Con duros choques y ataques personales entre Trump y Biden, el primer debate presidencial en EE.UU. mostró la división en el país



A casi un mes de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, Donald Trump y su rival demócrata Joe Biden se enfrentaron en la noche del martes por primera vez en un debate con un clima caótico de alta tensión, interrupciones y duras acusaciones, donde el demócrata soportó bien los embates del presidente.

“Hice más en 47 meses que vos en los últimos 47 años”, le disparó Trump a Biden, que a su vez lo acusó de ser un “mentiroso” en el manejo de la pandemia, que dejó más de 200.000 muertos. Y en varios temas, sobre todo cuando lo interrumpía, el demócrata lo llamaba “payaso”.

Fueron 90 minutos sin pausas publicitarias transmitido en directo desde la Western Reserve University de Cleveland, en Ohio, un estado que siempre es clave para ganar las elecciones. El moderador fue el periodista Chris Wallace, de la cadena conservadora Fox News, que por momentos también fue atacado por Trump.

Los temas que habían sido pautados para este debate, el primero de tres antes de las elecciones, fueron las experiencias pasadas de Trump y de Biden, la Corte Suprema, el coronavirus, la economía, la cuestión racial y la violencia en las ciudades, así como la integridad de las elecciones. Hubo bloques de 15 minutos para discutir cada asunto y también hubo oportunidades de cruces.

Entraron al auditorio y no se estrecharon las manos, según las reglas del Covid, pero apenas se miraron. Comenzaron debatiendo sobre la Corte Suprema y luego sobre las políticas médicas.

El presidente Donald Trump lanzó duros ataques contra su contrincante. Foto: REUTERS

Trump, muy rápidamente, mostró su estrategia frente a Biden de pintarlo como un extremista de izquierda. El republicano tildó de “socialista” a su rival político y lo chicaneó: “En 47 años no hiciste nada”.

“Él no está a favor del cuidado de la salud para ninguna persona que la necesita”, apuntó Biden. El demócrata agregó minutos después: “Todo el mundo sabe que usted es un mentiroso”.

Luego llegó el debate sobre el Covid, en un país con más de 200 mil muertos por esa enfermedad. “Salga de su cancha de golf y dé los fondos que hacen falta para salvar las vidas ahora”, disparó el demócrata. “Estamos a pocas semanas de una vacuna. Nunca hubieras hecho lo que nosotros hicimos, Joe”, le respondió Trump.

El presidente interrumpió varias veces a Biden y se lo vio enojado. El demócrata, en cambio, mantuvo la calma y varias veces se dirigió a la audiencia directamente: les pidió que fueran a votar, les dijo que el presidente no se ocupaba de ellos.

Cruces por la economía

La economía fue otro momento de fuertes cruces. “Va a ser el primer presidente en dejar la presidencia con menos empleos con el que llegó”, le dijo Biden. “No hay nada inteligente en vos”, contestó Trump en otro tramo.

En un segmento delicado para Trump se refirieron a los temas raciales. “Este hombre no ha hecho nada”, dijo Biden. “Ha sido un desastre para la comunidad afroamericana”, agregó.

Trump se defendió diciendo que los mejoró económicamente y también los integró al sistema educativo. En un momento clave de la noche, el moderador le preguntó a Trump si se comprometía a condenar al supremacismo blanco y el presidente evitó responder directamente.

Joe Biden se mostró calmo durante el debate, pero no se ahorró duros golpes a Donald Trump. Foto: BLOOMBERG

Ante las continuas interrupciones y burlas de Trump, pese a los intentos de Wallace de que se respetaran los tiempos de palabra, Biden se quejó: “Es difícil hablar con este payaso, perdón, esta persona”.

Ya irritado ante las interrupciones Biden le espetó: “¿Te vas a callar, hombre?”, pero Trump siguió con su táctica orientada a desestabilizar a su oponente, que de niño era tartamudo y a veces se traba brevemente al hablar.

Ya al final del debate, el moderador preguntó a ambos si aceptarían esperar tranquilamente los resultados de las elecciones, si el conteo se demorara o si hubiera litigios judiciales.  “Aceptaré” los resultados, aseguró el ex vicepresidente Biden. “Si no soy yo, reconoceré el resultado”, agregó, mientras prometía ser, en caso de victoria, “un presidente para los demócratas y los republicanos”.

Trump no respondió a esta pregunta y se limitó a afirmar sin pruebas que el voto por correo, que se anticipa importante debido a la pandemia de covid-19, favorecería “fraudes”.

Biden llegó mejor posicionado en las encuestas, con una ventaja de 6,1% sobre Trump a nivel nacional y un 3,6% en los estados decisivos, según el promedio de sondeos de RealClearPolitics.

El presidente necesitaba necesariamente dar un golpe para retomar la iniciativa en las encuestas. O que la actuación de Biden fuera realmente mala. Nada de eso sucedió.

Este primer debate llegó poco después de una explosiva primicia del diario The New York Times, que publicó el domingo parte de la declaración jurada de impuestos de las últimas décadas de Trump, documentos que el presidente se negó a hacer públicos, rompiendo así una tradición de varias décadas de jefes de la Casa Blanca.

Se supo así que Trump había pagado solo 750 dólares de impuestos en 2016 y 2017 y nada por más de 10 años porque, según declaró, sus empresas habían dado perdidas.

El tema obviamente salió en el debate, aunque estaba fuera de agenda: Trump dijo que pagó “millones de dólares”. Por ahora, es incomprobable porque no hizo pública su declaración de impuestos.

Biden lleva ventaja en los sondeos de cara a las elecciones del 3 de noviembre en Estados Unidos. /AFP

Un evento clave

Los debates presidenciales son los eventos más vistos en la televisión después del Superbowl, la final de fútbol americano. La experiencia indica que suelen reforzar la confianza del voto de los que ya tienen elegido un candidato, pero puede ser importante para los indecisos.

En una sociedad extremadamente polarizada, hay un 3% que dice no saber a quién votar, según una encuesta de Monmouth University. Pero apenas unos votos pueden ser vitales en estados como Ohio o Florida, donde Trump y Biden van empatados en las encuestas. En 2016, por ejemplo, el magnate triunfó en Michigan y Florida por unos pocos miles de sufragios y eso le allanó el camino para alcanzar la Casa Blanca.

Antes del debate Trump se burló varias veces de Biden diciendo que se olvidaba las cosas y que necesitaba drogas para desempeñarse bien en el cara a cara. Pero al haber colocado una vara tan baja para el demócrata, solo un debate “correcto” de Biden era un éxito para el demócrata. Y así fue.

Fue el primero de tres debates. El próximo será el 15 de octubre en Miami, Florida, y será moderado por Steve Scully de C-Span; y el tercero será el 22 en Nashville, Tennessee, bajo la conducción de Kristen Welker de NBC. El primer y único cara a cara entre los dos candidatos a la vicepresidencia, el republicano Mike Pence y la demócrata Kamala Harris, será el 7 de octubre en Utah, y será moderado por Susan Page de USA Today.

Mirá también Mirá también

Washington, corresponsal

CB​

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

CLip art of Flip Day 2 CLip art of Flip Day 1 CLip art of Flip Day 1