Cuarentena: mientras se decide si podrán poner mesas en la vereda, proponen un alivio para bares y restaurantes



El delivery y la venta de comida para llevar no alcanzan para sostenerse en tiempos de cuarentena por el coronavirus: los locales gastronómicos están en una situación desesperante. La flexibilización que les permitiría trabajar con mesas y sillas en las veredas se analiza en estos días. Mientras, en la Legislatura porteña avanza un proyecto que podría llevarles algo de alivio. Sería tratado este jueves y consiste en eximirlos de pagar Ingresos Brutos por seis meses.

El proyecto fue presentado por el legislador Marcelo Guouman (UCR-Evolución) y ya tiene dictamen de la Comisión de Presupuesto. Si es aprobado, los locales gastronómicos no tendrían que pagar el impuesto sobre los Ingresos Brutos desde septiembre de este año hasta febrero de 2021, inclusive. Fuentes legislativas afirmaron que la iniciativa tiene el consenso necesario para convertirse en ley.

El beneficio, según el proyecto, alcanzaría a los servicios de los restaurantes y cantinas con o sin espectáculo; locales de comidas rápidas y de venta de comidas y bebidas al paso; venta de bebidas en bares; expendio de comidas y bebidas en establecimientos con servicio de mesa y/o en mostrador, y expendio de helados. En total, son alrededor de 10 mil locales.

El texto aclara que la exención sería únicamente sobre los ingresos que perciben por esas actividades. Si un local gastronómico tiene otra diferente, sí va a tener que pagar el impuesto en función de sus ingresos por esa otra actividad. Es que en tiempos de pandemia, algunos locales se reinventaron. Por ejemplo, hubo parrillas que empezaron a operar también como carnicerías y cafés que se convirtieron parcialmente en panaderías.

Por otra parte, aunque no tengan que pagar Ingresos Brutos, los locales gastronómicos deberán seguir presentando las declaraciones juradas y cumpliendo con sus deberes formales. En caso contrario, serán multados por la Agencia Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP).

El restaurante La Rambla es uno de los que no pudo resistir la crisis generada por la pandemia y cerró. Foto: Guillermo Rodríguez Adami

En los fundamentos del proyecto se explica que el sector gastronómico “es uno de los pilares de la actividad económica de la Ciudad”. Y que la exención del impuesto por seis meses es necesaria por la crisis que atraviesa por las restricciones impuestas a la actividad en el marco del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO)”.

“La Ciudad va a realizar un esfuerzo fiscal acorde a la circunstancias de emergencia que vive un sector muy importante de nuestra economía -señala Guouman-. El sector gastronómico genera 150 mil empleos. Hoy sólo puede vender a través de delivery o take away, lo que le género una merma de casi el 80% en las ventas”.

El “take away plus”, o la apertura de restaurantes sin mozos ni servicio, pero con mesas en las veredas, es uno de los pocos ítems pendientes de la etapa 2 de la cuarentena en la Ciudad. Fue pospuesto ante el aumento de contagios. Por estos días, vuelve a estar en la lista de temas a evaluar por el Gobierno porteño, con vistas a la definición sobre cómo sigue el aislamiento, que será anunciada este viernes.

El “take away plus” está permitido en San Isidro. En la Ciudad de Buenos Aires, la posibilidad de que los bares y restaurantes trabajen con mesas y sillas en la vereda se demora. Foto: Marcelo Carroll

En estos días, un grupo de dueños de bares, restaurantes y cervecerías lanzó una petición a través de la plataforma Change.org para reclamar que no haya más “sillas al revés”. Ya reunieron casi 75 mil firmas. Entre otros puntos, reclaman que se les cobre la mitad del IVA y de Ingresos Brutos y la reducción de aportes y contribuciones en forma inmediata y por tiempo indefinido. “Es la única posibilidad que tiene la industria para sobrevivir”, sostienen.

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