A horas del último debate presidencial en EE.UU.: dónde están y qué hacen Donald Trump y Joe Biden



El presidente Donald Trump va saltando de un lugar a otro en el mapa de Estados Unidos, de bastión en bastión en los que debe ganar, cuando faltan horas para el debate presidencial con Joe Biden, este jueves, el último antes de las elecciones del 3 de noviembre.

Este esfuerzo final del presidente podría ser su última oportunidad de modificar la trayectoria de la campaña 2020, en la que rival parece llevar un viento de cola más favorable. 

El demócrata Biden ha adoptado el enfoque opuesto y se recluye para prepararse para el encuentro del jueves en Nashville, Tennessee. Trump, que va abajo en las encuestas en la mayoría de los estados disputados, se detuvo en Pensilvania el martes y rumbeó para Carolina del Norte el miércoles para transmitir lo que su equipo de campaña considera su mensaje final.

El presidente saluda a sus seguidores en Erie, Pensilvania. Foto: AFP

“Esta es una elección entre una súper recuperación de Trump y una depresión de Biden”, dijo el presidente en Erie, Pensilvania. “Verán una depresión como la que jamás han visto”. Luego agregó: “Si quieren depresión, ruina y desesperación, voten por Joe el Soñoliento. Y aburrimiento”.

Pero el discurso del presidente republicano sobre que él debería liderar la reconstrucción de una economía devastada por la pandemia de coronavirus se ha visto opacado por una serie de peleas.

En los últimos dos días, atacó al mayor experto del país en enfermedades infecciosas y a un respetado magazine de noticias de la TV, al tiempo que insinuaba que el país estaba cansado de hablar de un virus que ha matado a más de 221.000 personas en los Estados Unidos.

Antes de salir de la Casa Blanca para Pensilvania el martes, Trump grabó parte de una entrevista con el programa “60 Minutes” de CBS que aparentemente terminó de manera áspera. En Twitter, el presidente declaró que su entrevista con Lesley Stahl había sido “FALSA y TENDENCIOSA” y amenazó con dar a conocer una versión editada por la Casa Blanca antes de que salga al aire el domingo.

Y mostró una suerte de detrás de cámara en la que muestra a la periodista sin barbijo.

Trump, que también está rezagado en la recaudación de fondos para publicidad de campaña, recurre cada vez más a los actos para maximizar la participación de los votantes de su base electoral. Su viaje del martes a Pensilvania fue una de varias visitas al estado prevista para las próximas dos semanas.

“Si ganamos Pensilvania, ganamos todo”, dijo Trump en Erie.

El Condado de Erie, que comprende la vieja ciudad industrial del noroeste del estado, fue conquistado por el presidente Barack Obama por 5 puntos porcentuales en 2012 pero quedó en manos de Trump por 2 puntos en 2016. Ese cambio, impulsado por el triunfo de Trump entre los votantes blancos, de clase trabajadora y sin título universitario, se repitió en las ciudades pequeñas y las zonas rurales y le ayudó a superar las victorias de Hillary Clinton en las grandes ciudades del estado.

Pero Trump probablemente necesite elevar su puntaje más esta vez en tanto sus perspectivas desmejoraron desde 2016 en la Filadelfia suburbana rica en votos, donde su desempeño fue inferior a lo esperado según medidas republicanas anteriores. Esto aumenta la importancia de la llegada más agresiva de su campaña a nuevos votantes rurales y de pequeñas ciudades en todo el norte industrial.

Donald Trump hace campaña en Erie. Foto: AFP

A sus colaboradores les preocupa que su adversario esté en una posición única para impedirlo, ya que Biden no sólo proviene de Scranton sino que además ha construido su imagen política como representante de las clases media y trabajadora.

Trump, que habló durante menos de una hora, le mostró a la multitud un video de diversas declaraciones de Biden sobre el fracking con la intención de presentar al demócrata como alguien que se opone a ese proceso. Esta cuestión es crucial en un estado que es el segundo productor de gas natural del país. La postura actual de Biden es que prohibiría los nuevos permisos de gas y petróleo, incluido el fracking, sólo en las tierras federales. La gran mayoría del petróleo y el gas no provienen de tierras federales.

El debate

Tres semanas de tironeos por el formato y la estructura del debate parecen haberse aquietado después que la Comisión de Debates Presidenciales propuso procedimientos orientados a reducir las caóticas interrupciones que caracterizaron el primer encuentro entre Trump y Biden el mes pasado.

En el debate del jueves, los micrófonos de Trump y Biden estarán apagados mientras el rival da una respuesta. Foto: AFP

Esta vez, los micrófonos de Trump y Biden estarán apagados mientras el rival da una respuesta de dos minutos a cada uno de los seis temas de debate, anunció la comisión. El botón de “mute” no se activará en el tramo de discusión abierta del debate.

Trump debería haber estado acompañado por la primera dama Melania Trump en Erie, en la que habría sido su primera aparición pública desde que ella y el presidente se contagiaron el COVID-19. Pero su jefa de gabinete, Stephanie Grisham, dijo el martes que la Sra. Trump tiene una tos rebelde y no acompañaría al presidente.

Mientras Trump estaba de gira, Biden se reunía en su casa situada frente a un lago en Wilmington, Delaware, con su principal asesor Ron Klain, que está a cargo de la preparación para el debate. También tuvo a mano un grupo de colaboradores que el equipo de campaña deliberadamente ha reducido a pocos integrantes para limitar el riesgo de difundir el coronavirus.

Biden está en su casa situada frente a un lago en Wilmington, Delaware, con su principal asesor Ron Klain. Foto: Reuters

Biden, que también grabó una entrevista con “60 Minutes” el lunes en un teatro cercano a su casa, no participó en eventos públicos el martes ni el miércoles y no tenía programado viajar –salvo para el debate- el jueves. Su compañera de fórmula, la senadora Kamala Harris de California, estaba de gira de campaña, y el ex vicepresidente esperaba recibir un último espaldarazo de Obama, que iba a presidir un evento el miércoles en Filadelfia.

Biden se somete a un análisis de coronavirus cada dos días y nunca ha dado positivo. Antes del segundo debate de la semana pasada en Miami, sugirió que el proceso no debía tener lugar si Trump todavía daba positivo de COVID-19 después de contraer el virus semanas atrás.

En cambio, los candidatos respondieron preguntas del público en eventos organizados en distintos canales después que la comisión dijera que el debate debía desarrollarse de manera virtual debido a cuestiones de seguridad y Trump rechazara la idea.

Por Zeke Miller, Will Weissert y Jonthan Lemire, Associated Press

Traducción: Elisa Carnelli

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