Coronavirus en Echeverría: aprovechaban la cuarentena para arreglar una escuela pero les robaron el tanque de agua



El plan en la Escuela Secundaria Nº 22 de Esteban Echeverría era aprovechar estos meses de aulas vacías por la epidemia de coronavirus ​para hacer arreglos y tener el edificio en mejores condiciones cuando terminara la cuarentena y se reanudasen las clases.

Pero el proyecto de mejoras se topó con un imprevisto. Los albañiles que trabajan en las refacciones fueron los que se dieron cuenta de lo ocurrido.

Tras poner en marcha la bomba para cargar el tanque de agua y ver que el patio se inundaba por completo: les habían robado el tanque.

Para las autoridades de la escuela ubicada en Barracas al 1500, en la localidad de Monte Grande, no es la primera vez que deben lidiar con delincuentes.

En tres ocasiones, durante 2019, sufrieron actos de vandalismo y robos de materiales. Nunca se habían llevado algo tan grande.

“Se llevaron un tanque PVC de 1.000 litros. Lo desagotaron completamente para poder moverlo vacío. Es una gran lastima porque estaba muy protegido para que esto no sucediera¨, cuenta la directora Carmen Beatriz.

El tanque, efectivamente, estaba encerrado dentro de una estructura de rejas de hierro, pero los ladrones la violentaron para sacarlo.

“Es obvio que se aprovechan de esta situación, en la que las fuerzas de seguridad están con el foco puesto en otras cuestiones y otros lugares, para poder robar y hacer dinero con estos materiales” dice la directora.

La última vez que la Secundaria 22 había padecido la inseguridad fue en octubre de 2019, cuando se metieron en el edificio y les robaron tablets, equipamiento de sonido, micrófonos, cables y una impresora que encontraron tirada a pocas cuadras.

La escuela, inundada tras el robo del tanque.

Beatriz se lamenta de que esto haya ocurrido cuando están haciendo “un esfuerzo enorme para que todos puedan cumplir con sus objetivos educativos en este contexto”.

“Nos tuvimos que poner al día en una semana -describe la directora- para que los chicos pudieran continuar con sus actividades. Nos da mucho orgullo la confianza mutua que nos tenemos”.

La realidad es que, más allá de los obreros, el edificio está prácticamente inactivo y vacío excepto cada dos semanas.

Mirá también

La excepción se da ​cuando las familias se acercan para recibir los bolsones de alimentos asignados por los gobiernos provincial y municipal, en reemplazo de la merienda que tomaban los chicos cuando cursaban con normalidad.

“El compromiso de nuestro profesores es muy fuerte. Algunos imprimen en sus casas las tareas que le mandan los chicos y hasta les alcanzan los bolsones de comida si no pueden ir a retirarlo en algún momento”, detalla Beatriz.

JT

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

CLip art of Flip Day 2 CLip art of Flip Day 1 CLip art of Flip Day 1