Buenos Aires, la reina geométrica: 5 secretos del Art Déco porteño



Un coloso sobrio, en clave geométrica, construido en los años treinta por Francisco Gianotti, el arquitecto italiano que creó la Galería Güemes (1915) y la Confitería del Molino (1916) , símbolos del Art Nouveau porteño. O un jardín iluminado por el blanco que luce una fuente hecha de facetas, un anillo y en el centro una especie de ramo geométrico, de simples y filosas rectas.

Geométrica. La puerta de Juncal 824. Para algunos autores la edificación es del suizo Möll, pope de la arquitectura moderna de Buenos Aires..Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

Es cierto que la Ciudad de Buenos Aires cuenta con celebridades de sello Art Déco. Las 5 naves de hormigón del ex Mercado del Abasto (1934, Corrientes al 3200), hoy shopping Abasto. O el Kavanagh (1936, Florida 1065), de 120 metros de altura, una torre hecha de encastres geométricos, a la que la Unesco declaró en 1999 Patrimonio Mundial de la Arquitectura de la Modernidad. Tan cierto como que en Buenos Aires, la reina moderna o geométrica hay obras con esa impronta menos conocidas que vale la pena explorar. Como las mencionadas arriba. Para la mayoría, “secretas”.

Y es cierto también que si uno quiere empezar a explorar esas maravillas de modo virtual, ahora que la cuarentena por la pandemia del coronavirus más no nos deja, las imágenes de Iván Buenosaires son una opción que suele deslumbrar. “Quiero que mis fotos muestren la belleza”, resume él. Y, esquivando cableados y equipos de aire acondicionado, aunque sobreviva en (supuestos) detalles, la encuentra.

Contraste I. La Galería Güemes, en Florida al 100, es un trabajo de Francisco Gianotti con 15 años menos que el edificio de marcas Déco que abre esta nota. Foto: Archivo Clarín

Mirá también

Contraste II. La Confitería del Molino, de Gianotti, en Rivadavia y Callao. Foto: Archivo Clarín

Mirá también

Ivan Buenosaires en las redes sociales es Iván Malesani, “el fotógrafo del Art Nouveau porteño”, vice presidente de la Asociación Art Nouveau de Buenos Aires (AANBA), como lo presentó Clarín en esta nota GPS. Del Art Nouveau y del Art Déco.

“Empecé hace más de 20 años con paisajes urbanos y después me especialicé. ¿Por qué Art Nouveau? Cada foto de Art Nouveau es un encuentro con un mundo bello. Así fue concebido el Art Nouveau: el arte debía estar en todo, todo debía ser arte”, explicó. Ahora suma: “Con el Art Dèco me pasa lo mismo. Porque la búsqueda de la belleza tiene otros objetivos: la idea es compartir la belleza para que no sea olvidada ni quede destruida. Sólo se ama, sólo se cuida, lo que se conoce”.

Vista. Interior de Juncal 824. Rectas que maravillan. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

Mirá también

Geométrica. La puerta de Juncal 824. Para algunos autores la edificación es del suizo Möll, pope de la arquitectura moderna de Buenos Aires..Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

El Art Nouveau nació contra los academicismos en Europa de finales del siglo XIX y con sus motivos inspirados en la naturaleza, el movimiento y la sensualidad (incluso sobre el acero y el cristal, emblemas de la Revolución Industrial)  llegó a territorio porteño en la década de 1910 y se extendió de la mano de los grupos sociales medios y altos por los barrios entonces pujantes, donde quedaba espacio para invertir y encantar.

Líneas. Se escurren en la salida al patio del edificio de Paraguay 419. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

El Art Déco vendría poco después. “Si un hombre rico quiere un lujoso vehículo, comprará no una carroza de las del tiempo de Luis XIV, si no un automóvil, el más moderno (…) Pero el mismo hombre rico, si quiere construirse una mansión, va a concertar con su arquitecto un palacio versallesco o un castillo gótico o un alcázar morisco; y en ningún momento se le ocurrirá pensar si esto no es tan ridículo como viajar en una carroza o cazar bestias con jabalina”, escribió el arquitecto argentino Alejandro Virasoro (1892-1978), pionero local, en “Tropiezos y dificultades al progreso de las Artes Nuevas, en la Revista de Arquitectura de marzo de 1926”, un artículo que se leyó como manifiesto clave para explicar, en parte, la transformación de Buenos Aires en una ciudad moderna.

Mirá también

Como señaló este diario en esta nota GPS, el Art Déco fue también un hijo fiel de la era de Revolución Industrial y sus máquinas. Un movimiento en el que imperaron la funcionalidad, las novedades técnicas –desde el dinamismo de los aviones hasta la versatilidad del hormigón (en comparación con los bloques compactos de las columnas de la antigua Grecia, claro)–, además de la pasión por la geometría. Y, aunque se emparenta con el constructivismo ruso o la escuela Bauhaus alemana, nació en Francia entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, cuando ya casi no quedaban certezas y menos, mandatos rancios. Incluso el horror se desnudaba.

Mirá también

Sin embargo, el Art Déco de Buenos Aires se emparenta, sobre todo, con el de Estados Unidos, con sus rascacielos soñados -el Chrysler (1928-30), en Manhattan, y su cúpula de cuento– y películas de Hollywood entre los principales modelos. Y fue desplazando al Nouveau, aunque conservó los relieves de hojas y flores, en clave austera. Su énfasis en la utilidad hizo que se extendiera velozmente entre rubros y por los barrios, al menos, hasta la década de 1950. Está en instituciones, desde bancos, mercados, universidades y teatros, y en guardas de triángulos y otros “detalles” de fachadas de casas y de locales. 

Mirá también

Malesani no sólo esquiva cableados para mostrar el brillo de todo eso. “En estos años aprendí que hay que preguntarle siempre a los que tienen una relación construida con los espacios que fotografías. Saben. Les importa. Como pueden, protegen”. Y cuenta que fue el portero del edificio del jardín de rectas quien le mostró la placa que señala quiénes son los autores del edificio: Ploetz y Fischer. “La habían descolgado y sobrevivió en la portería”, cuenta.

Ramo de rectas. Sobre la fuente de este jardín, en San Martín 693. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

Mirá también

En la portería. Se conservó la placa que identifica a los creadores de la edificación de la calle San Martín 693. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

Las fotos de Iván Buenosaires son, entonces, interpretaciones: revelan lo mejor de lo que retrata. “Las edito para subrayar ese costado que, a veces, se ve sólo en detalles. Pienso que al señalar esa belleza aparecen otras: las posibilidades de cuidarla y de salvarla”, cierra. Vean este exquisito muestrario de joyas de Retiro y de San Nicolás.

Mirá también

Los 5 elegidos:

1) “Hermano” de la Confitería del Molino. Este edificio de viviendas fue realizado en 1936 por el italiano Francisco Gianotti, quien marcó a la Ciudad con ese espacio de Congreso inaugurado en 1916. La Confitería deslumbró con mármoles, cerámicas, dorado, maderas nobles trabajadas, vitrales y sabores -y, en Rivadavia y Callao, fue centro de reuniones de políticos y famosos-. Luego de 22 años de abandono total, en 2018, había empezado a ser restaurada. En esta obra de Gianotti, en cambio, reina el diseño despojado, incluso en la decoración. Sucede que en el Art Déco se conservó la ornamentación, menos y estilizada, lo cual dio a la geometría cierto ropaje, algo de calidez. Está en Juncal y Esmeralda.

Gigante. El “hermano” de la Confitería del Molino, en Juncal y Esmeralda. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

Mirá también

Decoración. En clave recta, en la obra de Gianotti de juncal y Esmeralda. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

2) Vecino con versiones. ​Esta construcción está en Juncal 824, muy cerca de la del ítem anterior. Iván Buenosaires señala: “En el libro `Arquitectura Moderna en Buenos Aires (1828-1945)´, de María Isabel Larrañaga, Sergio López Martínez y Alberto Petrina figuran el arquitecto Jerónimo Rezzoagli y y Cía y el ingeniero Adolfo A. Besio como los autores. Pero otras investigaciones indican que fue hecho por Walter Möll”, suizo radicado acá, que proyectó la torre del SAFICO (en avenida Corrientes 456), ícono de Buenos Aires, la reina moderna.

Luz. En el edificio de Juncal 824. Elogio de la funcionalidad. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

Mirá también

Pasillo. Dentro de la joya sobria de Juncal 824. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

Mirá también

¿Por qué no aparece Möll como autor de esta construcción? “Una explicación es que en aquellos tiempos, muchos arquitectos extranjeros, por cuestiones de habilitación de sus títulos en el país, hacían que otros firmaran sus obras. Pero este edificio tiene características de su estilo”, indica el investigador.

3) Grandes “detalles”. ​Iván Buenosaires indica que estos relieves, rectos -toscos dirán algunos- son los rasgos Déco que mejor se conserva del Edificio Argentino, ubicado en San Martín 492, que fue construido por Enrique Macchi y Félix Distasio en una fecha por precisar. Para investigar y revalorizar.

Relieve. En San Martin 492. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

Mirá también

Con el nombre. del edificio de San Martín 492.Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

4) El del jardín de rectas. Deslumbra en las fotos de esta edificación, ubicada en San Martín 683, tomadas por Iván Buenosaires. Fue allí donde el fotógrafo descubrió la placa que identifica a los creadores, Ploetz y Fisher, conservada en la portería. Los detalles, desde lámparas hasta la herrería, tienen el sello Déco. Elegante. Y bellísimo.

Panorámica. En bloque, la edificación de San Martín 693. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

Mirá también

Guardas. En San Martín 693. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

Mirá también

Herrería. En San Martín 693. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

Mirá también

5) Final monumental. El Edificio Tornquist, ubicado en Paraguay 419, fue levantado por el arquitecto Valentín Mayer Brodsky -quien también proyectó el Alvear Palace Hotel, junto con Estanislao Pirovano- en 1927.

Vista. Del hall de Paraguay 419 .Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

Mirá también

Lámpara. Con decoración exquisita, En Paraguay 419. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

“Casi parecía suficiente su ornamentación, pero nos sorprende con más, con el mármol en sintonía cromática junto al hierro y el bronce que ilumina y realza el estilo para declarar-de manera magnífica- su filiación Déco”, escribió Iván Buenosaires. Y agregó: “Cada pieza de artesanía es sublime. El Art Déco- en sus ornamentaciones- trató de remedar elementos abstractos de la naturaleza, entre otros, figuras acuáticas o de vegetación. Los elementos en bronce rubrican la obra de gran sutileza, intensificándose con la transparencia y refracción del vidrio”.

Calidez. Con la madera noble, en Paraguay 419. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

Mirá también

Iván Buenosaires cuenta que allí vive la mujer del ilustrador de la obra de Borges, Zadrauco Ducmelich, el preferido de Nora Borges. También lo habitaron artistas plásticos destacados: Luis Fernando Benedit (arquitecto también) y Miguel Ángel Vidal. 

Zoom. En las trama de rejas de Paraguay 419. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

Mirá también

Placa uno. Recuerda que en Paraguay 419 vivió el artista Luis Benedit. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

Placa dos. Homenaje a Miguel A. Vidal. Foto: Iván BuenosAires (Iván Malesani)

JS

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Fuente >>

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

CLip art of Flip Day 2 CLip art of Flip Day 1 CLip art of Flip Day 1