de junio a septiembre después de haber caído un 9% de abril a junio.

Como en Europa, la economía estadounidense no recupera todavía su nivel pre-crisis y la virulencia de la pandemia genera una incertidumbre que frenará de nuevo la economía en el este cuarto trimestre. Dependerá, como en Europa, de la necesidad de aplicar confinamientos u otro tipo de restricciones que tengan importante impacto económico.

El PBI estadounidense está un 2,9% por debajo del mismo período de 2019.

América latina

El ciclo económico en América Latina va retrasado porque los confinamientos de la primera oleada o no terminaron todavía o terminaron mucho más tarde que en Europa y Estados Unidos. Pero hay indicadores adelantados que pueden dar señales.

Un cable de la agencia EFE de este jueves explicaba que la economía brasileña creó más de 300.000 empleos formales en septiembre, un 86% más que en el septiembre de 2019 y el mejor septiembre en 30 años para el empleo en Brasil. En la presentación de los datos, el ministro de Economía Paulo Guedes dijo que confirmaban “la recuperación de la economía brasileña en forma de V”.

Sí hay datos de otra de la otra gran economía de América Latina. México creció un 12% en el tercer trimestre, a ritmo similar al europeo. En el segundo trimestre se había desplomado un 17,3%.

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