Cristina Kirchner y el miedo a Horacio Rodríguez Larreta



Ojo con el Pelado

“A Larreta todos le tiene miedo”, rezongó Cristina Kirchner, luego de cortar el teléfono. Acababa de felicitar a un dirigente político bonaerense que se había atrevido, la semana pasada, a fustigar al jefe de Gobierno porteño en medio de la cuasi luna de miel entre el Gobierno nacional y Horacio Rodríguez Larreta. Es que el alcalde porteño mantenía un buen vínculo con Alberto Ángel Fernández; tanto que, el Presidente, le había dicho al mismo peronista que Cristina alabó, que no fuera “tan duro” con Horacio. Pero todo cambia: si no, no se explica cómo, en la tarde del último miércoles, Larreta repetía plácidamente en su oficina -y sin aviso previo de nada- que “desde marzo que no hablamos de la coparticipación”. Lo mismo le dijo el alcalde a Eduardo “Wado” De Pedro cuando el ministro lo llamó, cinco minutos antes del acto en Olivos, para avisarle de la medida. Claro que, en esa charla, Larreta subió el tono: “Lo reputeó”, contó un dirigente que habló con el poco rato después de la noticia del quite de un punto de coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires.

Horacio Rodríguez Larreta le presentó a Alberto Fernández un protocolo para las salidas de los chicos en la Ciudad

Amigos

Con la decisión presidencial de la coparticipación, Larreta ha terminado de ordenar su frente interno. Por eso, se mostraba calmo estos días, cuando alguno le reclamaba diferenciarse del Gobierno nacional. “Con lo que ellos hacen, ya me han desmarcado, sin necesidad de que yo no sobre actúe nada”, repetía ante los suyos el jefe de Gobierno. Por eso, las relaciones políticas con sus colegas de Juntos por el Cambio gozaron de una buena semana: por la oficina de la Jefatura de Gobierno porteña pasaron esta semana María Eugenia Vidal y Mario Negri. Y por teléfono, Larreta ha hablado con Patricia Bullrich (tras su internación por el coronavirus, ya recuperada) y con Elisa María Avelina Carrió: la relación con la titular de la Coalición Cívica la cultiva con una conversación telefónica, día por medio. También la calma está, hoy, en el vínculo con Mauricio Macri. Lo que el kirchnerismo une…

Horacio Larreta y Maria Eugenia Vidal. Foto: Andres D’Elia

Berni out

Otro que ha tenido una semana intensa es Sergio Alejandro Berni, el ministro de Seguridad que hoy se encuentra en la cuerda floja tras la crisis policial bonaerense. Una demostración fue que no estuvo invitado al anuncio presidencial del último miércoles en Olivos. En un momento previo al anuncio, se juntaron en el salón grande de la Jefatura de Gabinete, el Presidente con Sergio Massa, Máximo Kirchner, Wado De Pedro y Santiago Andrés Cafiero. Mientras esa tertulia sucedía, se arrimó Axel Kicillof: “¿Y, Berni va a venir?”, preguntó uno. Todos se miraron y nadie respondió. Berni nunca apareció. A metros, sucedía otra tertulia de intendentes peronistas del conurbano, donde los modales no eran tan diplomáticos: todos le echaron culpa la culpa al médico y militar de haber subestimado el malhumor policial, que ya se veía venir con solo mirar las redes sociales. Los alcaldes peronistas sumaron que esperaban verlo menos en la televisión al ministro y que, sin duda, esta crisis tenía un costo político para Axel Kicillof. Las cosas como son…

Axel Kicillof en la presentación del Plan Integral Seguridad para Provincia. Foto M. Nievas

Siestonga

Un clásico de la política actual son los encuentros vía Zoom de Juntos por el Cambio de los días lunes. Pero un mes atrás, hubo un cambio y esa reunión remota pasó a un domingo a las 16 horas, algo más propio de la hora de la siesta que de una conversa política. La charla se abrió con un Mario Negri locuaz que despotricó contra el Gobierno nacional (y contra el horario de esa cita), sin dejar de contar del cabrito cordobés que acababa de almorzar. Siguió la ronda de intervenciones, incluida una del ex Presidente Macri recostado en un cómodo sillón en la Costa Azul francesa, pero sin los “lilitos” de la Coalición Cívica, a los que se habían olvidado de avisarles. Los discursos continuaron hasta que una imagen quieta sorprendió a los participantes de la conversación política; en uno de los recuadritos del Zoom, el cordobés Negri disfrutaba de la hora de descanso que le corresponde como buen radical cordobés. Cocodrilo que se duerme…

Mario Negri. Foto German Garcia Adrasti

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

CLip art of Flip Day 2 CLip art of Flip Day 1 CLip art of Flip Day 1